LIBRO CUARTO

Trata de varones heroicos que decían medio dioses, con los sentidos históricos y alegóricos de sus fábulas



Capítulo I

De Hércules

     Según Marco Varrón, cuarenta y tres hombres famosos hubo en la antigüedad llamados Hércules; y aunque éstos y los que se señalaban en sabiduría o valentía se llamaban Hércules, Tulio pone solos seis, de los cuales los poetas más en común hablan. El primero fue hijo de Iúpiter y de la ninfa Liceses, de quien dicen que tuvo disputa con Apolo de cosas de la adevinación, entendida por las Trípodas, que es un género de laurel que tiene tres raíces, árbol consagrado a Apolo porque tienen virtud de adevinar, y las adevinaciones son atribuidas a Apolo; y dícese este árbol pertenecer a la adevinación, porque según afirman algunos, si las hojas deste laurel pusieren debajo de la cabeza del que va a dormir, verá sueños verdaderos. Y así, decir que la contienda era de las Trípodas es decir que desputaban algo de la adevinación; y porque venció en esta contienda, le pusieron Hércules, vocablo derivado, según Leoncio, de Hera que es tierra, y Cleos, gloria, que todo quiere decir glorioso en la tierra; o de Heros y Cleos, que quiere decir glorioso Heros. Paulo Perusino le deriva de Erix, que es lid o pendencia, y Cleos, gloria; y así querrá decir glorioso en contiendas, de lo cual parece que el nombre de Hércules se puso al principio más por excelencia de saber que por la fuerza y valentía del cuerpo o alguna otra proeza. El segundo Hércules fue hijo de Nilo; éste dio letras a los de Finicia, y así fue glorioso en el saber, y por ello llamaron Hércules. Theodoncio dice que éste fue el que luchó con Antheo, y porque habitaba cerca del río Nilo fue dicho hijo de Nilo. El tercero fue un sacerdote de Cybele, que hecho dios, le ofrecían sacrificios de difuntos. El cuarto fue hijo de Iúpiter el segundo y de Asterie, hermana de Latona, que fue muy honrada en la tierra de Tiro y tuvo una hija llamada Cartago. El quinto fue uno de la India, que se dijo Belo. El sexto fue un tebano, hijo del tercero Iúpiter y de Alcmena, que algunos dicen Alcumena, mujer de Amphitrión, de cuyo nacimiento cuentan que estando Amphitrión ausente, ocupado en guerra, Iúpiter tomó forma de Amphytrión, y una noche se fue en casa de Alcmena, a quien recibió, creyendo ser su marido, como dice Plauto, y así con este engaño usó della, y deste ayuntamiento nació Hércules; y según Apolodoro y Theodoncio, por ser Alcmena mujer de Amiphitrión fue creído ser Hércules hijo de Alcmena y Amphitrión, y no de Iúpiter. Este Hércules vivió 52 años, según Eusebio, y murió en el año del mundo de 4400, dejando su arco y flechas a Philotectes con que fuese Troya destruida. A éste hace san Augustín el primero de los nombrados Hércules, y deste es del que comúnmente hablan los poetas y sabios, y cuando llamamos Hércules, déste entendemos. Porque es costumbre general de poetas que cuando hay muchos de un nombre, todo lo que conviene a todos lo atribuyen a uno, como si solo hubiera sido. Tuvo muchos trabajos y venció cosas muy arduas y dificultosas; mató fieras horribles y malhechores, hirió a Iuno con un dardo de tres puntas, porque entendía ser su contraria. Escribieron sus trabajos Diodoro Sículo y Alberico y Boecio. Pintan a Hércules desnudo o vestido una sola piel, con una maza en la mano derecha y tres manzanas de oro en la izquierda.

     Fue tenido por la excelencia de sus virtudes en vida como héroe, y después de muerto, como dios, y en tanta veneración, que juraban por él para ser creídos, diciendo: Hercle, Hercules. Me Hercule. Me Hercules. Que son adverbios de jurar, que quiere decir: Por Hércules, que es verdad.



Declaración

     Decir que Iúpiter para engendrar a Hércules tomó forma de Amphitrión es porque el hombre es para engendrar como instrumento; empero la voluntad divina, entendida por Iúpiter, y la fuerza de las estrellas, como causa segunda, son como instrumento para procrear varones claros.

     Ser Hércules hijo de Iúpiter y de Alcmena no es otra cosa sino la bondad y fortaleza y excelencia de las fuerzas del ánima y del cuerpo, que alanza y desbarata la batalla de todos los vicios del ánima, como se da a entender por sus nombres, porque primero fue llamado Alcides, de alce en griego, que significa fuerza; luego Hércules, que quiere decir fortaleza y prudencia, y la razón que está en el hombre, y constancia, sin la divina bondad, y sin buen subjeto de ánimo no acontece.

     Algunos dicen que la fortaleza de Hércules fue del ánimo y no del cuerpo, con la cual venció todos aquellos apetitos desordenados, los cuales siendo rebeldes a la razón, como ferocísimos monstruos turban al hombre de contino, y le molestan y fatigan. Escribe a este propósito Suidas que por demostrar los antiguos que Hércules fue grande amador de la virtud le pusieron vestido de una piel de león; y por significar la grandeza y generosidad del ánimo, la maza en la mano derecha, que denota el deseo de la prudencia y del saber, por lo cual fingieron la fábula que amansó el fiero dragón y sacó las tres pomas de oro que guardaba, porque sobrepujó el apetito sensual, en lo cual libró las tres potencias del ánima, ornándolas de virtud y de justas y honestas obras. O las tres manzanas son la virtud y la fama en esta vida y la inmortalidad de la gloria en la otra, o denotan tres virtudes que Hércules tuvo. La primera, nunca enojarse; la segunda, no ser avaro; la tercera, ser enemigo de regalos. Éstas son las tres manzanas excelentes de oro finísimo de inestimable valor y admirable hermosura; mas hay un dragón que trabaja por no dejar a ninguno cogerlas, y ésta es la tentación de la engañosa blandura y pestífera vanidad con que el demonio trabaja de engañarnos para impedirnos el llegar a estas tres cosas, significadas por las tres manzanas de oro; píntanle desnudo, para denotar su virtud, porque la virtud la pintan desnuda, sin ningún cuidado de riquezas.

     Macrobio quiere entender que Hércules sea el Sol y que las doce hazañas más celebradas suyas sean los doce signos del Zodíaco, sobrepujados del Sol, pasando por ellos en un año. Otros quisieron que por Hércules se entienda el tiempo, el cual vence y doma y consume todas las cosas. Coronábanlo con ramos de olmo blanco, y a esta corona la llamaban los poetas Hercúlea Fronde, y denotaban por las dos colores que tienen las hojas deste árbol dos partes del tiempo: el uno, blanco, que denota el día; y el otro obscuro, que denota la noche. Y fingen ser la causa destas dos colores destas dos hojas, que cuando Hércules descendió al infierno a sacar el Cancerbero se rodeó la cabeza con hojas deste árbol, y que por la parte que les daba el humo infernal en las hojas quedaron pardas o escuras, y la parte que tocaba a la cabeza de Hércules quedaron blancas. El descender Hércules al infierno denota el poner del Sol. El perseguir Iuno a Hércules denota que en naturaleza todo es contrariedad, o que los buenos siempre son atribulados y perseguidos.

 

Capítulo II

Cómo Hércules hirió a Iuno

     Herir Hércules a Iuno con el dardo de tres puntas denota la obra del prudente, porque el prudente por tres razones menosprecia y hace poco caudal de las riquezas y poderíos, entendidas por Iuno, atento que en regir las cosas temporales son de gran fatiga y cuidado, y el conservarlas llenas de sospechas y pensamientos y en el estado dubdoso y mudable, y así con este dardo de tres puntas es herida Iuno de Hércules. Que después se reconciliase con Iuno denota que después de despojado el hombre de la vida no puede ser perturbado de concupicencia de reino ni de otro señorío mortal. Decir que Hércules dejó su arco y saetas a Philotectes, su amigo, es declarar que fue su heredero.

 

Capítulo III

De las culebras que envió Iuno contra Hércules

     De los trabajos que atribuyen a Hércules, el primero fue el de las dos serpientes que Iuno le envió a la cuna para que lo matasen; otros dicen que las envió Amphitrión para saber cuál era de los dos niños que Alcmena parió, su hijo. Destas dos culebras huyó luego el hijo de Amphitrión; mas Hércules, sin espantarse, las tomó con las manos y las apretó tanto que las mató. Hace desto mención Séneca. Apolodoro dice que cuando vinieron estas culebras era Hércules de ocho meses.

     Estas culebras denotan la imitación de la virtud ajena, porque es algo fría, casi toda virtud que no procura imitar a alguno. Luego con razón le vino a Hércules de las culebras el principio de todos sus trabajos, porque siendo aún niño se encendió con la gloria y hazañas de los héroes pasados, para imitarlos con su virtud o sobrepujarlos.

 

 

Capítulo IV

De la serpiente Hidra

     Los poetas dicen que Hércules fue a Thesalia a librar aquella tierra de mucho daño que la serpiente Hidra hacía, que estaba en la laguna Lernea, que tenía, según Naucrates, siete cabezas, y según Cenodoto, nueve, y según Heráclides, cincuenta. El cual, llegado a ella, echó mano a la espada y diole en el pescuezo de la una cabeza y cortósela; mas luego, en lugar de aquélla le nacieron otras dos. Viendo esto Hércules, no quiso más pelear con el espada, y echando mano a su arco y flechas, tiróle una saeta en derecho del corazón, y tras aquélla otras dos. Otros dicen que siete por allí mismo, y tan bien acertaba que la hizo estar queda; y desque que la vio así enflaquecida, de la mucha sangre que le salía, tomóla con las manos, y apretándola la ahogó. Otros dicen que la mató con fuego, y que muchos habían ido a probar con ella su ventura, y a todos los había muerto. Hace mención desto Ovidio y Séneca.



Declaración

     La fictión desta fábula es que en Thesalia había una laguna llamada Lernea, que tenía tres leguas de andadura en circuito y hacíase de siete fuentes que cerca della nacían, y por no tener ninguna salida ni corriente estábase junta; y porque en el término de esta laguna había islas y cañaverales en que se criaban muchas sabandijas, por esto decían que era serpiente; y porque esta laguna procedía de siete fuentes, decían que tenía siete cabezas. Dice que hacía gran daño a los comarcanos; esto es porque les usurpaba el agua gran parte de tierra muy fértil, y también por los vapores que del agua salían por su cercanía, y de la putrifación y mal olor que de las aguas embalsadas salen causan enfermedades. En lo que dice que Hércules echó mano a su espada y le cortó una cabeza, y luego le nacieron dos, esto fue que comenzó a cerrar una de las fuentes, y luego reventó el agua por dos partes, lo cual viendo Hércules, le tiró una saeta por la parte del corazón, esto es que horadó la laguna por la parte más honda, por donde se iba desaguando, y tirarle otros dos era engrandar este desaguadero, y porque quedó la tierra en seco, por esto dice que la ahogó apretándola con las manos, o que la mató con fuego, porque es oficio del fuego o calor desecar lo húmido; y así convirtió la laguna y la agua de las siete fuentes en un angosto río por donde las aguas hicieron curso, y quedó aquella tierra muy buena y la mejor para la labranza de todas las de la comarca. Y ésta es una de las mayores hazañas que se le atribuyeron a Hércules, porque en ella se ayudó de su industria y saber, más que de fuerzas, y lo cuentan por el segundo trabajo suyo.

     Hidra en griego es agua, y serpiente en latín es cosa rastrera, para declarar que no era serpiente, sino sola agua.

     Eusebio, de sentencia de Platón, dice que Hidra fue un famosísimo sofista, que resolviéndole una cuestión, proponía otras muchas más difíciles.

     Otros dicen que Sthenelo, hijo de Perseo, tenía una populosa ciudad llamada Micenas, y el rey Lerno, por no querer guardarle subjeción, traían ambos guerra, en la entrada de aquella región. El rey Lerno tenía una ciudadilla fortísima, llamada Hidra, que la guardaban cincuenta varones, fuertes tiradores, que estaban dentro de una torre para defendella. Euristeo envió a Hércules a combatir este fuerte. En esta pelea, los de dentro de la torre arrojaban bolas ardiendo a los de fuera y muchas saetas; y cuando acontecía que alguno de los de dentro caía muerto, luego en el lugar del que faltaba se ponían dos, lo cual, como Hércules viese ser difícil la entrada, tomó por más breve medio ponerle fuego, y así tomó el fuerte y mató los que la defendían, y esta opinión tiene Paléphato; y por esto dice la fábula que la serpiente Hidra la venció Hércules con fuego.

 

Capítulo V

Del león Nemeo

     Entre los trabajos que de Hércules los autores escriben fue uno del león del monte Boecia, que otros dicen el león Nemeo; y esto le sucedió siendo de edad de diez y seis o diez y ocho años, enviándole Amphitrión a guardar el ganado, por haber muerto a su maestro Lino; porque no pecase otra vez con otro maestro, mató un león bravísimo, que halló despedazando el ganado; y muerto el león, trujo el cuero por escudo, de donde salió costumbre de allí adelante que muchos que hacían hazañas heroicas se ponían pellejos por escudos, a imitación de Hércules.

     Esto denota que luego que uno fuere incitado a la virtud, ha de apaciguar y matar el más fuerte de todos los monstruos, que es la soberbia y furor del ánimo, que éste es león Nemeo, que se apacienta en el bosque del poco sufrimiento y poco saber de nuestro ánimo, que destruye los ganados de todas las virtudes.

 

Capítulo VI

De Phineo y las Harpías

     Phineo, rey de Peonia, provincia de Grecia, tío de Andrómeda de partes de padre, fue dos veces casado. De la primera mujer hubo hijos; y la segunda, como madrastra aborrecía los alnados; y buscando causa para revolverlos con el padre, ordenó decir a Phineo que habían intentado requerirla de amores. Phineo, dando a esto crédito, indignóse contra ellos tanto que les privó de la vista. Airados los dioses contra Phineo, le dieron la misma pena, cegándole y añadiendo las Harpías que a la hora de su comer viniesen a él, y que no solamente le arrebatasen las viandas, mas aun le ensuciasen la mesa con inmundicias. Deste trabajo le libró Zetes y Calays por mano de Hércules, porque pasando por allí, cuando Iasón iba a Colchos a la conquista del vellocino de oro, como los recibiese benignamente en su casa y en poniendo las viandas en la mesa viniesen las Harpías a arrebatar la comida, enojado Hércules comenzó a seguirlas, y viendo que por la ligereza de sus alas ninguna cosa podía hacer, mandó a Zetes y Calays tuviesen cargo de seguirlas. Éstos eran hermanos e hijos del viento Bóreas o cierzo, según escribe Ovidio. Y así las Harpías fueron desterradas hasta las islas Estrophades, donde las halló Eneas viniendo de Troya, según él lo cuenta a la reina Dido, como atestigua Vergilio. Entonces, quedando libre Phineo de las importunas Harpías, los dioses le restituyeron la vista a él y a sus hijos. Las Harpías tenían cara de mujer, las bocas amarillas; plumas y alas y uñas agudas, como aves.





Declaración

     Por la primera mujer de Phineo se entiende la edad de mozo; por los hijos, las virtudes que cuando mozo tuvo, distribuyendo su hacienda en cosas lícitas y de caridad.

     Enviudar desta mujer y casar con otra que fuese madrastra de los hijos de la primera se entiende la segunda edad suya, en la cual mudó las buenas costumbres que primero tenía en mucha cobdicia, y por esto dice la fábula que la segunda mujer revolvió los hijos con su padre Phineo. Y esto es que la mucha cubdicia de esta edad hizo a Phineo privar a sus hijos de la vista. Quiere decir: cerró los ojos a las virtudes que primero cuando mozo tenía, haciéndose logrero, que esto significa Phineo, de foenus en latín, que es logro. Y por esto dice la fábula que enojados los dioses le cegaron, porque toda avaricia es ciega, que no ve sus cosas, ni que la vida de los hombres es muy corta y que se contenta con poco; o es ciego, porque perseverando en malas obras le olvidó Dios, cegándole del juicio primero.

     Por las tres Harpías que le añadieron los dioses a su pena, que le ensuciaban la mesa, se entiende la cobdicia y avaricia y escaseza, porque la vida de los logreros es una sucia golosina de allegar, y por esto se atormentaba con hambre perpetua, y no podía comer los manjares, porque se los quitaban las Harpías; esto es que la cobdicia que tenía no le dejaba gastar, y así pasaba triste y estrecha vida, procurando allegar mucho tesoro. O las sucias Harpías denotan los continuos y muy agudos aguijones del ahorrar, que no le dejaba gastar en comida ni bebida.

     Éstas son echadas por los ánimos grandes y liberales (entendidos por Hércules). O porque con las armas de la mucha discreción y prudencia de éste, siendo reprehendido Phineo, le hizo desechar de sí aquella cobdicia y avaricia y escaseza en que vivía; y así fue restituido en la corporal y primera vista él y sus hijos, esto es que volvió en su juicio y entendimiento para mirar el error que le tenía enlazado en aquella ceguedad de allegar; ahuyentan de su presencia Cetes y Calays, porque en griego Ceton calon quiere decir el que busca el bien, fingen ser estos voladores hijos de viento porque toda la inquisición y busca del bien nunca se mezcla con cosas de la tierra.

     Tener las Harpías las bocas amarillas, que proviene de mucha hambre, y que por mucho que comiesen no se hartaban, denota la condición del avaricia, porque por mucho que arrebate o allegue o apropie el avaro, nunca se harta, antes le crece más la cobdicia y hambre. Decir que las Harpías tenían plumas en su cuerpo, por las plumas se entienden los engaños y malicias e intricadas razones que los avarientos ponen para dar color a lo mal ganado, que no tiene más firmeza que plumas en presencia del viento, con que se dilatan las pagas del sudor, del servicio de los criados. Que las Harpías tuviesen uñas agudas es para denotar la retención que tienen los avaros en no restituir lo mal ganado o en guardar lo que lícitamente ganan, no socorriendo la necesidad del prójimo. Quitar estas Harpías la comida que en la mesa de Phineo ponían denota que perdida la buena fama que pudiera haber del hábito virtuoso, que son como viandas que mantienen al hombre, aun después de muerto, en la gloria de la buena fama.

     Algunos dicen que Phineo rey, como cuando viejo vino a perder la vista, y a morírsele los hijos varones que tenía, quedáronle dos hijas llamadas Piria y Erasia, que destruían la substancia de su padre, y por esto decían que las Harpías no le dejaban comer. Conmovidos a lástima dél Cetes y Calays, hermanos, que eran hijos de un famoso varón llamado Bóreas, que eran sus vecinos, pusieron remedio en su trabajo, echando las hijas de la ciudad y allegando lo que habían desperdiciado y dándolo a quien lo guardase.

 

Capítulo VII

De las Harpías o Stimphalides aves

     Las Harpías que algunos dicen Stimphalides, aves, fueron hijas de Taumanto y de Electra, hija de Océano y hermanas de Iris, según escribe Hesiodo. Otros dicen que fueron hijas de Phineo; otros de Neptuno y de la Tierra. Éstas eran tres; llamábanse Ocípite, Aello y Celeno. Algunos a Celeno la llamaban Iris. Dícense Harpías, de Arpe en griego, por arrebatar; tenían la cara como de vírgines; las bocas amarillas, como cosa hambrienta; el cuerpo como de buitre, con pluma y alas como aves; los pies y brazos humanos, con unas agudas como monstruos. Así las pinta Vergilio, en cuatro versos que comienzan: Tristius haud illis monstrum. Llamábanles los poetas, según Apolonio, perros de Iúpiter, que fueron enviados para atormentar a Fineo.



Declaración final

     Por las Harpías quisieron los antiguos declarar la generación y fuerza de los vientos. En darles por padres a Thaumanto y a Electra, hija de Océano, o a Neptuno y a la Tierra, quisieron significar que los vientos se engendran de la parte más pura de las aguas o de las humidades de la tierra, porque destas cosas salen exhalaciones que, adelgazadas y vueltas en vapores, se levantan en alto, por virtud del calor del Sol, los cuales vapores después unas veces se espesan y congelan en lluvias, otras veces se adelgazan en vientos. Ser hermanas de Iris es porque destos vapores así levantados, cuando la nube se va deshaciendo en agua aparece o se engendra Iris, que es lo que decimos arco del Sol, como declaramos en nuestra Philosofía natural.

     Los nombres de las Harpías significan el ímpetu de los vientos, o su ligereza o sus efectos o forma, porque Ocípite quiere decir: Bolans, o celeriter, que significa ligereza. Aello significa tempestad, Celeno escuridad de las nubes que los vientos mueven; fingen tener alas por la ligereza del movimiento del viento, lo cual también denotaron diciendo que los hijos de Bóreas no las pudieron alcanzar.

 

Capítulo VIII

De Hércules y Antheo

     Andando Hércules por diversas partes del mundo, vino a tierra de Libia, donde moraba Antheo, hijo de la Tierra, nacido sin padre; era gran luchador, que con cuantos probaba sus fuerzas derribaba; y tenía tal propiedad que si caía alguna vez o se dejaba de industria caer en la tierra se levantaba con dos tanta fuerza, y así al fin no podía quedar vencido; y a los que vencía, tomaba él, como era Gigante, y bajaba los grandes árboles, y poníalos allí, y luego dejaba el árbol, y lanzábalos muy lejos. Con éste quiso Hércules probarse; y venidos a la lucha, como Hércules fuese más valiente, derribábalo en tierra, y el Antheo luego más fuerte que primero se levantaba, porque la Tierra su madre le daba nuevas y dobladas fuerzas, lo cual tantas veces hizo que ya Hércules enflaquecía, y sintió que no podía mucho sufrirlo, y advirtiendo el engaño de Antheo, en que fuerzas de la tierra recobraba, levantólo en alto de tierra y tanto así en el aire lo apretó con los brazos que lo mató; y éste fue el vencimiento de la lucha y uno de los trabajos o hazañas de Hércules.



Declaración histórica

     El sentido histórico desta fábula es que Antheo fue un rey de Marruecos, en Mauritania, y dijo ser hijo de la Tierra, porque era de los de su tierra ayudado, de la suerte que de la madre recibe el hijo sustancia y fuerzas. Dice nacido sin padre porque no se sabía su descendencia. Contra éste vino Hércules en los tiempos que Egeo reinaba en Athenas, según Eusebio, y según Leoncio, reinando Argo a los argivos, con quien tuvo muchos encuentros; y como Hércules le desbarataba, y luego volvía Antheo a la batalla con más caballería y gente, como si alguna cosa de daño no hubiera recibido. Por esta causa dice la fábula que cada vez que caía recobraba dobladas fuerzas. Considerando Hércules que Antheo por estar en su tierra súbito se reparaba, fingió en una pelea huir: Antheo siguió su alcance. Y cuando Hércules le tuvo apartado de su tierra de Marruecos, volvió sobre él y peleó y fue Antheo vencido, y como no pudo rehacerse fue muerto. Pomponio Mela hace mención de este Antheo en el De situ orbis.



Sentido moral

     Hércules significa el varón virtuoso que desea vencer el deseo de su carne, con quien tiene gran combate y lucha de ordinario. La cobdicia o deseo carnal se dice ser hija de la tierra, entendida por Antheo, porque esta cobdicia no nace del espíritu, sino de la carne, como dice el Apóstol, y cuando el varón virtuoso, que es Hércules, pelea con el deseo carnal, véncelo algunas veces, mas como Antheo, cayendo en tierra, recobraba fuerzas, así la carnal cobdicia ya mortificada o pacificada, una vez se suele levantar más recia con la ocasión; y así para que Hércules venza a Antheo es necesario apartarle de su tierra. Quiere decir, apartar ocasiones y conversaciones, y viandas cálidas, y del vino, y camas regaladas, y otras muchas cosas que incitan a lujuria.



Sentido natural

     Algunos quisieron entender por esta fábula la generación de las plantas; por Hércules entendieron el Sol; por Antheo las simientes. Éstas, tocando a la tierra estando sembradas, por virtud del Sol reciben y se levantan en alto con mayores fuerzas, y vienen a fructificación.

 

Capítulo IX

De Hixiona, que otros dicen Exiona

     Dicen los poetas que enojados los dioses Apolo y Neptuno de los troyanos, haciendo grandes crueldades en la ciudad, fue demandado consejo con qué escaparían. Fueles respondido que diesen una de las doncellas vírgines troyanas cada año a la bestia marina que la saldría a tragar, y que así cesaría la peste; fue esto hecho, y por suertes cupo una vez al rey Laomedon que a su hija Egiona, virgen, allí la pusiese, y hízose así, y fue por Hércules librada. Ésta es historia, porque los demonios, cobdiciando la muerte de los inocentes, ordenaban estas cosas, como tratando de Andrómeda dijimos.

     Decir que estaban enojados los dioses Apolo y Neptuno de los troyanos es que como el mar creciese, entendido por Neptuno, y hiciese balsas de agua por muchas partes de los campos de Troya, y después como con el calor del Sol, entendido por Apolo, se causase peste, preguntaron al oráculo cómo cesarla; y el demonio, que en los oráculos hablaba, les dio la respuesta que se ha dicho.

 

Capítulo X

De Hespero y las Espérides

     Hespero fue hermano de Atlante y hijo de Iapeto y de la ninfa Asia. Este Hespero, cuando niño, se llamó Philotetes y siendo pequeño fuese con su hermano Atlante a tierra occidental de Mauritania, llamada Marruecos, en donde Atlante fue rey; y porque este Philotetes pasó de la otra parte de las islas del mar Océano, le mudaron el nombre y le dijeron Hespero, que en griego quiere decir Occidental, por cuanto toda aquella tierra se dice Hesperia, del nombre de una estrella que parece después del Sol puesto, a la parte occidental, que decimos Vesper o Venus. Este Hesperus o Hespero hubo tres hijas que los poetas llamaron Espérides, que se llamaron Egle, Beretusa y Espertusa. Estas tres hermanas tenían un vergel en el cual nacían manzanas de oro, poniendo por guarda un dragón que nunca dormía, guardando que ninguno llegase al vergel. Euristeo, que en aquel tiempo se servía de Hércules, oyendo la fama del vergel, envió a Hércules por las manzanas, las cuales trujo hurtándolas al dragón.



Declaración

     Las hijas de Hespero tenían cerca del monte Atlante unas islas en señorío, según Pomponio, y en estas islas había muchedumbre de ovejas, cuya lana era muy buena, que se hacía della paños de gran valor, por lo cual dijeron que estas ovejas eran manzanas de oro, porque su lana era estimada así como oro; y a estas islas llamaron vergel de las Hespérides, porque dentro dellas estaban aquellas ovejas, como dentro de un vergel las estimadas frutas.

     El dragón que guardaba este vergel, que nunca dormía, era el mar bravo que rodeaba las islas, de mala navegación y peores puertos; y decían a este mar dragón porque las rodeaba, como la sierpe siempre se vuelve en cerco. Dice que este dragón siempre velaba porque el movimiento de las ondas del agua no cesaba de noche ni de día cerca de aquellas islas. Mas Hércules aguardó tiempo, y paso, y llevó las ovejas a su rey Euristeo, y éste fue uno de los trabajos o hechos de Hércules. Esta hazaña Ovidio la atribuye a Perseo, y dijo que las hurtó de Atlante y no de las Hespérides, en lo cual hay poca dificultad, como sea no haber sido un solo Hércules cúyos son los hechos famosos, mas hubo muchos, como hemos dicho; y todos los historiadores de aquel tiempo escribieron de muchos Hércules, de los cuales Perseo fue uno de los famosos que hubo en su tiempo.

     Otros dicen que Atlante fue muy sabio en artes liberales, y sus hijas fueron tan doctas en ello que no concedieron ventaja alguna al padre; y como vino allí Hércules, deprendió dél y de ellas algunas cosas que hasta allí a él eran ocultas, y éstas eran las manzanas de oro de la huerta del rey Atlante.



Otro sentido histórico

     Otros cuentan esta historia diciendo que fueron dos hermanos muy célebres en fama, llamados Hespero y Atlas, que tenían ovejas; Hespero tenía una hija llamada Hespérida, la cual dio a su hermano en matrimonio, de la cual se nombró Hesperia; en ésta hubo Atlas seis hijas que se llamaron Atlántides, y de la madre Hespérides; por la fama de sus hermosuras aficionado Busiris, envió unos cosarios ladrones que las robasen y se las trujesen; los cosarios, hallando las doncellas jugando en un huerto, las robaron. Aconteció que estos ladrones, estando comiendo, se encontraron con Hércules, que venía de la tierra de Antheo, e informado del caso, mató los cosarios y restituyó las doncellas a su padre, por el cual beneficio le dio Atlas ovejas hermosísimas y otras cosas muchas, y deprendió cosas de astronomía, el cual, como lo mostrase después en Grecia, dijeron haber substentado el cielo sobre sus hombros, por Adante.

 

Capítulo XI

De Gerión

     Cuentan los historiadores que Hércules, como hombre que aborrecía a los soberbios, tuvo noticia de un gigante llamado Gerión, hijo de Calcidoes y Crisaor, que tenía tres cabezas, hombre muy cruel, que no se podían averiguar con él. Con éste tuvo Hércules dos batallas: en la primera le hizo huir, en memoria de lo cual ordenó los juegos en honra de Pallas. Luego fue en su seguimiento y tuvo otra batalla, y al fin le mató; y en memoria desta victoria, edificó una soberbia torre, que tenía ojos para ver los que a aquel puerto venían, y echaba de sí fuego, con cuya claridad los navíos podían andar de noche. Tenía Gerión un bravo perro de dos cabezas.



Declaración

     El sentido histórico desta fábula es que en tierra de Estremadura habitaba un poderoso rey llamado Gerión, que ponía toda su diligencia en criar ganados, y era muy bravo y mal acondicionado para con los que debajo de su dominio estaban. Cuando sus vasallos vieron a Hércules y entendieron sus hazañas, allegáronse a él, querellándose de las bravezas de Gerión; diole deseo a Hércules de quitarle este poderío. Decir que tenía tres cabezas, era ser señor de las tres islas que dicen Gades, Mallorca y Menorca, Otros dicen que tenía tres reinos, que eran Andalucía y Estremadura con Portugal y las montañas de Galizia. Rabano dice que eran tres hermanos que reinaban juntos, tan conformes, que parecían ser regidos por una sola ánima; y lo mismo dice Trogo Pompeyo. Fue Hércules a él, y hallólo en una ribera del río Guadiana, en la parte donde agora está la ciudad de Mérida, y peleando allí, le venció, y Gerión se fue huyendo a Galizia. Hizo Hércules en Mérida una habitación en que puso muchos pilares, que hoy día están algunos en pie, y por memoria desta batalla ordenó unos juegos en honra de Pallas, que hoy dicen juegos de la pala, y puso por nombre a aquella tierra Lusitania, que quiere decir juegos de Guadiana, que los antiguos dijeron Topo, por otro nombre, porque así como este animal perpetuamente anda horadando y habita debajo de tierra, así Guadiana, río, muchas leguas va por debajo de tierra, que no se ve.

     Después de esta victoria, fue Hércules en seguimiento de Gerión a Galizia, y hallólo con mucha gente ribera del mar, en donde agora dicen La Coruña. Trabaron de una parte y de otra una brava batalla, y al fin, después de haber muerto mucha gente de ambas partes, mató Hércules a Gerión, y después hizo una grande torre, encima de la cual ordenó un candil, que sin cebarle con aceite alumbraba, dando gran claridad de día y de noche. Otrosí, puso en ella un espejo que lo tenía una imagen de cobre en la mano, por tal arte, que en cualquiera tierra que navíos se armasen, luego parecía en el espejo, y por esto dice la fábula que esta torre tenía ojos, y que echaba de sí fuego por el candil. Duró esto hasta que allí vinieron unos caldeos que venían huyendo de la conquista de Nabucodonosor, rey de Babilonia, los cuales, sabiendo el secreto del espejo, cubrieron sus navíos de ramas, de suerte que parecía una montaña, por lo cual el que guardaba el espejo no vio flota, sino una montaña, y así tuvieron lugar de entrar en el puerto de La Coruña sin hallar quien les resistiese, y se apoderaron de aquella tierra; duró el espejo y candil casi trecientos años. Diodoro dice que Gerión fue rey de España muy poderoso, y que poseyó muy grandes riquezas, y que tenía tres hijos muy esforzados y guerreros, que andaba cada uno dellos con su ejército de gente. El rey Euristeo, que mandaba los trabajos a Hércules, creyó que sería cosa muy dificultosa y de gran peligro vencer a rey tan poderoso, le mandó que viniese en España contra él, y que trujese consigo el ganado que el rey apacentaba en las partes cercanas al mar Océano. Hércules, obedeciendo el mandamiento de Euristeo y no olvidado de las cosas claras que en el tiempo pasado había hecho, vino en España y venció los hijos de Gerión y llevó todo el ganado del rey.

     El perro que tenía Gerión de dos cabezas, era que tenía gran poder por mar y por tierra. Hace mención de Gerión Pomponio Mela y Séneca, donde dice: Pastor triformis littoris Carthessii, etc. Quiere decir: Hércules mató al pastor de tres figuras, de la ribera de España, llamada la costa Cartessia. Llamó pastor a Gerión porque tenía mucho ganado, de que los reyes de la antigüedad hacían mucho caso. Llámalo de tres figuras, por las razones que en la declaración de esta fábula se han dicho.

 

Capítulo XII

De Augías

     Augías, rey de unos pueblos del Peloponeso, fue hijo del Sol, según unos, y según otros de Neptuno o de Phorbantes; tenía unos ojos tan resplandecientes que parecían salir dellos rayos como del Sol. Déste se dice que como tuviese unos establos en que dormían tres mil bueyes muy llenos de estiércol, se concertó con Hércules que los limpiase en un día, y prometióle dar la décima parte de todo su ganado, teniendo por cosa imposible poderse limpiar en muchos días, cuanto más en uno. Hércules, guiando cantidad de agua por los establos, los limpió en el propuesto tiempo; y como Augías le negase la paga, le mató. Y porque un hijo de Augías, llamado Pilo, dijo que había sido mal hecho el de su padre en no cumplir lo prometido, le hizo que sucediese en el reino. Augías negó el salario a Hércules porque le pareció que casi no había tenido trabajo en limpiar aquellos establos, porque los necios, los más dan premio a las fuerzas y trabajos del cuerpo, y no a las del ánimo.

 

Capítulo XIII

De Caco, ladrón

     Caco, salvaje hijo de Vulcano, fue un famoso ladrón, de quien se dice que volviendo Hércules vitorioso de España, con los ganados que quitó a Gerión, llegando a la tierra de Caco, le hurtó muchas vacas, trayéndolas asidas de la cola, andando hacia atrás, porque no pudiesen ser halladas por el rastro, y las metió en su cueva. Mas como Hércules buscándolas oyese bramar, entró en la cueva y mató a Caco y cobró sus bueyes. Esta fábula es toda historia, y así sólo hay que decir que llamaron a Caco hijo de Vulcano, porque por su pasatiempo y recreación salía de su cueva a poner fuego en los lugares y sembrados de su comarca. Hace mención desto Ovidio.

 

Capítulo XIV

De Centauros

     Los Centauros fueron hijos de Ixión y de una nube, y hace mención dellos Ovidio, diciendo que los venció Theseo en las bodas de Piritoo y Hyppodamia, y que son unos animales medio hombres y medio caballos ligerísimos e invencibles, y lujuriosísimos.



Declaración histórica

     Todo esto es fictión, que no hay tales animales, ni pudieran estar dos formas tan diversas juntamente, aunque Plinio hace mención dellos, como prueba Lucrecio en cuatro versos que comienzan: Sed neque centauri fuerant, nec tempore ullo, etc. Palefacto dice que si estos animales en algún tiempo hubieran sido, que también los hubiera agora, y que la verdad histórica es que en tiempo de Ixión, en el monte Pelio, de Thesalia, había tanta abundancia de toros que echaban a perder los fructos y sembrados; y para remediar este daño, mandó Ixión pregonar que quien los matase o de allí los echase, les daría grandes premios. Vinieron cien mozos de a caballo, habitadores de un lugar montuoso, llamado Nube. Por este numero los llamaron Centauros, de ciento que acudieron, y de Tauro, que es toro, o de ciento, que es ciento, y Arios, que en griego significa Marte, y quiere decir cien Martes o peleadores o guerreros, los cuales se ensoberbecieron tanto por la ligereza de los caballos que dieron en hacer grandes daños en la comarca, y aun contra el mismo Ixión. Y como siendo malos y soberbios quisiesen en las bodas de Piritoo hurtar la esposa, no pudieron porque fueron vencidos de Theseo, que dijeron Hércules; y como yendo huyendo veían las ancas del caballo y lo demás de allí arriba de hombre, parecíanles ser todo una pieza. Y como éstos, por orden de Ixión, vinieron del monte llamado Nube, se dio lugar a la fábula de que fuesen hijos de Ixión, nacidos de la nube. Otros escriben que se dijeron Centauros, Quasi Gentauri, como quien dijese engendrados en el aire, porque así como el viento velozmente vuela, así parecía en su correr volar, o porque fingieron haberse engendrado en el aire del abrazamiento que Ixión tuvo con la nube, creyendo ser Iuno. Algunos tuvieron ser éstos los primeros que en Thesalia domaron caballos y fueron famosos jinetes.



Aplicación moral

     Los antiguos fingieron estos Centauros para denotar por ellos la brevedad de la vida y la brutalidad de algunos hombres. La parte de la cinta arriba, que es figura de hombre, denota la vida humana, y el caballo ligero sobre que va, que es la parte de medio abajo, denota la ligereza con que corremos a la muerte; y por esto mismo dijeron que eran animales ligerísimos, porque no hay águila que con más velocidad vuele que nuestra vida. Decir que son invencibles es porque no hay poder ni señoría que haga detener este curso de la vida, para que deje siempre comiendo o dormiendo, de caminar hacia la muerte. En decir que estos animales eran lujuriosos, quisieron dar a entender haber hombres medio brutos entregados a sus vicios y sensualidades, regidos por el apetito y no por razón, que teniendo figuras de hombres viven como animales, rendidos a la sucia lujuria, a quien de tropel acompañan todos los otros vicios.

 

Capítulo XV

De Nesso

     Nesso, entre los Centauros, era famosísimo; habitando cerca del río Hebeno, de Calidonia, se enamoró de Dejanira, hija del rey Oeneo, a quien Hércules hubo por mujer. Aconteció que llevándola Hércules para su tierra, llegando a la ribera del río, no pudiendo pasar, que de las muchas aguas iba muy crecido, y no pudiendo hallar vado, Nesso, que era muy astuto, se llegó a él, y como le quería hacer servicio, se ofreció, como hombre que sabía bien los vados, de pasar a Dejanira. Aceptó Hércules el ofrecimiento; habiendo Nesso pasado a Dejanira más presto que Hércules, que iba nadando, dio a huir con ella; mas Hércules, que iba a salir, viéndolo tomó su arco, y hiriólo de muerte con una saeta. Considerando Nesso que no podía escapar, por no morir sin vengarse, imaginó un nuevo engaño, y de presto, desnudándose su camisa de la herida muy ensangrentada, la dio a Dejanira como en don del grande amor que la tenía, dándole a entender que tenía tal virtud, que si hiciese que Hércules se la pusiese, estaría segura de que jamás se enamoraría de otra ninguna mujer. Este don recibió Dejanira con grande alegría, dando crédito a lo que Nesso le decía. Después de algún tiempo, enamorándose Hércules de Iole, creyendo ella tornarlo a su amor y quitarle el que tenía a Iole, envióle la camisa con un criado suyo llamado Lichas, con que murió echándose en un fuego, de donde vuelto a vida fue colocado en el cielo, como dice Ovidio.



Declaración moral

     Esta fábula nos amonesta que debemos mirar mucho cómo confiamos lo que bien queremos de otros, como Hércules confió mal a su querida Dejanira, de Nesso. Puédese sacar de aquí que el que ama la gloria (que esto quiere decir Hércules), viéndose robar la fama que con muchos trabajos y sudores había adquirido, que es figurada en Dejanira, por la lascivia figurada en Nesso, le tira una saeta teñida en su propia virtud, y lo mata.

     El dar el Centauro su camisa es como cuando la lascivia mengua, mas de manera que todavía deja de sus despojos a la fama, para dar al hombre cobdicioso de gloria y fama la misma muerte que se le ha dado a ella. El cual, después encendido del amor vano, deshonesto y lascivo de Iole, se viste la camisa de su error, que la fama le envió, por lo cual queda tan afligido que se quema entre sí mesmo. Tórnase a remozar, porque luego que pasamos de una vida lasciva, deshonesta y viciosa, a vida templada, honrada y loable, quemando las malas aficiones, nos volvemos mozos en la virtud y en la gloria, y después somos ensalzados al cielo, por la contemplación, y tenidos en el número de los dioses, que son los santos.

 

Capítulo XVI

De Acheloo

     Acheloo, según Paulo Perusino, fue hijo de Océano y de la Tierra. Theodoncio dice ser hijo del Sol y de la Tierra. De éste escribe Ovidio que habiendo pretendido casar con Dejanira, hija de Oeneo, que algunos dicen Ceneo, rey de Calidonia, que primero había sido prometida a Hércules, vinieron a batalla; y como Acheloo tuviese propiedad de trasmudarse en varias figuras, habiéndole vencido Hércules una vez en su verdadera figura de disforme Gigante, y otra segunda vez en figura de un temeroso dragón, trasmudándose tercera vez en bravo toro, le desmochó Hércules un cuerno, que agora le falta.



Declaración

     La lucha de Hércules con Acheloo es pura historia, porque habiendo Oeneo prometido a su hija Dejanira por mujer a Hércules, con condición que redujese a una madre y corriente las dos del río Acheloo, porque hacía mucho daño en los panes y fructos del campo, por esto se dice que Hércules, después de mucho trabajo, lo venció en figura de un toro, quitándole un cuerno.

     Por los padres y madres que los antiguos dieron a Acheloo quisieron significar la generación de las fuentes y ríos; y así, decir que Océano es padre de Acheloo es decir que el mar es la principal generación de los ríos y fuentes, porque rezumándose por los poros o manantiales de la tierra se engendran. Darle por madre a la tierra es decir que el aire, entrándose en las partes cavernosas de la tierra, espesándose con la humedad de la misma tierra y virtud celestial, se engendra agua, de que se causan las fuentes, y de las fuentes los ríos.

     Decir que fue hijo del Sol y de la tierra es decir que levantando el Sol con su calor vapores de la tierra y agua se engendran las nubes, las cuales, llevadas a lo alto a la región primera o segunda del aire, se convierten en agua o granizo o nieblas, como mostramos en nuestra Philosofía natural, lo cual con su peso o groseza vuelve a caer sobre la tierra, de que se causan ríos y fuentes.

     Vencer Hércules una vez a Acheloo en figura de hombre es que cuando Hércules intentó reducir sus dos brazos a una sola madre fue en tiempo que no recebía aguas de lluvias, que algunas veces son muchas; mas cuando estaba en el común ser de la corriente de sus aguas, y esto llama forma humana. Y por las vueltas que el río va dando, y ondas, le dicen convertirse en serpiente, porque este animal no hace su movimiento derecho. Y por el ruido o sonido que el agua de los ríos hace, y por su fortaleza o porque aran o rompen la tierra, le fingen en figura de toro. Y porque con valladares y acuedutos hizo que este río no dañase la tierra de la provincia dice que le venció. Y porque de dos brazos que tenía le quitó el uno, guiándolo por el otro, dicen que le desmochó o quitó un cuerno; hace mención deste río Strabón. Quisieron declarar por esta fictión que las cosas aunque sean muy dañosas y estériles, con la prudencia se hacen útiles y frutíferas.

     Decir Vergilio, donde comienza: Poculaque inventisi, etc., que Acheloo fue el primero que puso el vino en las tazas es porque un hombre así llamado fue el primero que en Grecia plantó viñas y hiciese vino. Otros entienden por Acheloo la fuerza de las buenas aguas, y por esto a toda agua que ofrecían en los sacrificios le llamaban Acheloo.

     En las transmutaciones en que fingen mudarse Acheloo quisieron los antiguos declarar las condiciones de nuestro ánimo ser mudables, y que en diversas formas se varían, agora deseando uno y luego aborreciendo esto y amando otro; y unas veces con soberbia presumiendo mucho, tomamos forma de toro o de león. Otros siendo tímidos, de liebre o de ciervo, y así en otras formas, según las demás pasiones. Por esto dijo Boecio: Aquellos que viven según las costumbres e inclinaciones de los brutos, en ellos mismos se puede decir haberse convertido.

 

Capítulo XVII

Del cuerno de Amalthea

     Cuentan los poetas que el cuerno que Hércules quitó a Acheloo, Iúpiter le llenó de yerbas y fructos, y se le dio a la ninfa Amalthea, por haber sido su ama y recibido leche de sus tetas.



Declaración

     Decir la fábula que al cuerno que desmochó Hércules a Acheloo lo llenó Iúpiter de hierbas y fructo, y le dio a Amalthea, es que como Hércules guió un brazo del río Acheloo que fuese por la madre principal, y con esto quedase desaguazado un pedazo de tierra, que en su asiento hace figura de un cuerno de buey, y el calor, entendido por Iúpiter, le desecase y hiciese producir muchos árboles y pastos; y como de esta tierra fuese señora Amalthea, por la fertilidad de aquella región, que producía muchos y diversos fructos, se llamó cuerno de Amalthea. Hace mención desto Strabón.

 

Capítulo XVIII

De Diomedes, el de Tracia

     De Diomedes el de Tracia, no el griego que fue a la conquista de Troya, dice Ovidio que engordaba con sangre humana sus caballos, a quien Hércules echó en los pesebres donde habían comido otra infinidad de hombres que él les había echado, por cuya causa fue su pena conforme la que él daba a todos los estranjeros que a su reino venían.



Sentido histórico

     Decir que Diomedes el de Tracia daba a comer los hombres a sus caballos, y que los pesebres estaban llenos de cuerpos humanos, y Hércules, por el contrario, hizo que los caballos comiesen el cuerpo de su señor, poniéndole muerto en los pesebres, es que Diomedes, teniendo gente de a caballo, hacía fuerzas y robos a otras gentes con aquellos caballos, y esto era comer los caballos hombres, porque comían la hacienda que dellos robaba Diomedes. Y porque Hércules hizo que Diomedes no pudiese robar, y no teniendo cosa Diomedes que darles a comer de robo, comiéronle los caballos su hacienda, y a esto dicen que a él comieron, como decían que los perros despedazaron y comieron a Atheón, porque le gastaron su hacienda.

 

Capítulo XIX

De Busiris, y del sacrificar sangre humana

     Busiris fue hijo de Neptuno y de Libia, hija de Epapho, hombre cruel, que dio en hacer sacrificio a los dioses de sangre humana, y el primero que sacrificó fue a un adivino suyo, que diciéndole que para evitar la grande esterilidad de frutos de su reino querían los dioses ser sacrificados con sangre humana. Luego acabándoselo de decir, sacrificó al mesmo adivino, por no ir a buscar otro, y de allí adelante sacrificó otros muchos. Creía Busiris que en esto hacía placer y gran servicio a los dioses, por lo cual le acrecentarían su estado, y así se lo prometían los dioses. Lactancio prueba que la crueldad de sacrificar hombres fue muy antigua entre muchas y diversas gentes que cayeron en este error. Y Eusebio muestra que ninguna nación se libró de este gran pecado, como lo toca Florián de Ocampo y la historia general del rey don Alonso. Y es cierto que los demonios, los cuales eran los dioses de los gentiles, a quien hacían semejantes sacrificios, se gozaban mucho que les ofreciesen sangre de hombres, porque los demonios desean traer al linaje humano a pecado, y cuanto mayores son los pecados, tanto más se gozan; y porque matar los hombres habían gran pecado de parte del que los mataba y peligro de las ánimas de los que morían, por esto era sacrificio muy acepto a los dioses; y esto hacía con mucho cuidado Busiris, y duróle hasta que Hércules, fingiéndose ir por su tierra y haciéndose su huésped, cuando Busiris de noche iba a hacer dél lo que de costumbre tenía con los otros huéspedes, Hércules, como más valiente, hizo de Busiris lo que él había hecho de muchos, de quien no hay que decir otra cosa, por ser historia cierta sin fingimiento, y puesto por uno de los trabajos de Hércules.

     El primero que instituyó el sacrificar hombres fue Apolo, según Eusebio, porque como una vez los atenienses padeciesen grandes hambres por la muerte de Androgeo, hijo de Minos, rey de Creta, el cual mataron de invidia, por salir entre todos los mancebos de Athenas vencedor en la lucha, como dice Vergilio, preguntáronle a Apolo qué harían para que se templase, respondió como demonio cruel, que si deseaban aplacar a los dioses, escogiesen siete doncellas cada un año y otros tantos mancebos, y los llevasen a Creta para que allí fuesen sacrificados, lo cual duró por espacio de quinientos años, hasta el tiempo del filósofo Sócrates, que siendo hombre virtuoso y sabio persuadió a que no se hiciese cosa tan abominable, y quitó que ni Athenas diese los mancebos y doncellas, ni los cretenses usasen de semejante crueldad de sacrificios. Mas no por eso cesó en otras partes del mundo, que deste principio de Athenas se había estendido por todo él, hasta la venida de nuestro Redemptor Iesu Christo, que fue toda llena de amor y piedad.

 

Capítulo XX

De Alcestes o Alcesta

     Escriben los autores que estando enfermo Admeto, rey de Thesalia, provincia de Grecia, fueron al oráculo a saber el suceso della. Y fueles respondido que si alguno por él no moría, que él no escaparía de la enfermedad en que estaba. Visto por Alcestes, su mujer, que esto no se hallaría, quiso dejarse sacrificar por la salud de su marido. Fingen agora que Admeto, procurando volvella a la vida, rogó a Hércules que decendiese al infierno por ella; cuentan esta historia san Fulgencio y Valerio Máximo.



Aplicación moral

     El sentido moral desta fictión es que Admeto significa ánima racional. Alcestes, que es su mujer, denota la sensualidad, la cual había de ser subjeta a la razón, como la mujer al marido. Va al infierno Alcestes cuando la sensualidad, siguiendo sus deseos, se ocupa en las cosas bajas y torpes. De allí Hércules, que es el sabio o hombre fuerte en virtud, por ruego del ánima, que es la razón, con actos y amonestaciones virtuosas trae a Alcestes a la vida virtuosa, sacándola de los infiernos, tornándola a ser subjeta a la razón, apartándola de sus deseos viciosos.

 

Capítulo XXI

Del Cancerbero

     El Cancerbero era un bravísimo perro de tres gargantas o cabezas, de quien atestigua Vergilio y Horacio ser guarda de los infiernos, que estaba en una cueva ante las casas de Plutón, que todos los que entraban en ella recibía con mucho halago, y a ninguno dejaba salir, porque con grandes ladridos los espantaba. Nació Cerbero de Typhón y Echidna, según Hesiodo. Dícese Cancerbero, de caro que significa carne, y vero, tragar. Deste dice Horacio que le colgaban de la cabeza culebras. Cicerón dice tener este perro cincuenta cabezas; Horacio le da ciento, mas la común opinión es que sólo tenga tres; así lo dice Vergilio, donde comienza: Eumenides tenuitque inhians Cerberus ora, etc. Este perro dicen haberle sacado Hércules de los infiernos por una cueva cercana al río Tenaro, el cual luego que sintió la claridad, vomitó; y dice Strabón, que de la espuma que de la boca le salía y de lo que vomitó nació el rejalgar. Y esta hazaña cuentan por uno de los trabajos de Hércules.



Declaración

     Los que al Cerbero le dieron por padres a Tiphón y Echidna, quisieron por ello declarar la virtud engendrativa de la naturaleza, porque Tiphón significa cosa ardiente de fuego, y Echidna es la víbora, animal frigidísimo. Y quisieron por esto decir que de la comistión de lo cálido y frío se hace la generación de las cosas naturales. De donde sale que de la virtud que de los cielos proviene para engendrar algo en la tierra, por quien se entiende el infierno, por ser baja, en donde se finge estar el Cancerbero, la halaga y se huelga con ella. Y a la contra, queriendo salir esta cosa engendrada de este infierno, quiere decir, queriendo dejar la vida o salir del vivir, Cerbero espanta las ánimas, y esto es que naturaleza reclama, no pudiendo sufrir con buen ánimo la muerte o fin de los individuos, como sea intento natural conservarse todo individuo cuanto puede en el ser que Dios le dio. La disformidad que le atribuían de culebras y el habitar en una obscura cueva denota la ignorancia que se tiene en las generaciones de muchas cosas o suciedades de que se engendran. Otros entendieron por el Cancerbero la tierra, y entonces le cuadra bien el nombre de Cerbero, porque la tierra traga universalmente a todas las cosas y no perdona a ninguno. Otros entienden por él la muerte, la cual traga a todos los vivientes. Por las tres gargantas o cabezas que le dan entendían las tres partes del mundo, Europa, Asia y África, porque de las gentes de todas ellas se mantiene el infierno, quiere decir, de las almas que mal viven, de todo el mundo, como lo nota Trabeto. Otros entienden por el Cancerbero todos los vicios que Hércules venció y sojuzgó.

     San Fulgencio dice que darle a este Cancerbero tres cabezas es por la rencilla o contrariedad de las cosas, es en tres maneras: natural, causal y accidental. Rencilla o odio natural, es como el que hay entre el gato y el ratón, o el milano y el pollo. La causal, como la envidia. La accidental es la que nace de las palabras o de las pretensiones sobre el sustento, como el de las bestias.

     Otros dicen que Cerbero denotaba el avaricia y cobdicia de riquezas; que toda la afición del avaro es allegar, y si alguna necesidad sacare a luz las riquezas, entonces da voces el avariento, y desprécialas sin miramiento ni juicio. Por lo cual dicen que Cerbero en viendo la luz vomitó.

     Tiene muchas cabezas porque la avaricia es principio y fuente de muchas maldades y pecados. O porque atrae a muchas miserias a los hombres, pues que por amor de las riquezas unos son muertos y oprimidos por hierro, otros con veneno y otros con otras maneras de asechanzas. O en otro modo, las tres cabezas de Cerbero denotan tres necesidades que llevan al hombre bueno a la contemplación de las cosas sempiternas, y al malo son veneno; éstas son hambre, sed y sueño.

     Dicen que mora Cerbero en una cueva escura porque el avaria es casi el más tonto y necio de todos los vicios, porque ni aprovecha a sí ni a los otros, ni procura ganar gloria para sí ni para sus descendientes, sino siempre trata entre hombres viles y bajos.

     Sacar Hércules a luz al Cerbero: Hércules, que es la virtud y grandeza de ánimo, adquirió para sí perpetua gloria y fama. Paléphato dice que con el ganado que Hércules quitó a Gerión hubo un perro muy bravo, el cual cubdiciándolo uno llamado Molato; como lo pidiese y no se lo quisiese dar, sobornó a los pastores se le dejasen, y habido en su poder, lo escondió en una cueva llamada Laconia, cercana al río Tenaro. Hércules, buscando su perro, vino donde estaba y sacólo de la cueva, de donde tomó origen la fábula que Hércules sacó al Cancerbero del infierno.

     Cuentan más los poetas: que Theseo y Piritoo, a la fama de la hermosura de Prosérpina, descendieron al infierno a robarla, y siendo sentidos, el Cancerbero mató a Piritoo, y Theseo estuvo muy al pique de morir si Hércules no le favoreciera. Esta fábula es toda historia. Y es que como Piritoo ayudase a Theseo en el robo de Helena fue Theseo forzado jurar que ayudaría a Piritoo, para que él también robase alguna mujer señalada. Oyendo, pues, que en Epiro había una hija de Aidoneo, rey de los molosos, que era muy hermosa, fueron allá con intento de robarla. Este rey, por quien se entiende Plutón, era cruel, y tuvo un perro muy bravo, llamado Cerbero; a los que se querían casar con Prosérpina, mandábales primero pelear con Cerbero, y siendo vencidos, eran despedazados. A ésta procuraba Piritoo robar por asechanzas, ayudándole Theseo, y entendiendo Aidoneo que no venían como competidores a pedir su hija, sino, como robadores, a robarla, echólos en prisión, y a Piritoo echólo luego al perro que lo tragase; a Theseo perdonó, sabiendo que no había venido de su voluntad; mas túvole preso, porque la virtud y grandeza de ánimo cual estaba en Theseo y decían denotarse por Hércules. Por esta causa se dice que le favorecía Hércules que también muniera Theseo.

 

Capítulo XXII

De Ioles

     Ioles fue hija de Euritho, rey de Etolia; habiéndola ofrecido su padre a Hércules por mujer, como después por cierto acaecimiento se la denegase, como dijimos en otra obra, enojóse Hércules y movióle guerra, y mató a Euritho, y apoderóse de la provincia, y prendió a Ioles. La cual, más por la pasión de la muerte de su padre que por amor del casamiento, lo aceptó; cobdiciosa de la venganza, con maravillosa y constante astucia, con amor fingido encubrió su corazón, y con desimulación trajo a Hércules a amarla en tanto grado que no sólo le hizo desnudar de sus ásperos vestidos y que se vistiese otros muelles y mujeriles, mas ponerse sortijas y anillos en los dedos, y untarse con ungüentos preciados, y peinarse, y aun tocarse cofias, y otras cosas de mujeres; y como aun con todas estas cosas no le pareciese haber satisfecho su ira, después de haberle traído a tanta blandura, le hizo que asentado como mujer en el suelo hilase con sus dueñas y contase las patrañas de sus trabajos. Parecióle a esta mujer ser mayor honra haber afeminado a un hombre tan robusto y valiente que haberle muerto con cuchillo o ponzoña. Este hecho atribuye Stacio a Omphale, y cuentan esto por uno de sus trabajos.

     Esta historia nos pusieron los antiguos por ejemplo de la flaqueza humana, para considerar a qué trae al hombre la lujuriosa afictión de las mujeres. Es autor de esto Tarcanota.

 

Capítulo XXIII

De Hebe

     Hebe, según Theodoncio, fue hija de Iuno y hermana de Marte, concebidas sin ayuntamiento de varón, de cuyo nacimiento dice que Apolo aderezó un convite a Iuno, su madrastra, en casa de Iúpiter, su padre, y entre otras viandas le puso lechugas agrestes o campesinas, de las cuales comiendo Iuno con deseo, luego se hizo preñada; como antes fuese estéril y deste parto parió a Hebe, la cual por ser hermosísima, la recibió Iúpiter por su paje de copa, y diole título de ser deesa de la juventud. Aconteció que estando un día muy adornada y coronada de flores, sirviendo de su oficio a la mesa de Iúpiter y de los demás dioses que fueron a comer con los Ethíopes, resbalar, de modo que delante de todos descubrió las partes vergonzosas de su cuerpo. Por esta desgracia, Iúpiter la privó del oficio y admitió en su lugar a Ganímedes, hijo de Laomedon, que otros dicen Tros, tercero rey de Troya. Sintiendo mucho Iuno la desprivanza de su hija, siendo ya Hércules colocado en el cielo, en el número de los dioses, según dice Ovidio, la casó con él.



Declaración

     El sentido natural desta fábula es que los astrólogos atribuyen a Iúpiter dos casas en el Zodíaco, que son Sagitario y Piscis. Y decir que Apolo convidó a Iuno en casa de su padre es decir que llegado el Sol, que es Apolo, al signo de Sagitario, casa de su padre, pone lechugas a Iuno, es que como las lechugas son frías, así en este tiempo la tierra, entendida agora por Iuno, se ocupa con fríos, ahuyentando el calor con la contrariedad de la naturaleza de aquel tiempo, escondiéndose en las partes bajas y hondas, y calentando la humidad de la tierra, crecen las raíces de las plantas y hierbas, y esto es hacerse preñada Iuno por quien se entiende la tierra. Como antes fuese estéril, quiere decir como en el otoño que le precedió era estéril, por no engendrar entonces nada. Venido después el tiempo de parir, que es en el verano, pare a Hebe, deesa de la Iuventud, porque a la primavera, figurada por Hebe, remueva y remoza todas las plantas, y todo parece resucitar, brotando los árboles y flores; y porque venido este tiempo del verano, que es caliente, saca el Sol exhalaciones y las lleva a lo alto, por esto decían que Hebe servía de paje de copa a Iúpiter y a los demás dioses, porque algunos pensaron que se sustentaban de bebida con estos vapores los cuerpos celestiales; que usando Hebe de su oficio, estando coronada con flores, es decir que en aquel tiempo de la primavera lo están así los campos. Venido el otoño, en el cual tiempo comienza el Sol a declinar hacia el solsticio hiemal, que son los Ethiopes, que caen hacia el polo Antártico, todas las verduras y frescuras comienzan a cesar, y las hojas de los árboles a caer. Hebe, deesa de la juventud, cae y descubre las partes pudendas de su cuerpo, esto es que los árboles, cayéndoseles la hoja, descubren los troncos, los cuales comparados con la hermosura que primero tenían con la hoja y flores, parecen feos; y esto es decir que resbalando descubrió las partes impúdicas de su cuerpo y ser entonces por esto privada Hebe de su oficio, y dado a Ganímedes, por quien se entiende el signo de Acuario, en el cual signo, llegando el Sol, causa muchas pluvias y salen de la tierra muchos vapores húmidos; por esto dicen que sucedió Ganímedes en el oficio de Hebe. Que Iuno casase a Hebe con Hércules, siendo ya puesto entre el número de los demás dioses, denota que el vigor de las obras de los varones heroicos y muy ilustres, como fue Hércules, siempre está junto con la juventud, entendida por Hebe, porque la buena fama nunca perece ni se debilita con la antigüedad.

     Homero dice ser Hebe hija de Iuno y de Iúpiter, porque del calor, entendido por Iúpiter, y de la buena templanza del aire, entendido por Iuno, todas las hierbas y árboles brotan y florecen.

     Otrosí, porque algunos creyeron ser Hércules el Sol, como en su historia dijimos, y como el Sol dando vuelta, según su movimiento propio al Zodíaco, despierte a las cosas y plantas a nacer y crecer, por esto se dice que Iuno, que es la templanza del aire, le dio por mujer a Hebe, por quien se entiende la juventud y renovación de las plantas y frutos. Ser Hebe hermana de Marte es porque por la fertilidad de las regiones y por la abundancia, se levantan por la mayor parte las desensiones y guerras, entendidas por Marte, como casi ninguno use pelear por lugar o cosa estéril; y por esto Hebe es hermana de Marte.

     Amonéstanos esta fábula en lo que dice que fue privada Hebe del oficio de copero por tan liviana cosa, como parece ser por tropezar y caer sirviendo, que la benevolencia y amor de los príncipes es inconstantísima, que por muy pequeña causa se pierde algunas veces, porque no les parece bien siempre una misma cosa.

 

Capítulo XXIV

De Ganimedes

     Finge Ovidio y otros poetas haber sido arrebatado Ganimedes del águila y llevado al cielo para servir de copero a Iúpiter en lugar de Hebe, hija de Iuno. Fue Ganimedes hijo de Tros, que por otro nombre llamaron Laomedon, rey tercero de Troya. Éste, como fuese de admirable y de casi no oída hermosura, fue digno que sirviese a Iúpiter, como dice Homero. Otros, como Apolonio, dicen que no fue llevado para que fuese paje de copa de Iúpiter, sino porque gozase y conversase con los dioses. Fue robado en un monte de Phrigia, nombrado Ida, andando en montería, según dice Vergilio en cuatro versos que comienzan: Intextusque puer, etc. Otros dicen que fue robado en el Promontorio Dardanio. Strabón dice que en el campo Priapeno. Otros dicen que Iúpiter, convertido en águila, lo llevó al cielo. Otros que ni de Iúpiter, ni del águila, ni de otros dioses fue robado Ganimedes, sino de Tántalo.



Sentido histórico

     Tántalo, rey tirano de Frigia, confinaba con el reino de Troya; andando un día Ganimedes a caza con sus criados, como fuese hermoso, y Tántalo mal hombre, aparejado para toda maldad, acechólo y robólo, llevándolo consigo, y nunca lo quiso restituir a su padre, por lo cual se levantaron grandes guerras entre Tros y Tántalo; y como no pareciese Ganimedes, los aduladores dijeron que Iúpiter lo había llevado. Y como ponen estar Iúpiter en el cielo, dijeron que allá fuera llevado; dicen que lo arrebató un águila porque pudiese allá llegar volando. Decir que los dioses quisieron a Ganimedes dar oficio de copero de Iúpiter fue para declarar su merecimiento, y por convenir este cargo a la cosa en que fingen haberse mudado, que es un signo llamado Acuario, el cual pintan con un cántaro de agua en la mano; esto es porque estando el Sol en este signo suele llover mucho, y por esto le llamaron copero de Iúpiter.



Sentido moral

     Por esta fábula quisieron los sabios pintar un hombre prudente. Que Ganimedes fuese amado de Iúpiter es decir que el varón prudente es amado de Dios, y este sólo es el que se llega por sabiduría a la divina naturaleza, porque si Dios es sabiduría, el sabio le imita siendo virtuoso. Dijeron ser Ganimedes hermosísimo porque el ánima del hombre prudente, que no es manchada con suciedad humana, es hermosísima ante el acatamiento divino, y siendo tal, fácilmente es de Dios robada; y ser robado Ganimedes es para que sepamos que Dios priva al mundo de las cosas que más le agradan y estima, como indigno de ellas.

 

Capítulo XXV

De Periclímenoe

     De Periclímenoe escribe Ovidio que se tornaba en cuantas figuras quería; y peleando con Hércules en figura de águila, esforzadamente, viendo Hércules que no le podía empecer con lanza ni con espada, hirióle con una saeta, de cuyo golpe cayó en tierra, y a poco rato fue muerto.



Aplicación moral

     Periclímenoe, muerto por Hércules, nos muestra que la gloria de las impresas, figurada por Hércules, combate muchas veces con la invidia, figurada por Periclímenoe, la cual toma diversas formas. Al fin, tomando forma de águila, que es figurada por la soberbia, es herida de una saeta de la gloria, que es el rayo que sale de las obras honrosas y loables, que sustentan la gloria, el cual tiene fuerza de matar a la soberbia y estinguir a la envidia.

 

Capítulo XXVI

De Minos y laberinto de Creta, y del Minotauro y Pasipha

     Los poetas dicen que Minos hizo voto a Neptuno que le sacrificaría lo que primero le apareciese delante, y como le apareciese un toro de gran hermosura, cubdiciólo mucho y diolo a los pastores para que guiase las vacadas, y sacrificó otro por él, por lo cual airado Neptuno, puso en la reina Pasipha, su mujer, hija del Sol, tal encendimiento de Cupido, que estando ausente su marido Minos, como Ovidio escribe, se enamoró de aquel toro hermoso que Minos dejó de sacrificar; y para tener cópula con él, se metió en una vaca de madera, que hizo Dédalo, singular arquitecto, labrada tan al natural y cubierta con una piel de vaca, que parecía viva; y así se hizo preñada y parió una criatura que el medio cuerpo de la cintura arriba era de hombre, y lo demás de toro. Minos, cuando lo supo, hízolo esconder de manera que nunca pareciese; y para esto mandó a Dédalo hiciese una casa de madera, de maravillosa grandeza, muy tenebrosa y de muchos apartamientos y enredos, de manera que el que dentro una vez entrase, no supiese por dónde salir. Hizo Dédalo una obra tan intrincada y difícil y llena de tantos embarazos que no le acertando los hombres la salida, andaban en aquel enredo o laberinto metidos hasta que del todo se perdían. En este lugar encerraron aquella horrenda criatura, nombrada Minotauro, que su sustento era carne humana de atenienses. La razón de por qué le cebaban de atenienses era que este rey Minos tenía un hijo llamado Amdrogeo, el cual a vino a vivir a la ciudad de Athenas, con consentimiento y voluntad de Egeo, rey de los atenienses. Este Amdrogeo fue mancebo muy esforzado, y en los ejercicios de la lucha y los demás juegos paléstricos vencía a todos los atenienses, lo cual viendo el rey Egeo, temiendo que en algún tiempo los hijos de Pallante, su hermano, con el amistad de Amdrogeo y ayuda de Minos, su padre, le echasen del reino, mató a Amdrogeo. Enojado dello Minos, vino con gran poder y cercó a Athenas, y púsola en tanto estrecho que los atenienses se dieron a merced. Minos púsoles este tributo, que cada año le enviasen a Creta siete hijos y otras tantas hijas, para que comiese el Minotauro. Cuando los atenienses habían de enviar estos hombres, juntábanse a suertes, y a los que les cabía habían de ir; por esta razón, al tercero año cayó la suerte a Theseo, hijo del rey Egeo (según Plutarcho), mancebo muy esforzado y valiente; y como ya estuviese en Creta, donde le habían de echar al Minotauro, viole Ariadna hija del rey Minos; y viendo su gentileza y sabiendo ser hijo de rey, enamoróse dél, y habiendo lástima de que tan gentilhombre y valeroso pereciese de tan desastrada muerte, deseando librarle, dicen que pidió consejo a Dédalo, y así por su industria, dejando Theseo a la puerta del laberinto atado un hilo de un ovillo que Ariadna le dio, y llevando consigo el ovillo, penetró el laberinto, y peleó con el Minotauro, y alcanzada victoria, se salió siguiendo su hilo en la mano con mucha gloria.

     Otros dicen que después que el Sol declaró el adulterio de Venus y Marte, se hizo Venus muy cruel contra la generación del Sol; y por esto Ariadna, hija del Sol, fue menospreciada de Theseo, y a Pasipha, su madre, hizo que le viniese ardor y deseo del toro.



Sentido histórico

     Quieren algunos que este fingimiento sea historia, porque decir que un toro había de mezclarse con una imagen de vaca hecha de madera, y estando dentro Pasipha, concebir dél, es cosa contra orden natural. La verdad es que estando Minos en guerra contra atenienses dejó por gobernador un su secretario llamado Toro, y Pasipha se enamoró dél, y por medio de un su camarero gozó dél, y quedó preñada, y parió un hijo, que en parte parecía a Minos y en parte a Toro el adúltero, y por eso le llamaron Minotauro. Otros dicen que en cierto tiempo, estando el rey Minos con cierta enfermedad, un mozo muy hermoso llamado Taurus, que quiere decir Toro, trató amores con Pasipha, y hubieron un hijo, el cual viéndole Minos y haciendo su cuenta del tiempo que había estado enfermo, halló no poder ser hijo suyo, y entendió haber sido del mozo llamado Taurus; y no quiso matar el niño, por ver que en alguna manera parecía a sus hijos, mas enviólo a criar entre sus pastores, para que en aquel oficio sirviese; el cual en ninguna manera quiso dejarse sojuzgar de ningún pastor, ni hacer nada de lo que le mandasen. Sabido de Minos, hizo a unos criados que le llamasen, y si no quisiese venir, se lo trujesen atado, lo cual entendido del mozo, se fue a los montes, adonde cazando pasaba la vida. Y como Minos enviase copia de gente que le prendiesen, él hizo una profunda cueva en donde se encerró. Estando así este mozo Minotauro, si algún hombre injusto Minos hallaba, dábale por pena que fuese a matar el Minotauro. Aconteció que hubo a sus manos a Theseo, enemigo antiguo suyo, al cual envió al Minotauro, como para que en sus manos muriese. Lo cual sabido de Ariadna, su hija, le envió a la cárcel una espada, con que al Minotauro mató. Otros dijeron ser Tauro un capitán de Minos, que era cruelísimo contra los atenienses, que en su nombre enviaban por tributo, como dice Plutarco en la vida de Theseo.



Aplicación moral

     Por este labirinto quisieron los antiguos declarar ser vida del hombre intricada e impedida con muchos desasosiegos, que de unos menores nacen otros mayores. O el mundo lleno de engaños y desventuras, adonde los hombres andan metidos, sin saber acertar la salida o sus daños, enredados en tantas esperanzas vanas, atados en contentamientos que no hartan, olvidados de sí, embebidos en sus vicios, aficionados a su perdición; finalmente, rendidos a sus desfrenados apetitos.

     Por Theseo es entendido el hombre perfeto que sigue el hilo del conocimiento de sí mismo; este tal sale deste peligroso labirinto, el cual, no soltándole jamás de la mano, entiende que el cuerpo es mortal y transitorio, y el alma inmortal y eterna, criada para el cielo, y que lo de allá es su tierra, y esto de acá es destierro; y con este conocimiento de sí, vencido el terrible Minotauro, que es su propia y desordenada concupiscencia, sale del mundo con maravillosa victoria.

     En otro modo, Pasipha, hija del Sol, es nuestra alma, hija del Sol verdadero, que es Dios, que aunque está casada con la razón que le ha de guiar siempre, para que no resbale, y dé consigo en los deleites que la apartan del camino derecho, toda vía tiene a Venus por enemiga, porque las más veces por medio suyo se aparta de la razón, y allega al toro, que es la semejanza bestial que toma el hombre alejándose de la virtud. Pare dél al Minotauro, que es un hombre medio bestia y medio hombre, el cual es encerrado en el labirinto lleno de caminos tuertos, que jamás llevan al fin deseado. Así los placeres y deleites intrincan y revuelven al hombre en este mundo hecho monstruoso, que jamás puede llegar a su verdadero fin. El rodeo inexplicable de las calles del labirinto significa que el que una vez se hubiere entregado a cosas ilegítimas no se puede después desenredar sin gran dificultad y sin grande artificio de Dédalo, consejero ingenioso, porque la costumbre y uso envejecido se vuelve en naturaleza a los hombres acostumbrados en él, y éste fue uno de los trabajos de Hércules.

 

Capítulo XXVII

De Dédalo e Ýcaro

     Dédalo fue hijo de Eupolemo o Euphemio y Alcipa; otros dicen que fue hijo de Erechtheo, varón ateniense; fue varón claro por la variedad de sus sucesos y excelencias de sus artes y sabiduría; fue el que primero hizo retratos; hizo un simulacro de Venus de madera, que echando dentro azogue se movía como cosa animada; hizo el laberinto de Creta. Mató a su sobrino Attalo, que otros dicen Ealo, inventor de la rueda de los olleros y de la sierra, por lo cual se pasó a Creta, donde se hizo muy familiar de Minos y de Pasipha, su mujer. Deste cuentan los poetas que hizo una vaca de madera, tan hermosa y tan natural, que puesta dentro Pasipha, adulteró con un toro, de cuyo ayuntamiento nació Minotauro. Otros dicen que dio industria cómo Theseo entrase en el labirinto y matase al Minotauro. Por cualquiera cosa destas, dicen que sospechando Minos que Dédalo había dado orden para ello, le mandó prender, juntamente con su hijo Ýcaro, y poner en gran prisión. Viéndose Dédalo tan encerrado, deseando libertad, pensó una invención digna de su delicado ingenio, con que poderse escapar del poder de Minos; y así disimulando su propósito, a todos los amigos que le venían a consolar rogaba le trujesen muchas plumas de todas suertes, así pequeñas como grandes, fingiendo querer hacer cosas maravillosas dellas, para tener en qué entretenerse y pasar en ocupación su encerrada prisión. Proveído de plumas, hizo dos pares de alas, las unas para sí y las otras para su hijo Ýcaro, y habiéndose con ellas ejercitado en volar y viendo que ya podían imitar a las aves, comenzaron a alzarse sobre la tierra, como si fueran águilas. Yendo así bien altos, Dédalo amonestaba a su hijo, diciéndole: Mira, hijo, que te mando que vayas cerca de mí; no te desvíes a una ni a otra parte, porque si volares más alto, el calor del Sol derretirá la cera con que están ayuntadas las plumas de tus alas; y si volares más bajo, las nieblas del mar te mojarán las plumas; y si tomares mi consejo, yendo cerca de mí irás seguro. Esto dicho, el padre guiaba yendo delante, y después de haber pasado muchas tierras, Ýcaro, con la presunción de las alas, olvidado del consejo, desamparó a su padre y comenzó a volar alto; mas a poco de tiempo se arrepintió, porque el Sol ablandó la cera con que las alas estaban pegadas, y forzosamente, y contra su voluntad, se dejó caer en el mar, que de su nombre de allí adelante se llamó Ycareo. Escribe esto Ovidio y Diodoro Sículo.



Declaración

     Por esta fábula nos quisieron los poetas dar muy excelente doctrina, de que en todas las cosas amemos el medio, porque en esto consiste la virtud, y que guardemos el consejo de los padres y huyamos de la soberbia, si no queremos despeñarnos como Ýcaro y anegarnos en el mar de este vano mundo, lo cual haremos amando la humildad, que no tiene caída.

     Otrosí, nos da a entender que cuando la ambición y el deseo de las cosas altas es enfrenada por la razón y prudencia, no pasa los términos, levantándose más de lo que sus méritos valen; y así, después del curso desta vida, llega el hombre al fin deseado, como hizo Dédalo. Mas los que como Ýcaro quieren alzarse más que debrían, transportados de un desreglado deseo, vienen a caer en las miserias del mundo, figuradas por las ondas del mar, con afrenta y daño irreparable.



Sentido histórico

     Que Dédalo fuese ingenioso artífice y que matase a su sobrino Attalo, y que por esto se pasase a Creta, en donde se hizo muy familiar de Minos, que Pasipha adulterase con aquel capitán Tauro, que no sólo Dédalo fuese sabidor deste adulterio, mas aun fue adjutor, por lo cual le puso en prisiones Minos, juntamente con su hijo Ýcaro: todo es historia verdadera y nada fabulosa.

     En lo que dice del salirse él y su hijo volando, esto es que por una ventanilla del aposento donde le tenían encerrado que salía a la mar, se salieron en dos navecillas pequeñas. Ýcaro por la poca expiriencia de la navegación se anegó. Todo es historia verdadera. Las alas que dicen haber hecho fueron las velas que puso en las navecillas, a quien atribuyen la invención dellas.

 

Capítulo XXVIII

De Bellerophon

     Bellerophon fue hijo de Glauco, natural corintio, mozo de extremada virtud, y hermosura. Deste dice Homero que fue rey de Ephira, y como matase a un corintio, perdió el señorío, por lo cual se fue con Prito, rey de Argivos, en donde avino que enamorada Anthia o Stenobea, mujer de Prito, de su gentileza, le requirió de amor; y como ella no le pudiese atraer a su deseo, le acusó delante su marido, diciendo cómo Bellerophon había intentado forzarla. Desto muy indignado Prito, y no queriendo ensangrentar las manos en él, le envió con una carta a Licia, a un su yerno llamado Ariobates, en que le decía que le hiciese morir. Ariobates, por ser su huésped, ordenó de envialle a matar la Chimera, creyendo que en empresa tan difícil de vencer moriría, que era un monstruo espantoso, que echaba llamas de fuego por la boca, que todo lo quemaba. Empero mirando los dioses su ignocencia, teniendo misericordia dél, le enviaron el caballo Pegaso, que tenía alas. Y Minerva también, vista su poca culpa, le ayudó en que siendo el caballo indómito, se le dio ensillado y enfrenado, y subiendo en él, Bellerophon, mató la Chimera. Después, confiando mucho Ariobates del valor de Bellerophon, le mandó ir contra unos que le movieron guerra, a quien también venció y sujetó al señorío de Ariobates. Visto cuán valeroso era Bellerophon, le envió a otra tercera guerra contra las amazonas, y las conquistó y venció, y se volvió. Ariobates, que estaba admirado de la virtud y fortaleza de Bellerophon, le dio a su hija Achimene, según Lactancio, en matrimonio, con una parte de su reino. Y sabida de todos la ignocencia de Bellerophon, la mujer de Prito, no pudiendo sufrir su afrenta, tomó la cicuta, con que murió.



Declaración

     Según Paléfato, Bellerophon fue un varón de Frigia, de generación corintio, bueno y gentilhombre; tenía un navío llamado Pegaso, como es costumbre de poner nombres a los navíos; y porque con él conquistó un monte de Licia llamado Chimera, se dio origen que dijesen los habitadores de aquel monte, que Bellerophon había ido en el caballo Pegaso y muerto la Chimera.



Aplicación moral

     Bellerophon quiere decir aconsejador de sabiduría, y así menospreció como sabio el amor lujurioso con que Anthia, mujer de Prito, le convida. Anthia se dice de Antho, que es contrario. Ser Anthia mujer de Prito, Pritos en lengua panfílica quiere decir cosa sucia; de esta suciedad es mujer la lujuria, contraria a la virtud. El Pegaso en que acometió Bellerophon es fuente de sabiduría, porque la sabiduría de buen consejo es fuente eterna. Tenía alas, porque la acelerada teórica de los pensamientos ilustra toda la naturaleza del mundo.

 

Capítulo XXIX

De la Chimera

     La Chimera, tan celebrada acerca de los poetas, fue hija de Tiphón y de Echidna, de quien dice Apollodoro que era un monstruo de tres diversas formas. Estas tres formas declara Hesiodo diciendo que tenía tres cabezas, una de león, otra de cabra, otra de serpiente, y echaba llamas por la boca. Otros dicen que tenía la cabeza de fuego, y el pecho de león, y el vientre de cabra, y la cola de dragón, y que hacía mucho daño en Licia; a ésta dicen que fue enviado Bellerophon que la matase, el cual subiendo en el caballo Pegaso, que tenía alas, la pasó con saetas y la mató.



Declaración

     Alcimo dice que Chimera era un monte en Licia, en la cumbre del cual salía fuego como en el monte Ethna, de Sicilia, y en la más alta parte cercana al fuego, había muchos leones, y en el medio cabras monteses, y pastos muy fértiles para ganados, y a la raíz del monte muchas serpientes, por lo cual se dio lugar a esta fábula. Este lugar, como Bellerophon hiciese habitable, dijeron haber con saetas muerto esta Chimera.

     Theopompo dice que no fue muerta la Chimera con saetas, mas con una lanza que tenía la punta de plomo, la cual parte, como Bellerophon se la pusiese en la boca de la Chimera, derritiéndose con el calor el plomo, se le entró en el vientre, de que murió. Esto es, que Chimera era una mujer que reinaba en Licia, que tenía dos hermanos, llamados León y Dragón, y por la gran concordia que entre los dos hermanos y la hermana había, decían tener aquel cuerpo o monstruo tres cabezas, los cuales a cuantos allí iban mataban. A éstos conquistó Bellerophon, y los tomó por esclavos, y por esto dicen que puso plomo en la boca a la Chimera, porque los trujo a servidumbre. Nicander quiso por este fingimiento significar la naturaleza de los ríos y arroyos. Decía que la Chimera tenía tres cabezas y tres formas de cuerpo: la primera, cabeza de león; la segunda, de cabra; la tercera, de dragón; porque con la abundancia de aguas del invierno, los ríos y arroyos son como leones indomables, porque cuanto encuentran se lo llevan y destruyen, y hacen ruido que parece bramar como león. La parte de en medio es dicha de cabra, porque así como la cabra roe las vides y los árboles, así también el agua todo lo que alcanza pace destruyéndolo. La última parte, que es de dragón, se denota por los ríos, porque así como la serpiente no va derecha, así los ríos y arroyos hacen su movimiento torcido, dando vueltas.

     Matar Bellerophon sobre el caballo Pegaso este monstruo es que Bellerophon y Pegaso denotan la calor del Sol, el cual, cesando las pluvias y viniendo el estío, con el gran calor se secan los arroyos y aun los ríos. O por Bellerophon es entendida la muerte. Por el caballo Pegaso, que tiene alas, el tiempo, porque no hay cosa que más ligera sea. Las saetas con que la mató son las horas y días, que cuantas pasan por el hombre tantas le van faltando de vida, y así se va llegan o a la muerte.

     Otros entienden por esta Chimera la pasión de la ira, porque la ira hace al hombre furioso como león; y hirviéndole la sangre cerca del corazón, lo incita y hace volvérseles los ojos encendidos como fuego, y esto es la primera parte de la Chimera.

     La segunda, que era de cabra, animal dañoso a las plantas, se denota por la ira, que es dañosísima a la hacienda, porque ni mira honra, ni utilidad, ni guarda uso de razón.

     La otra parte que dice ser de dragón es porque el hombre airado no hace obra que sea derecha, al modo del movimiento del dragón o serpiente, que no le hace derecho.

 

Capítulo XXX

Del caballo Pegaso

     Dicen los poetas que del ayuntamiento que hubo Neptuno con Medusa en el templo de Minerva, o de cuando Perseo mató a Medusa, de la sangre de la cabeza nació un caballo que llaman Pegaso, que tiene alas y cuernos y los pies de hierro, el cual luego que nació, voló, y de una patada que dio en el monte Parnaso, rompiendo mucho la tierra, hizo la fuente Castalia, que tiene virtud de traer a los hombres pensamientos, y darles saber, cerca de la cual fingen habitar las Musas, y estar Pegaso en el cielo; y es una constelación de estrellas, cerca de Andrómeda y Perseo.



Declaración

     Pegaso significa la fama que nace de las cosas que hacemos; dicen tener alas por la ligereza y brevedad con que la fama se divulga; dicen ser caballo, porque es animal muy apresurado en el correr. Que naciese de Neptuno y Medusa es por declarar que la fama nace de las cosas que se hacen en la tierra y en el mar, entendido por Neptuno y Medusa, que significa labradora de la tierra. Que Pegaso naciese en el templo de Minerva: por Minerva se entiende la prudencia, para declarar que la fama nace y sale de las cosas que proceden de sentido, y no de las sin acuerdo ni pensamiento; y porque hay fama e infamia, por esto dan dos modos del nacimiento del caballo Pegaso: uno, que naciese del ayuntamiento de Neptuno y Medusa, y éste significa la mala fama, como lo fue fornicar en los sagrados lugares. El otro, que naciese de la sangre de la cabeza de Medusa; esto significa la fama de los buenos hechos, como lo fue vencer Perseo a Medusa. Darle a este caballo cuernos es por denotar la soberbia que de la buena fama nace. Y porque los cuernos son la parte más alta del animal que los tiene, y de cosas altas nace la soberbia, por esto la Sancta Escriptura llama cuernos a la alteza de los hombres, haciendo diferencia en que en los buenos llama cuernos a la honra suya, que Dios justamente les da, y en los malos llama cuernos a su soberbia o al injusto poder que ellos usurpan. Así lo dijo el salmista: Et omnia cornua peccatorum constringam, ex exaltabuntur cornua iusti, etc. Tener este caballo los pies de hierro es para significar que la fama no cansa, antes crece, añadiendo cada uno que da nuevas lo que le parece. Que del herir la tierra hiciese salir la fuente Castalia denota que la fama es de tal naturaleza que muchos hombres no emplean en otra cosa sus deseos, sino en haber fama. Lo cual se significa convenientemente con la fuente, porque así como la fuente es de la que salen las aguas de que los hombres matan la sed, así la fama es con la que muchos hartan sus deseos, no cobdiciando otras cosas. O por la fuente se entiende la materia del hablar o cabeza, de la cual salen las aguas en abundancia de sabiduría. Tal es la fama, porque ella descubre materia en que haya abundancia de hablar, y por esto pusieron las Musas los poetas cerca de esta fuente. Las Musas denotan por sus diversos saberes que se han de buscar cosas grandes y famosas de que decir, y no pequeñas y vulgares.

     Decir que Pegaso está en el cielo es porque la fama buena, según la opinión de los antiguos, es la que lleva a los hombres al cielo, cuando se funda en buenas obras.

     Que esta fuente incitase a los que della bebían a pensar y que los hacía sabios es, según sentido histórico, que Cadmo, hijo del rey Agenor, viniendo de Finicia, en Grecia, en busca de su hermana Europa, como su padre le mandase que a su presencia no volviese sin ella, y no hallándola, andando mirando aquella tierra, cerca de donde fundó la ciudad de Thebas, topó dos fuentes llamadas Aganipe e Ypocrene; y porque Cadmo andaba a caballo, cuando descubrió y halló aquellas fuentes, dicen que la uña del Pegaso las hizo; y porque cerca dellas se apartaba a pensar cosas de saber, y cerca dellas hallase la invención de las letras, dice la fábula que estaban allí las Musas, y que bebiendo de aquella agua conmovían a pensamientos y se hacían sabios los hombres. Esto es porque Cadmo estando allí bebía y pensaba, y hallaba cosas de sabiduría y de gobierno para su ciudad.

 

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