LIBRO TERCERO

Trata de las deesas hembras, con los sentidos históricos y alegóricos de sus fábulas


Capítulo I

De Vesta, hija de Saturno

     Lactancio Firmiano y Posidonio hacen mención de dos llamadas Vesta: la una fue madre de Saturno y la otra hija. De la hija, dice Diodoro Sículo que fue virgen y la primera que inventó el edificar casas. Y quieren los poetas que por ella se entienda el fuego, como lo testifica Ovidio, en dos versos que comienzan: Nec tu aliud Vestam, etc. Este fuego se entiende por el de la región etérea, que es puro e inviolable, y no nace nada en él, ni en él vive animal alguno. Los sacrificios de esta deesa constan ser muy antiguos, los cuales, según Vergilio, donde comienza: Sic ait, et manibus, trujo Eneas de Troya a Italia, de donde los poetas al fuego de Vesta llaman unas veces troyano, otras troico, otras laomedonteo. Theodoncio escribe que esta deesa fue una de los Penates, y Penates eran todos los dioses que los honraban en las casas; y así por esto como por ser sus sacrificios muy célebres en Roma, y por tenerla por abogada y conservadora de las casas, como inventora dellas, el emperador Octaviano hizo de una parte de sus casas templo para esta deesa, como escribe Ovidio, y todos en común la pintaban en sus casas. Otrosí, Numa Pompilio, rey segundo de Roma, en el año cuarenta de la edificación de la ciudad, según dice Peroto, le hicieron templo, en donde pusieron ciertas vírgines para que le sirviesen, que de su nombre se llamaron Vestales, como monjas que perpetuamente conservasen el fuego; y si acaso por descuido se apagaba, no se había de encender con el otro común, mas con yesca encendida a los rayos del Sol, por la orden que mostramos en nuestra Sylva Eutrapelias, porque fuese puro y celestial. Estas vírgines habían de ser de edad de diez y seis años y estar hasta los treinta en virginidad, y después tenían licencia de casarse; y si acaso dentro del dicho templo y tiempo era alguna hallada en pecado sensual de adulterio, la enterraban viva. Quien largamente quisiere saber de los sacrificios y templo de Vesta, lea a Dionisio Halicarnaseo y a Aulo Gelio, y a Herodiano y a Plutarco. Dicen que Vesta fue amada de Príapo. Éstas son cosas muy contrarias, porque era Vesta deesa virgen apartada de todos los carnales actos. Príapo era el dios dado a toda torpedad de lujuria; mas dijeron esto por significar la condición de nuestros deseos y ser los hombres inclinados a desear aquellas cosas que les son más vedadas. El lujurioso no hay cosa que más desee que tocar a aquellas que tienen propósito de guardar perpetua virginidad. O por denotar que por Vesta, que entienden el fuego, que los actos venéreos no se pueden hacer sin calor natural; y así amar Príapo a Vesta es decir que sin calor no puede obrar.

 

Capítulo II

De Vesta, madre de Saturno

     Vesta, que por otro nombre dijeron Tellus, que quiere decir tierra, fue tenida de todos los antiguos por la primera de todos los dioses; y como naturalmente de sí engendre tantas cosas y sea asiento dellas, la llamaron la gran madre de las cosas y dioses, y como sus propiedades y efectos sean muchos, le dieron muchos nombres y la adoraron de varios modos. Llamáronla Ops, Vesta, Verecithia, Pesinuncia, Openuncia, Materalma, Rea, Cibile, Alma, Grande Pallas, Tierra, Tellus, Humus, Tellumon, Arida, Buena Diosa, Gran Madre, Donadora o dadora de la vida, Prosérpina, Frigia, Fauna, Fauta, Madre de los Dioses, Rica, Antigua y Cana. Désta dice Plinio que es más merecedora de llamarse madre que otra cosa de las del Universo, y por tal ser reverenciada, porque luego que los mortales nacemos, ella nos recibe, según la usanza antigua, que dejaban caer en tierra los niños luego que nacían, como en brazos de la general madre, la cual como amorosa madre nos sustenta; y cuando a la muerte nuestros padres naturales nos desechan, ella en su seno, que es la sepultura, nos recibe amorosamente y encierra, por lo cual con razón fue dicha la gran madre y madre de los dioses, porque los dioses de la antigua gentilidad eran mortales y vivieron de las cosas que la tierra produce, como viven todos los animales que en ella habitan.

     Ops parece haber sido propio nombre de la madre de Iúpiter, hermana y mujer de Saturno, según Lactancio; mas en cuanto se toma por la tierra, dícese Deope, que significa ayuda, porque aunque la tierra en sí tenga virtud para engendrar, ayúdase con nuestros trabajos, y tanto toma más virtud para engendrar, cuanto más se labra. Y así, dice san Isidro, tratando de la tierra: Opem eam vocant quod ope melior fiat. Quiere decir: A la tierra llaman Ops, porque con ayuda se hace mejor. Marco Varrón la llama Ops, porque es obrera de las cosas humanas, y con razón, porque no hay cosa que más ayude a la vida de los mortales.

     Vesta se dice porque la tierra viste todas las cosas o porque de yerba verde se viste. O dícese Vesta, de vi, que es fuerza, y esto es por estar, porque con su gravedad y fuerza está firme y no se mueve, como los planetas y cielos; así lo dice Ovidio: Stat vi terra sua. Vi estando Vesta vocatur Quiere decir: La tierra con su fuerza está firme, y estando con su fuerza, es llamada Vesta.

     Verecithia: así la llamó san Augustín; significa señora de los montes, por cuanto ésta la tenían por madre de los dioses, los cuales se entienden por los montes, porque son altos, así como los dioses son altos en poderío. Otros dicen que se dijo así de un monte alto de Frigia, llamado Verecithio, en el cual la honraban mucho los moradores dél, y tenía allí templo. Los romanos, en tiempo de Domiciano labraron un templo a esta deesa, y llamóse Pantheón, el cual después el papa Bonifacio consagró a Nuestra Señora, que se llama Santa María la Redonda. Trujeron la imagen de Berecithia a Roma desde Frigia; era una piedra mármol muy grande, en la cual estaba figurada una mujer, a quien, según Tito Livio, recibieron con grandes cerimonias y regocijos. Y dice Herodiano que estaban tan ciegos con su deidad, que creían ser cosa divina, y que no se sabía de qué materia fuese fabricada, ni aun se creía haber sido hecha por mano de hombres; sólo tenían que había caído así del cielo en un campo de Frigia, llamado Pesinunto, de donde se llamó Pesinuncia o Penuncia. Teníanla en tanta devoción y reverencia que los capitanes, cuando le hacían algún voto por salir de algún peligro y alcanzar vitoria, si volvían a Roma a triumfar, primero cumplían el voto que entrasen en el triumfo ni en sus casas.

     Rea es nombre griego; quiere decir lo mismo que Ops Cibele; según Fexto Pompeo; fue dicha así de la figura o cuerpo que en geometría dicen cubo, que es a modo de un dado de seis lados o superficies iguales, por mostrar por esta figura la firmeza de la tierra, y que no es movible, siéndolo las demás cosas del mundo, y porque soltando o echando un dado, como quiera que caiga, luego se asienta y afirma. Así, por el cuerpo cubo se significa en griego la cosa firme o estable, o dícese así de un monte de Frigia del mismo nombre, donde le hacían sacrificios, o por un sacerdote suyo así llamado.

     Alma, que quiere decir cosa santa o criadora, y conviénele mucho este nombre a la tierra, porque ella nos cría con sus fructos y cosas que engendra. Dícese alma, ab alendo, que es criar, y así la llama Vergilio, donde comienza: Alma parens, etc. Y porque la que cría se dice madre, por esto a la tierra le dicen mater alma, que quiere decir madre que cría.

     Magna Pales. Palas significa pastos, y conviene a la tierra, porque da todos los pastos a las animalias; y por esto era deesa de los pastores, por cuanto los pastores no buscan otra cosa sino mantenimiento para sus ganados; así la llamó Vergilio, donde comienza: Te quoque magna Pallas, etc. Y dícese magna que quiere decir grande, por cuanto ella tiene grande virtud para dar pastos por todas las partes del mundo, para tantas animalias como en él. hay. Llámanla tierra, a terendo, por hollar o pisar.

     Llámase Tellus de la fuerza semínea que la tierra tiene para criar o parir, porque ella cría todo lo que nace.

     Humus, le dicen así porque la tierra es húmida, por cuanto en si tiene las aguas, así en la haz como en sus entrañas.

     Telumon: este nombre significa la tierra profunda; es la que ni pisamos ni della se engendran frutos, como a ella no lleguen las raíces de las simientes. Éste es nombre más de deesa que de elemento; dícese Telumon, Quasi Tellus humens, quiere decir tierra humida, y esto es porque las aguas que son encerradas en las entrañas de la tierra, hacen aquella parte humida.

     Arida; este nombre puso Dios a la tierra, y es nombre de la tierra, en cuanto a aquella parte que estaba abierta de las aguas, que quedó seca; y éste es nombre propio, en cuanto es elemento; otros dicen que se dice Arida, ab arando, porque la tierra sólo es la que se ara por su firmeza.

     Bonadea quiere decir buena diosa. Esto es porque no hay ninguna entre todas las diosas de los gentiles de tantos provechos como la tierra, porque es dadora de todos los bienes, como todas las cosas engendre y a todos los animales mantenga.

     Grande madre. Así la llama Ovidio en la fábula de la diosa Themis y sus huesos a las piedras. Grande se llama por dignidad y virtud. Es madre porque engendra las cosas y cría y mantiene.

     Donadora o dadora de la vida, porque nos ayuda, tiniéndonos sobre sí y sustentándonos con lo que cría, y nacen en ella las cosas de que usa la medicina, con que se conserva la vida.

     Prosérpina se dice de pro, que significa por, y serpo serpis, por cundir lo que crece o gatear por el suelo, y así lo más que en la tierra nace, va como rastreando.

     Llámase Phrigia, porque en esta provincia le hacían sacrificios.

     Fauna se dice a fouendo, que es mantener, y esto le conviene después de madre, porque así como por engendrar se llama madre, así por mantener la cosa engendrada se llama Fauna; así lo dice Macrobio.

     Fatua, que quiere decir loca, según el uso; mas según la derivación latina, se dice de for faris, porque los niños cuando nacen no hablan hasta que a la tierra toquen, y por esto la tierra se llama habladora, porque parece que ella los enseña a hablar.

     Dicen la madre de los dioses, porque una, llamada Ops, que fue hermana o mujer de Saturno, según dice Lactancio, fue madre de Iúpiter, y Neptuno, y Plutón, y Iuno, y otros que fueron tenidos por los primeros y mayores dioses; y porque de éstos sucedieron los demás, siendo madre de éstos, seríalo de todos. Y según esto, Ops unas veces significa la madre de Iúpiter, otras la tierra; o porque los antiguos tenían que de la tierra se engendraban los cielos y estrellas, y éstos llamaban dioses.

     Llámanla Rica, porque todas las riquezas proceden de la tierra.

     Cana la llama Marciano, porque la tierra es de mucha edad. Pausanias dice que en cierta parte de Grecia, cerca del río Crasides, hubo un templo dedicado a la tierra, donde fue llamada la deesa del largo pecho, que paría mucho y tenía a la redonda muchos hijos, por lo cual le daban una vestidura pintada de varios colores y un manto tejido de verdes yerbas, para que más claramente se viese significar la tierra y la variedad de frutos y metales y provechos que de la tierra se engendran, y de la abundancia de todas las cosas.



Lo que los poetas fingen de esta deesa

     Fingen los antiguos, así como Homero, en el Himno, que fue mujer de Titán; otros de Celo; y fue la causa ver que el Sol a la continua le da, y que ella, a modo de hembra, con su humidad, con el calor de Titán, que es el Sol, la condensa e incita a la generación de las cosas.

     A esta deesa le dieron carro en que estuviese sentada y leones que la llevasen, y en la cabeza le pusieron una corona llena de torres, y que tuviese un sceptro en la mano como reina; tañíanle panderos y atabales y bacines de cobre. Iban, otrosí, los coribantes armados y con espadas sacadas, y cerca della muchas animalias fieras de que se creía ser madre, como dice Lucrecio, en cuatro versos que comienzan: Quare magna Deum, etc. Ponían alrededor desta deesa sillas vacías, que se movían con el movimiento del carro, para que no se sentase ninguno en ellas. Sacrificábanle la puerca y el buey, y consagráronle el pino por su árbol.



Declaración

     Va sentada en medio de un carro, para denotar que la tierra está firme e inmóvil, en medio del mundo en el aire, igualmente distando del cielo, no estribando en otra cosa alguna, salvo en sí misma. Las ruedas sobre que este carro se mueve denotan que los cielos se mueven alrededor de la tierra. Así lo dice san Isidro, donde comienza: Quod curru vehitur, quia ipsa terra, quae pendet in aere quod sustinetur rotis quia mundus rotatur, et est volubilis. Quiere decir: Esta deesa trae carro, porque ella es la tierra que está colgada en el aire.

     Que ella esté fundada sobre ruedas es que el mundo todo anda en cerco y se vuelve. Otrosí, denotan que las obras de la tierra andan a la redonda, a modo de círculo, como arar, sembrar, coger, y luego volver a hacer lo mismo, otro y otros años. Anda en carro esta deesa, por significar el estado real, usanza de los antiguos reyes.

     Por los leones que mueven este carro denotan que todas las cosas del mundo, por fieras que sean, se doman; así lo dice san Isidro, donde comienza: Leones illi subiiciunt mansuetos ostendant nullum genus esse terrae tam ferum, quod non possit subici, aut superari in ea. Quiere decir: Al carro desta deesa uncen leones, por dar a entender que no hay algún linaje de cosas nacidas en la tierra, tan fiera, que no pueda ser sojuzgada o vencida por alguna manera. Y para denotar que así como los leones, siendo tan bravos y reyes de los demás animales están subjetos al hombre, así, los señores del mundo, por muy poderosos que sean, igualmente están subjetos a las leyes de la naturaleza y a tener necesidad de las cosas de la tierra, como los otros.

     Por la corona, que es redonda, se denota la redondeza de la tierra; por las torres que tenía esta corona significa que el circuito o redondeza de la tierra es como una corona toda llena de ciudades y castillos, por los edificios que en sí tiene.

     El sceptro que esta deesa tenía en la mano significaba el estado real, poder y riquezas estar en la tierra, y que la potencia de los señores todo es tierra.

     Con los instrumentos de cobre que traían estos sacerdotes, a modo de bacines de barbero, de figura de medias bolas, denotaban los dos hemisferios, el superior e inferior; eran de cobre, porque con él labraban la tierra antes que se descubriese el secreto del hierro.

     Ir los coribantes delante de la deesa con espadas sacadas y armados denota que todo lo de la tierra se conserva y engendra y corrompe mediante su contrario. O según san Isidro, denota que los hombres deben de pelear por defender su patria y su rey.

     Ponían alrededor desta deesa sillas vacías, que se movían al movimiento del carro, para denotar que todas las cosas en el mundo son movibles y se mueven, excepto la tierra. Estar vacías denota muchas partes de la tierra estar vacías, o que muchas partes de la tierra se despueblan por pestes o guerras o otros accidentes, o por significar que la tierra guarda siempre sillas vacías para los que han de nacer, y por muchos vivos que estén siempre hay lugar para los que vendrán. Otrosí, se denota por estas sillas vacías que en la tierra ninguno tiene descanso, porque cada uno en su estado no le faltan trabajos y desasosiegos, o que los hombres hagan sus oficios y no se estén sentados, porque el que se está sentado huelga.

     A esta diosa le sacrificaban la puerca por denotar por la fertilidad deste animal la fertilidad de la tierra. Sacrificábanle terneros y bueyes, para denotar ser animales útiles para cultivar la tierra.

     Consagráronle el pino, porque en este árbol se convirtió su enamorado Athis, según dice Ovidio, donde comienza: Et succinta comas, etc.

 

Capítulo III

De cómo la gran madre amó a Athis

     Ovidio dice que la deesa llamada la gran Madre, enamorada de un puro y casto amor de Athis, mozo hermosísimo, le dio cuidado de sus sacrificios, con condición que él se había de conservar en virginidad y pudicicia para siempre, y él así lo prometió con juramento, lo cual no cumplió, porque se enamoró de una hermosa ninfa, hija de Sagari, río de una floresta de Frigia. La deesa, desto enojada, viendo haber sido menospreciada, hizo de súbito que muriese la ninfa, y al mancebo Athis despidió de su servicio. El cual, contrito de su pecado, vino en tanto furor que andaba como loco, corriendo por los montes gritando y aullando siempre y meneando la cabeza a una parte y a otra, y castróse, por no ofender más a su amiga.



Declaración

     Según Macrobio y san Augustín, por Athis se entiende el Sol, y llámanle mozo porque cada día nace de nuevo. Amar la gran Madre, que es la tierra, a Athis, es decir que de la influencia del cielo y Sol se causan todos los concebimientos y engendramientos de las cosas, y porque este efecto hace más el Sol que otro ninguno de los cuerpos celestiales, por esto la tierra ama a Athis, que es el Sol. Dice que se castró, por cuanto en cierto tiempo del año los rayos del Sol no engendran, mas antes consumen, como en él se vee en tiempo de invierno, que ninguna cosa se engendra fuera de tierra, como si estuviese castrado. Decir que lo castró porque lo halló con la ninfa es decir que en este tiempo hay demasiadas humidades y pluvias. Que Athis anduviese como loco por cerros y montes denota el movimiento continuo que el Sol hace a la redonda de toda la tierra, ladeándose ya a la una parte de la equinoccial, ya a la otra que llaman declinación del Sol, lo cual mostramos en nuestra Astronomía.

 

Capítulo IV

De Luna

     Luna es nombre de planeta y de una mujer que sería excelente en algunas virtudes o invenciones en su tiempo, y por su excelencia no sólo habría este nombre de Luna, que es nombre de luz y esclarecimiento, mas aun por vía de adulación le aplicaron casi todo lo que se dice del planeta Luna. Ioan Bocacio dice ser la Luna hija de Hiperíon; otros dicen de Iúpiter y Latona; Eurípides la hace hija del Sol; otros su hermana. Nombráronla variamente, diciéndole Luna, Delia, Phebea, Lucina, Elecina, Hecate, Diana, Prosérpina, Argéntea, Mena, Cinthia, Trevia o Tresvia. Hácenla macho y hembra; danle carro de dos caballos en que ande, como escribe Marco Manilio, donde dice: Quadri iugis, et Phoebus equis, et Delia Bigis. Quiere decir: Phebo, que [es] el Sol, anda con cuatro caballos, y Delia, que es la Luna, conjunta de dos, uno blanco, otro negro. Ovidio quiere que ambos sean blancos, donde comienza: Ut solet in niveis, etc. Otros dicen que este carro de la Luna le traían novillos; otros, que un solo mulo; otros, que dos ciervos. Danle alas, y quieren que se vista y mude vestidos de varios colores, y que se lave en el Océano primero que se vista, y que sea más moza que el Sol, y que tenga cuernos, y que traiga saetas y sea cazadora y virgen; otros que no lo sea, porque fue mujer del Aire, en quien hubo por hijo al Rocío; otros dicen que concibió de Iúpiter una hija llamada Ersa. Nicandro dice que fue amada de Pan, dios de Arcadia, el cual por precio de un vellocino de lana blanca la trujo a su amor y consentimiento; otros dicen que la amaba el pastor Endimión, y que en cierto tiempo lo dejó, hasta que Endimión apacentó los ganados blancos de la Luna treinta años, y entonces volvió la Luna tanto en su amor, que le decendía a besar. Tuvo Endimión en la Luna cincuenta hijas.



Declaración

     Para mayor claridad de estas ficciones de la Luna, se ha de advertir que los poetas cuando hablan de los dioses y deesas, algunas veces significaban por ellos cosas que son en la naturaleza; otras veces no. Y cuando significaban algo, hacíanlo en dos maneras. La una es que por un nombre solo de un dios o deesa significaban muchas cosas de naturaleza. La otra, que con muchos de dioses y diosas, significaban una sola cosa. De lo primero parece ejemplo en Iuno, la cual unas veces significa la tierra, otras, el aire, otras, las riquezas, como en otro lugar dijimos. Y no acontecía esto por error de los que estas palabras hablaban, mas era porque aquella cosa fue de los sabios puesta para significar cosas varias; otras veces por muchos dioses y deesas significaban una cosa sola, así como con Océano, Neptuno Nereo, Thetis, Doris, que son tres dioses y dos diosas diversos, y pero todos ellos significaban solamente las aguas, aunque en los motivos y razones diferenciasen. Asimismo con Pallas, Mars, Belona, siendo diversas, significaban la guerra y las cosas pertenecientes a ella. Apolo y Sol, siendo diversos, como haya muchos dioses soles y muchos Apolos, con todo eso no significan en la naturaleza más de una sola cosa, que es el planeta Sol; y de esta manera Iuno, Luna, Lucina, Diana, Prosérpina, Hecate, son seis deesas distintas, según los poetas; empero todas ellas significan una misma cosa, que es el planeta Luna.

 

Artículo I

De los padres de la Luna

     Dicen ser la Luna hija de Hyperíon, porque este Hyperíon fue el primero que observó el movimiento de los planetas y estrellas, por lo cual fue llamado padre de los astrólogos, que dio principio a la práctica de los movimientos de los planetas, principalmente del Sol y Luna. Aunque según Diógenes Laercio, el primero que a los mortales declaró el eclipse de la Luna fue Anaxágoras, aunque otros atribuyen este principio a Tiphón, otros a Endymión, otros a Atlante. Dice que es hija de Iúpiter y Latona; por Latona se entiende el Cielo, y por Iúpiter se entiende nuestro poderoso y soberano Dios criador de todo. Y porque Dios crió la lumbrera mayor y menor, que son Sol y Luna, en el cielo, por esto le dieron estos padres. Dicen ser hija del Sol porque del Sol recibe la Luna su claridad. Es hermana del Sol porque ella y el Sol son hijos de Hyperíon, o porque en un mismo tiempo fueron hechos de un mismo Padre criador de todas las cosas, o porque como hermanos partieron los tiempos, alumbrando el Sol de día y la Luna de noche, o porque tanto tiempo del año es noche como de día, o por la semejanza de la luz, que en el cielo no hay otros cuerpos que tanta claridad den, o porque en los cuerpos son semejantes en cuanto al tamaño, según al parecer del vulgo, aunque a la verdad el Sol muchas veces es mayor, como dijimos en nuestra Astronomía.

 

Artículo II

De los nombres de la Luna

     Llamóse Luna de luz, que es nombre de esclarecimiento, porque después del Sol es la que más alumbra.

     Llámase Delia, porque fingen haber nacido en una isla llamada Delos; así la llamó Ovidio, en dos versos que comienzan: Iam mihi prima dea est, etc.

     Llámase Phoebea, por cuanto es hija o hermana del Sol, que se dice Phebo; así la llamó Vergilio, en dos versos que comienzan: Noctivago Phoeve, etc.

     Llámase Lucina, porque luce de noche o porque saca a luz a los nacientes que están en las tinieblas del vientre; porque entre los planetas tiene la Luna principal poder sobre los concebimientos y partos, según astrólogos, por cuya causa acontece que las mujeres paren algunas veces en el mes séptimo las criaturas vivas, y antes no pueden, y esto es porque en el séptimo mes tiene la Luna poder sobre todas las criaturas que están en el vientre. En el octavo mes no sale ninguna criatura viva, porque entonces reina Saturno, el cual es planeta malo, y su condición es matar por la destemplada frialdad. En el mes noveno tiene Iúpiter poder sobre la criatura, y en éste son comúnmente los partos, por cuanto Iúpiter es de noble calidad e influidor de vida. Empero aunque nazcan las criaturas en el noveno mes, que es de Iúpiter, no le dieron poder sobre las que paren sino a la Luna. La razón de ello es porque una cosa es lo que pertenece a la criatura que nace, y otra cosa es lo que pertenece a la madre que le pare. A la criatura que nace pertenece que cuando naciere esté en tal disposición que no haya de morir naciendo, mas que pueda vivir; esto influye Iúpiter, según obra de la segunda causa. Lo que a la madre que quiere parir toca, es que pueda parir sin peligrar, y esto no se hace sin ser suficientemente abiertos aquellos lugares por donde ha de salir la criatura, y este abrimiento se hace con la humedad de la Luna, relajando lo apretado y enterneciendo lo duro; y por esto atribuyen a este planeta Luna lo que pertenece a las que paren y no a Iúpiter; y por esta causa la llaman los griegos ´Tlithya, porque favorece a las que están de parto. La cual opinión escribe Ovidio, introduciendo a Almena, madre de Hércules, cuando le parió, cómo se hubo Iuno con ella, en donde pone a la Luna, y por esto entre los poetas gentiles las mujeres que estaban con dolores de parto llamaban a Iuno Lucina, quiero decir entendiendo por Iuno a Lucina. Así lo introduce Terencio, que la que parir quería dijese: Miseram me diferor doloribus, Iuno, Lucina fer opem. Y Plauto introduce una moza preñada, que dice: Perii mea nutrix, obsecro te, uterum dolet Iuno, Lucina tuam fidem. Quiere decir: Perdida soy, ama mía; ruégote duéleme el vientre, oh Iuno Lucina, por tu fe. Son razones de la que está con dolor, que no acaba lo que comienza a decir; y por esto mismo se llama Elicina de Elicio, por traer por fuerza, esto es, porque las criaturas están atadas con las madres con una tripa, que es el ombligo en la criatura, y hasta que aquélla se madure y por movimiento de la naturaleza se corte, no sale la criatura.

     Llámase Hecate, porque los antiguos creían presidir la Luna en las cosas de los hechizos; como las mujeres hechiceras invocaban a Hecate y a la Luna, creyeron ser ambas (aunque diversas) una misma cosa, y así por Hecate entendían la Luna planeta; y así lo entendió Medea, cuando la conjuraba para hacer la obra del mudamiento de Eson, según refiere Séneca y Ovidio. Otros dicen que Hecate es nombre griego, que significa ciento, para por este número cierto entender número incierto de la grandeza del poderío de la Luna.

     Llámase Diana por cuanto así como a Diana le atribuyen saetas y arco, así la Luna tiene rayos de luz que como saetas hieren, como se ve por expiriencia en las llagas de las animalias, que son tocadas de los rayos de la Luna, cuando lo demás del cuerpo no es tocado por tener alguna manta rota. De sus rayos viene la enfermedad que llaman lunáticos; o danles saetas, porque los dolores vienen a las que paren cuando la Luna con su humidad no enternece ni ensancha los lugares por do salen las criaturas, que no son menores que de heridas hechas con saetas. El arco que le dan denota la vuelta que da la Luna a la redonda del mundo. Es cazadora como Diana, porque como la Luna alumbra de noche y en este tiempo las animalias salgan de sus manidas a buscar mantenimiento, es idóneo tiempo para cazar. Aplican a Diana la caza en cuanto es virgen, porque así como la virgen no engendra ni pare algo, así la caza no trae provecho. Es virgen como Diana cuando es menguante, en el cual tiempo nada engendra, antes hace disminuirse las humedades, como se vee en las crecientes y menguantes del mar, y en los pescados que dicen hostias, y tuétanos de los animales. O es virgen la Luna porque influye frialdad, y humidad, y la humidad es cosa contraria al carnal ayuntamiento, y porque el no tener deseos carnales ayuda a la virginidad; por esto dicen que la Luna o Diana, entendida por ella, guarda perpetua virginidad, y que era virgen. Diana se dice de duana, que quiere decir dos, por cuanto en dos tiempos luce de día y de noche, o por cuanto su luz algunas veces llega hasta el día; o de dian, que quiere decir nueva, y neos, luz, casi nueva luz, porque en cada uno de los meses recibe a respecto nuestro nueva luz, aunque la Luna siempre está la media alumbrada del Sol.

     Por las ninfas que dan a Diana que la sirvan se entienden las humidades, de las cuales la Luna es causadora. Dicen que la sirven porque las humidades ayudan a las cosas como ministros o dispositivos a la influencia de la Luna; la cual mejor se recibe en cosa humida y tierna que en cosa dura y seca. Theodoncio hace diferencia entre Diana y Luna, diciendo que cuando la Luna viene con su lumbre, hasta la mañana se dice Diana, y cuando a la tarde alumbra, se dice Luna. Y es de saber que, según Tullio, muchas mujeres hubo llamadas Dianas, a lo menos de tres hace mención. La primera fue hija de Iúpiter y de Prosérpina, la que dicen que engendró a Cupido. La segunda, hija del tercero Iúpiter y de Latona. La tercera, hija de Upis y Glauca. Déstas, la hija de Iúpiter y de Latona fue la más nombrada, a quien los poetas atribuyen todo lo que se dice de todas; y fue cosa posible haber amado virginidad, como haya muchas mujeres que aborrecen la compañía de los hombres, y así ganaría nombre de ilustre por su virginidad perpetua; y haber sido aficionada a la caza y haberle aplicado por ensalzarla lo que se atribuye a la Luna por vía de comparación, por sus merecimientos o por causa de su padre Iúpiter.

     Dícese Prosérpina, porque como Prosérpina fue robada de Plutón y escondida en los infiernos, y allí tenida por su mujer, así la Luna es robada cierto tiempo y está en el infierno, por cuanto todo el tiempo que la Luna no parece poniéndose el Sol dicen estar en el infierno con su marido Plutón. O porque cuando la Luna es creciente, quiero decir cuando sale de la conjunción y va creciendo hasta el punto de la llena, no es virgen, porque engendra haciendo crecer las humidades y otras cosas, y entonces le cuadra el nombre de Prosérpina, porque es como dueña casada. Otrosí, a la Luna y a las simientes sembradas y mieses llaman Prosérpina, y entonces este nombre Prosérpina tiene derivación y significa: Quasi prope nos serpens, que quiere decir andante o rastreante cerca de nos, lo cual cuadra a la Luna, por cuanto entre los cuerpos celestiales ninguno hay que ande más cercano a la tierra que la Luna.

     Llámanla Argéntea, que quiere decir cosa de plata, esto es porque influye a engendrarse plata más que otro planeta. Y por esto los alquimistas, poniendo a los planetas nombres de metales, o a la contra, llaman a la plata Luna, y al oro Sol, y al plomo Saturno, al estaño Iúpiter, al hierro Marte, al cobre o azófar Venus, al azogue Mercurio, los cuales nombres ponen por la propiedad que hallan tener los planetas sobre los tales metales.

     Dícese Mena de mene, que en griego quiere decir fallecimiento, porque en presencia del Sol pierde su luz, o por los muchos defectos y mudanzas que tiene; ya está en conjunción, ya descrece, ya crece, ya padece eclipse, nunca perseverando en un ser. Lo cual quisieron dar a entender por las vestiduras de varias colores que le atribuyeron.

     Dícese Cynthia de un famoso monte así llamado de la isla Delos, en donde se finge haber nacido Apolo y Diana, que es la Luna.

     Dícese Trivia o Tresvia, porque en tres lugares le dan los poetas diversos nombres. En las silvas le dicen Diana, en el cielo, Luna, en los infiernos, Prosérpina. Así lo usó Vergilio, donde comienza: Tria virginis ora Diana, etc. Quiere decir: La virgen Diana tiene tres gestos, porque la pintan los antiguos con tres hábitos, esto es: que cuando nueva, muestra una cara muy delgada, y cuando media muestra otra diversa, y cuando llena, otra diversa de todas; y por esta causa Séneca la llama Triforme, que quiere decir de tres formas.

 

Artículo III

Cómo se entiende ser la Luna macho y hembra

     Dicen ser la Luna macho y hembra porque unas veces tiene virtud activa, y ésta se atribuye en cosas de naturaleza al varón, y otras la tiene pasiva, que se atribuye a la hembra. Que su operación y virtud sea activa veese en la generación del rocío, porque levantándose de la tierra y agua, con algún calor del Sol, exhalaciones y vapores, que por defecto de calor, por quitarse el Sol, no se pueden levantar en lo alto, y aunque algo se levantan, venida la noche con su humidad engruésanse y con la frialdad apriétanse y congélanse y caen sobre la tierra y hierbas; y por cuanto esta frialdad y humidad de la noche procede principalmente de la Luna, y porque la madre da lugar donde se haga la generación, y en el aire es lugar de esto, por esto el aire se llamará madre, y la Luna, que obra, padre. Que otras veces sea hembra o que tenga virtud pasiva se prueba por lo que se engendra de la humidad entendida por la Luna, y del calor entendido por el Sol. O dijeron ser la Luna macho y hembra, porque con su humidad y frialdad da nutrimento a unas cosas y corrompe otras; y para denotar esto los varones le hacían sacrificios en hábitos de mujeres, y las mujeres en hábito de hombres.

 

Artículo IV

Qué es dalle a la Luna carro

     Danle carro para denotar que anda alrededor de la tierra, así como las ruedas del carro a la redonda del eje. Este carro fingen habérsele dado Iúpiter, porque ella, siendo del linaje de los Titanos, como dice Iuan Bocacio, no sólo no les quiso dar favor, mas ayudó a Iúpiter y a los demás dioses contra ellos. Y decir que la Luna, siendo de los Titanos, ayudó a Iúpiter, es que los Titanos denotan los soberbios, y los dioses y Iúpiter los virtuosos; y es la Luna contra los Titanos, porque su complexión en cuanto planeta es contraria a la soberbia, por ser fría y humida, y la frialdad y humidad reprimen las fumosidades pertenecientes a la soberbia, la cual se levanta del calor. Darle dos caballos que llevasen este carro es por denotar su movimiento, porque de noche y de día anda y parece, lo cual denotaron mejor en decir que estos caballos el uno era blanco y el otro negro: cuando parece de día, denota el caballo blanco, y cuando de noche, el negro; o cuando parece en cualquier tiempo, se denota con el blanco, y cuando no parece, con el negro, lo que no acontece con el Sol, que no parece sino de día. O danle dos caballos, por denotar sus dos cualidades de frialdad y humidad; y porque éstas son cualidades de la noche, y porque la Luna camina de noche y su señorío es de la noche, le dicen andadera de noche, y a sus caballos les dicen Noturnos; así la llamó Vergilio, en los versos que comienzan:



         Iamque dies coelo concesserat alma quae curru,
  noctiuago Phoebe medium pulsabat Olympum.



     Quiere decir: ya el día del cielo se quitara, y la Luna santa en su carro nocturno tocaba a medio del cielo. Y también Séneca llama al carro carretas nocturnas. Decir algunos que estos dos caballos eran blancos ambos es por denotar la luz o claridad de la Luna, la cual más conviene con el color blanco. Traer este carro novillos era por denotar ser la Luna causa de la generación de muchas cosas y necesaria a las labranzas de la tierra, denotado por los novillos con que se labra. Decir otros que este carro le llevaba un mulo, como dijo Fexto Pompeyo, fue por denotar que la Luna de sí es estéril por su frialdad natural, y el mulo es animal que no engendra; o querían por esto declarar los antiguos que la Luna no tiene luz de sí propiamente, mas que la recibe del Sol, así como este animal no nace de animal de su casta, mas de ajena, como de asna y caballo, o de yegua y garañón. Los que dijeron que lleva dos ciervos el carro era por significar el presuroso movimiento de la Luna, la cual, entre todos los planetas no hay quien más presto cumpla su círculo, y por esto dijeron ciervos, porque son muy ligeros en el correr. Y esto mismo quisieron decir cuando fingieron que la Luna tenía alas.

     Las vestiduras de colores diversas que a la Luna le atribuyen son por denotar sus muchas mutaciones, como dijimos.

     Decir que se lava en la mar es porque los simples piensan cuando se pone que se mete en el agua, y que está en ella hasta que vuelve a verse, como por todas partes diste la tierra y agua igualmente del cielo; y por esto decían que se lavaba antes que se vistiese, esto es, antes que saliese a vista de nuestros ojos.

     Que la Luna sea más moza que el Sol es porque creyeron ser el Sol su padre, como se ha dicho.

     Darle cuernos es por declarar que así como muchos animales tienen por armas los cuernos con que dañan, así los rayos de la Luna dañan, como hemos dicho. O porque cuando sale de la conjunción tiene unas puntas delgadas a modo de cuernos.

 

Artículo V

Cómo se entiende concebir la Luna del Aire el rocío, o de Iúpiter a Ersa

     Decir que fue mujer del Aire y que engendró el rocío, en esto quisieron declarar el natural engendramiento del rocío, del cual el Aire ha de ser madre y la Luna padre, como dijimos en el artículo tercero; mas porque la Luna tiene manera de nombre de hembra y el Aire de macho, y por engendrarse el rocío destas cosas, dijeron ser la Luna madre y el Aire padre; mas según razón natural, es por el contrario, porque el aire da lugar como madre y la Luna hace como padre, y la virtud pasiva en naturaleza tiene lugar de madre y la activa de padre. Esto mismo quisieron declarar los que dijeron que la Luna concibió de Iúpiter una hija llamada Ersa, porque ersa en griego quiere decir rocío, y Iúpiter, entre otros significados, denota el aire; y así, porque de la Luna y Aire se engendra el rocío (como se ha dicho), por esto dice la fábula que engendra Luna a Ersa de Iúpiter. El que quisiere ver las causas del cómo se engendra el rocío, niebla, granizo, nieve, agua y otras cosas naturales, lea nuestra Astronomía o Philosofía natural.

 

Artículo VI

Cómo amó Pan a la Luna

     Que Pan amase a la Luna es que por Pan dios de Arcadia se entienden todos los pastores; y amar Pan es decir que los pastores aman a la Luna, porque su claridad les es muy provechosa para defender sus ganados de las fieras, y porque con su humidad hace estar las hierbas de las silvas y prados frescas para su sustento. Decir que Pan por un vellocino de lana blanca que le ofreció alcanzó della lo que quiso y la trujo a los montes con él es que los pastores la tenían por diosa de los montes y pastos, y como a tal le ofrecían sacrificios, matando una cordera blanca; y por esto se dice ser ella vencida y engañada de Pan por un vellocino de lana blanca, porque por este sacrificio les parecía que les alumbraba y daba sustento a sus ganados. Decían que era cordera lo que le ofrecían porque la Luna es hembra, y a las diosas hembras sacrificábanles animales hembras; era blanca porque la Luna era diosa celestial, y a los tales sacrificábanles animalias blancas, y a los infernales negros. Deste engaño o amor que Pan usó con la Luna hace mención Vergilio, donde dice: Munere sic niveo lanae si credere dignum est, etc. Quiere decir: Con don de lana así blanca, si es digno de creer, Pan, dios de Arcadia, engañó a ti, oh Luna, llamándote a los montes altos, y tú no dudaste de los seguir.

 

Artículo VII

Cómo amó Endymión a la Luna

     Amar Endymión a la Luna, como dice Plinio, y ser desechado della hasta que Endymión guardó treinta años los ganados de la Luna; que volvió tanto en su amor que le decendía a besar, y tener della cincuenta hijas, aunque algunos dicen que fueron solas tres, es de saber que muchas cosas fingieron los poetas para pura historia y memoria de algunos varones ilustres, disfrazando sus hazañas con fabulosos ornamentos; y así lo que se dice de Endymión se dijo para perpetua memoria de la vida deste varón. Endymión fue hijo de Acthilio y habitó en una cueva de un monte de Ionia, región de Asia, llamado Latmo, de quien dicen que perpetuamente dormía y fue amado de la Luna. Endymión, según san Fulgencio, fue un gran sabio, el cual primero halló el arte y orden del movimiento de la Luna. Y porque para esto había menester muchos tiempos de consideración, por no tener principios de nadie, gastó treinta años en el dicho monte; y porque para observar esto era menester velar de noche, por esto dicen que salía de noche. Y decir que dormía siempre es porque estaba muy atento a las consideraciones del movimiento de la Luna; y porque los que duermen no hacen cosa alguna, así los que huelgan y no hacen alguna cosa manual suelen decir los vulgares que duermen; tal era Endymión, que estaba tan atento en esto que en otra cosa no se ocupaba; por esto dice la fábula que dormía siempre. Decir que Endymión al principio le desechó cierto tiempo la Luna, esto es que Endymión comenzó esta especulación y dejóla por algunos días, y así no le amaría la Luna. Decir que después que apacentó los ganados blancos de la Luna le volvió a querer bien es que así como apacentar ganados es tener cuidado dellos, no durmiéndose de noche por defendellos de los lobos, así la consideración es gran cuidado; por tanto, a esta especulación de Endymión se llama apacentar. Decir que estos ganados eran blancos, es que Endymión tenía esta consideración en lugares y montes altos, y en los semejantes sitios siempre acuden las blancas nieves, porque tales lugares convienen para consideración de las cosas del cielo, por evitar las conversaciones de los otros hombres. Decían ser ganados blancos de la Luna porque no tenía cuidado en otra cosa, salvo en lo que al movimiento y efectos de la Luna pertenecía. Que la Luna decendiese de noche, y durmiendo el pastor Endymión le besase, significa que Endymión por larga consideración halló la verdad del movimiento de la Luna; y cuando la razón de ello halló, porque es acto de amadores besarse cuando primero se ven: entonces, cuando Endymión acabó de hallar el arte y orden y certidumbre de su movimiento, la comenzó a besar. Decir que tuvo en ella tres hijas, o cincuenta, es por declarar las muchas diversidades y efectos de la Luna, puso número finito por infinito. Fue éste el primero, según Luciano, que a los mortales mostró la cuenta de la Luna. No faltó quien dijese Endymión haber sido hombre flojo y tan dado al sueño que se ordenó por ello un adagio que dice: El sueño de Endymión, dícese por aquellos que hacen las cosas muy despacio, o tan descuidadamente o con tanta flema, que parece que están durmiendo. En decir que comenzó esta especulación y la dejó y después volvió a ella, significa que la diligencia y perseverancia en todas las cosas es útil. Algunos tienen que Endymión fue un pastor que se holgaba en apacentar de noche sus ganados, cuando los otros pastores tenían recogidos los suyos y dormían; y como con esta diligencia engordasen en gran manera, se dio lugar a la fábula.

 

Capítulo V

De Venus

     De tres Venus hace mención Tulio. La primera dice ser hija de Celio y del Día, que fue honrada en Elis, ciudad de Peloponeso, en Grecia, y a ésta llamaron Venus la grande. Tenía ésta una cinta llamada en griego ceston; hácenla los poetas madre de los dos Cupidos, según dice Ovidio: Alma fave dixi geminorum mater amorum. Quiere decir: «Oh señora, dame favor, madre de los dos amores.» Danle por hijas a las tres Gracias. La segunda Venus fue también hija de Celio, nacida sin madre; y del modo de su nacimiento dicen que Saturno, usando de crueldad con su padre Celio, le cortó los genitales, y cayendo en el mar, de la sangre, mezclándose con la espuma del mar, se engendró Venus. Así lo dice Ovidio, introduciendo a Venus que habla con Neptuno, diciendo que ella tiene parentesco con el mar, por cuanto dél nació, en donde comienza: Aliqua et mihi gratia, etc., y por haber nacido así, los griegos la llamaron Aphrodisa o Aphroditi, de aphros, que es espuma; o porque, según san Fulgencio, dice que se dijo así porque el humor o simiente viril imita a la espuma del mar. Tuviéronla en gran veneración los de la isla de Chipre, acerca de lo cual dice Pomponio Mela que los moradores de Papho, ciudad de Chipre, afirman haber visto ellos primeramente a Venus salir desnuda del mar, y criarse allí, y lo mismo dice Ovidio. Ésta es la que comenzó hacer congregación de mujeres públicas en Chipre, siendo ella una moza virgen de alto linaje; tuvo tan ardiente el deseo sensual que no sólo a algunos, mas a todos se dio; y por encubrir su deshonestidad, por común costumbre trujo a los de Chipre a esto mismo usar. Es a saber, que sus hijas doncellas ganasen con los estranjeros con qué casarse, la cual costumbre se estendió en las tierras de Apulia y Calabria, según escribe Theodoncio.

     La tercera de las nombradas Venus fue hija de Iúpiter y de Dión, y ésta es la que fue dada por mujer a Vulcano y la que amó a Marte. Algunos le dan a Venus por padres a Saturno; otros a Bacho. San Augustín pone otras tres: la una era la que adoraban y servían a las vírgines, y a ésta llamaban Vesta; a la otra reverenciaban las casadas; la tercera, las mujeres públicas. Otros autores añaden otra Venus, que sean en número cuatro, y ésta dicen que nació en Siria y fue hija de Cyrrho, llamada Astarte, según Iosepho tratando de Salamón, en donde dice que aunque algunos la llaman a ésta Asterte, se ha de decir Astarte. Otros ponen solas dos: a la una honraban las vírgines y las casadas que eran honestas y castas, y a ésta la llamaban Venus Verticorda, como quien dice: Venus la que volvía los corazones, porque creían que tenía poder para trastornar los corazones de las mujeres, para que se apartasen de malos pensamientos y guardasen castidad. Desta hace mención Plinio, y Valerio Máximo, contando cómo los diez varones que gobernaban a Roma dieron orden que se consagrase y honrase esta diosa, y eligieron a Sulpicia, mujer de Fulvio Flaco, para que la sirviese. A la otra Venus servían las mujeres que vivían libre y sueltamente en ejercicios lujuriosos. Pausanias puso tres, y a la una llamó celestial, la otra popular y a la tercera Apostraphia. Platón pone solas dos y solos dos Cupidos; mas a la verdad es cosa común que no se entienda ninguna Venus sin Cupido; de modo que si Venus hacemos una sola, no hay más de un Cupido, porque por Venus quisieron los antiguos significar, según san Fulgencio, la vida voluntaria de deleites, semejante a la epicúria, la cual vida era comidas y bebidas, de que se engendra Venus, que es el carnal ayuntamiento; y desta Venus sale Cupido, que es el deseo de experimentar o de poner en ejecución el tal ayuntamiento carnal, y por esto tantos Cupidos se han de fingir cuantas fueren las Venus; y así los que ponen dos Venus entienden dos Cupidos, que son el divino y humano, o el deleite sensual lícito y el ilícito; los que ponen tres significan por ellas tres amores y tres Cupidos. Por la una se entiende el amor sin deseo de deleite sensual, cual es el que tenemos para con Dios y nuestra patria, y para con los varones virtuosos, y para los que nos hacen bien, y éste se dice amor celestial y puro, como carezca de mancha libidinosa, y esta Venus se llama celestial. Por la otra Venus que dicen popular se entiende la inclinación natural que todo animal tiene por orden de Dios, mediante lo cual se mueva a engendrar su semejante, para la conservación de los individuos, y en ésta entra el ayuntamiento matrimonial, y el Cupido hijo de ésta es lícito. Mas por la tercera Venus, que Pausanias llama Apostraphia, es entendido el amor prohibido deshonesto, y así madre y hijo han de ser del cristiano aborrecidos. Esto presupuesto, hablaremos agora de Venus como si una sola hubiese sido, para declarar los fingimientos poéticos, aunque los poetas, todo lo que de Venus se dice, atribuyen a la segunda, nacida de la espuma del mar, y a la tercera, mujer de Vulcano. A ésta le dan carro que le llevan cisnes; dedícanle de las aves la paloma y de los árboles el arrayán, y de las flores la rosa. Es amiga de la risa; píntanla nadando y desnuda con una concha en la mano; otras veces con una tortuga a los pies. Nombráronla con varios nombres; los más usados son: Venus, Citherea, Acidalia, Hesperus, Vesperugo, Lucifer, Ericina, Salamina, Paphia, Adalia, Gnidia, Cyllenia, Melanis, Migonites, Aserea, Colias, Epistropha, Euplea, Ambologera, Olympia, Especulatria, Ontica, y así otros.



Declaración

     Ser Venus hija de Iúpiter y de Dión es porque la virtud y cubdicia que Dios puso en que engendrase cada cosa su semejante, se concibe del calor elemental entendido por Iúpiter, y de la materia de los elementos corruptible, entendida por Dión, y esta generación se entiende por Venus.

     Darle a Venus a Saturno o a Bacho por padres es porque como Saturno mostró sembrar y coger pan y otros frutos, y Bacho mostró el uso del vino; y como de la abundancia del comer y beber se engendra el apetito o deseo del vicio sensual entendido por Venus, por esta causa le dan estos padres. Que naciese del espuma del mar es porque la simiente de la generación del animal no es otra cosa, según Aristóteles, sino espuma de sangre que encima nada, y de aquí salió el origen de decir que fue engendrada de la espuma; y porque tratando a Saturno se declaró esto se dejará de decir aquí. Danle por hijas a las tres Gracias, porque todas las cosas que se engendran vienen de amor y gracia y concordia, que de Venus proceden.

     Danle a Venus carro porque en cuanto planeta da vuelta por su círculo; llevan este carro cisnes para denotar por la limpieza y blancura desta ave que la limpieza y ornato del cuerpo incita el amor, o porque como esta ave canta con suavidad, así el amor se incita con músicas. Otros dicen que llevan este carro palomas y pájaros pardales, por denotar la lujuria de Venus con aves que lo son. Dedican a Venus la paloma como dice Ovidio en dos versos que comienzan: Perque leves auras, etc., porque es ave lujuriosa, y de tan gran multiplicación que cría los más meses del año. Dedícanle el arrayán, según Vergilio dice en donde comienza: Formose veneri myrtus, etc., porque deste árbol se coronó cuando contendía con las otras deesas en el Juicio de Paris. Otros dicen que por estar este árbol a la ribera del mar donde Venus nació; otros que porque el olor incita a lujuria, o porque es árbol oloroso, y Venus se deleita de buenos olores; o porque dicen tener virtud de hacer nacer amor entre las personas y de consevarlo. Fuele dada la rosa a Venus, porque como debajo de aquella su hermosura se hallan puntas que pican muy agudas, así el amor vicioso pica la conciencia; o porque, según san Fulgencio, no se entiende en cosas de lujuria sin vergüenza, entendida por lo colorado de la rosa, o porque así como la rosa parece hermosa y luego se marchita, así la lujuria parece cosa buena y presto viene al arrepentimiento y aborrecimiento della.

     Dijeron ser Venus amiga de la risa porque el alegría enamora y gana amistad.

     Píntanla desnuda porque fingen haber nacido en la mar, y en el agua son poco menester los vestidos, o porque el amor bueno o malo no puede mucho tiempo estar encubierto. Píntanla nadando, por declarar que así como los que andan en el agua nadando van siempre con sobresalto de si toparán algún tropiezo, así los que andan en este deleite andan con mil sobresaltos, o por denotar ser la vida de los desdichados enamorados mezclada con amargura, y combatida como la mar, con diversas fortunas, como declara Plauto.

     La concha marina que tiene en la mano denota el insaciable deseo libidinoso de los lujuriosos, porque según dicen los naturales, la concha con todo el cuerpo abierto se llega al coito.

     Pintan a Venus una tortuga a los pies para denotar que después que las mujeres son casadas sean calladas, de modo que el mando hable por ellas; y denota esto la tortuga porque no tiene lengua. Otrosí, escribe Plinio que la tortuga, sabiendo el peligro que le viene del ayuntarse con el macho, lo rehúsa y huye dello cuanto puede, por causa que la hembra se pone hacia arriba, y acabado el acto, muchas veces no pudiendo volverse de pies, la cazan las aves; mas el incitamiento de la generación la hace anteponer el deleite a la muerte. Avisan con esto que se han de sufrir los peligros en que se ponen las que paren, por la generación.



Varios nombres de Venus

     El primer nombre y más usado es Venus, y éste es nombre de mujer y de planeta, aunque más le conviene en cuanto fue mujer que ordenó los torpes ayuntamientos públicos. Dícese Venus, según Séneca: Quasi vana res. Son sus deleites vanos, porque no cumplen lo que los deseos inclinados a ellos prometen. Esto dijeron los estoicos, como virtuosos y maestros de virtudes, que a los deseos no ligítimos dijeron ser vanos. Los epicúreos derivan a Venus: Quasi bona res, porque son amadores de los deleites, y como maestros de vicios, loaron el deleite, aunque fuese torpe. Tulio deriva: Quasi omnia uniat, y esto se puede entender en cuanto todas las cosas perfectas en las animalias se engendran de ayuntamiento, y sin él no hay cosa naciente; y esta derivación cuadra con la razón, porque de Venus vienen las concordias, tomando los principios poéticos por fundamento, porque ellos ponen que sea Venus madre de los dos amores, que son bueno y malo.

     Citherea: éste es nombre muy común a Venus, en cuanto fue mujer, por el lugar donde afirman haber nacido, que es la isla Citherea, que primero se llamó Porphiris. Y según san Isidro, diremos que es llamada Citherea por un monte alto donde era muy honrada, teniendo templo famoso en él. Esto parece tener Virgilio, donde comienza:



         Hunc ego sopitum somno super alta Cythera.
  Aut super idalium sacrata sede recondam.



     Son palabras que hablaba Venus a Cupido, su hijo, diciendo que ella escondía a Ascanio, hijo de Eneas, en los altos montes, llamados Citherea, o sobre Ydalio, que eran lugares consagrados, donde sus templos tenían.

     Acidalia: este nombre convino a Venus por una fuente así llamada, a ella consagrada en Beocia, en la cual creían los gentiles lavarse las Gracias servidoras y consagradas a Venus. Otros dicen que acidas, en griego, quiere decir cuidados, y este nombre conviene a Venus porque ella es verdaderamente madre de los cuidados, haciendo a los amadores que abunden dellos.

     Hesperus y Vesperugo y Lucifer, le conviene a Venus en cuanto es planeta que más luz tiene que los otros después del Sol y Luna; llámase Hesperus entre los griegos, el cual nombre le conviene del tiempo en que parece, porque en unos tiempos del año parece antes que salga el Sol, y en otros después de puesto. Cuando parece después del Sol puesto la llaman los griegos Hesperus, y el latino Vesper; así la llama Vergilio, donde comienza: Ante diem clauso componet vesper Olympo. Quiere decir: Antes aclarará Venus el día, cerrando el cielo. Vesperugo significa lo mismo que vesperus o vesper, que significa este planeta, en el tiempo que parece después del Sol puesto; derívase de vespere, que significa la noche. Usa deste nombre Marco Varrón.

     Lucifer: este nombre conviene a este planeta, en el tiempo que parece antes del día; es nombre latino así dicho: Quasi lucem ferat. Quiere decir: Que después de sí trae, porque después della sale el Sol; y los griegos a este tiempo mismo le llaman fosforos, que significa lo mismo que Lucifer, según dice Tulio, y así tiene esta estrella dos nombres entre los latinos, como vesper o vesperus o vesperugo, que es todo uno, y Lucifer. Entre los griegos se llama Hesperus y Fosphorus.

     Erecina o Ericina. Este nombre le cuadra a Venus en cuanto fue mujer. Y díjose así de un muy famoso templo que tenía en el monte Erice, de Sicilia, según Ovidio, hace deste nombre mención Séneca, donde comienza: Natura per omneis, etc. Y todos los demás nombres que le atribuyen le pertenecen de lugares donde la honraron y de templos que a su vocación edificaron; y porque la tenían por estrella o por una mujer que en estrella se había convertido, y a las estrellas y a los demás cuerpos celestiales lumbrosos llamaron dioses, como da testimonio el Libro de la Sabiduría, donde dicen: Solem, et Lunam, et girum Stellarum Rectores orbis terrarum Deos putaverunt. Quiere decir: «Al Sol y a la Luna y rueda o cerco de las estrellas regidoras de la tierra pensaron ser dioses.»

 

Capítulo VI

De Adonis

     De Adonis, hijo de Mirra, escribe Ovidio donde comienza: Per iuga per Sylvas, etc. Que como fuese muy gentil mozo, fue tan amado de Venus que por montes y bosques, y de día y de noche, jamás se apartaba de su compañía, y gozando de sus amores, mostrábale cazar, amonestándole cuanto podía que siempre se guardase de ir a caza de leones, lobos, osos, puercos monteses; decíale que eran bestias fieras y dificultosas de matar, y esto hacía Venus porque ella gran miedo tenía que le hiciesen algún mal. Aconteció que en el menor día del año, Adonis, olvidado del consejo de Venus, acometiendo a un fiero jabalí, fue dél muerto. A quien después Venus amargamente llorando lo puso entre las lechugas y hizo convenencia con Prosérpina que seis meses del año estuviese con ella, y otros seis con Venus, con tal condición que Prosérpina no le acostase en su lecho ni le abrazase. Dicen que de la sangre que de la muerte de Adonis se vertió se volvieron las rosas coloradas, como primero fuesen blancas.



Declaración

     Macrobio dice que por Adonis, en este fingimiento, se entiende el Sol, cuerpo más hermoso y resplandeciente que otro ninguno de los celestiales. Por Venus se entiende el hemisferio superior, y por Prosérpina el inferior. Amar Venus mucho a Adonis es porque sin la fuerza y virtud del Sol ninguna cosa sería Venus, porque la tierra sin virtud del Sol, ninguna cosa de sí engendraría. Por el jabalí que hirió a Adonis se entiende el invierno, tiempo frío y áspero y contrario a la generación o producción de las cosas; y porque en este tiempo faltan las fuerzas del Sol, dice ser muerto Adonis. El concierto que Venus hizo con Prosérpina de que Adonis estuviese con ella seis meses, son los seis meses que el Sol anda en los signos australes, en los cuales los días son breves y las noches grandes; y porque en este tiempo es flaca la virtud del Sol para calentar el hemisferio superior, dicen estar muerto y habitar con Prosérpina; y cuando anda en los otros seis signos boreales o septentrionales, que son pequeñas las noches y grandes los días, se dice vivir con Venus, por lo cual toda hermosura y producción se restituye a los campos. Esto quiso sentir Orfeo, cuando dice en un himno estar unas veces Adonis con los vivos y otras con los muertos, o porque el Sol, contado en todo el año lo que parece sobre el un hemisferio y lo que se esconde estando en el otro, viene a alumbrar medio año al uno y medio al otro. Decir que muerto Adonis le cubrieron de lechugas, esto se dice por el frío grande que hace en el invierno, entendido por las lechugas, que son frías. Que Adonis muriese en el menor día del año es que en este tiempo cesa por las causas dichas la generación de las hierbas y plantas, y de otras cosas muchas; porque como en este tiempo los días son breves y el Sol hiera oblicuamente, por no elevarse mucho, calienta poco, y así reina entonces el frío sobre el horizonte, que es contrario a la generación; por esto en este día fingen haber herido el jabalí a Adonis.

     Que de la sangre de Adonis tomasen color las rosas, como primero fuesen blancas, esto se dice porque al tiempo que ellas nacen, que es a la primavera, parece que todos los corazones se encienden en el deseo amoroso y acudicia de engendrar. Ser primero las rosas blancas denota que el efecto del frío es hacer blanco. Ser comparado el puerco al invierno, porque así como este tiempo es húmido, así este animal se huelga con lugares húmidos y lodosos. Adonis, según otros, es el trigo y las demás mieses; y amarle Venus es que la lujuria ama el comer. El concierto de estar seis meses con Prosérpina es que tanto tiempo está el trigo sembrado; y estar con Venus otros tantos meses es estar a la templanza del aire, de donde lo cogen después.

 

Capítulo VII

De Mirra, madre de Adonis

     Mirra, según Ovidio, fue hija de Cinara, de quien dice san Fulgencio que amó a su padre, con quien tuvo ayuntamiento carnal, habiéndole primero dado a beber; y como Cinara supiese que estaba preñada, y la maldad dél, como comenzó a seguirla con la espada desenvainada, con intento de matarla, Mirra, muy temerosa, huyendo y llorando, pidiendo favor a los dioses, fue convertida en árbol de su mismo nombre; deste árbol, siendo herido de Cinara, nació Adonis.



Declaración

     Por Cinara, padre de Mirra, se entiende el Sol; por Mirra, su hija, unos árboles que sudan el licor que dicen Mirra, como el mismo árbol. Es el Sol padre de Mirra porque ayuda a criar a todos los árboles, como el padre a los hijos. Ama Mirra a su padre cuando mediante el calor del Sol engendra en sí un licor, que siendo herido con sus calurosos rayos, suda y nace Adonis, que en griego quiere decir suavidad; y porque la mirra es de suave olor, dicen que le amó Venus, porque es licor muy caliente que incita a lujuria, o porque los lujuriosos aman mucho los olores.

 

Capítulo VIII

De Minerva

     Según Tulio, cinco mujeres hubo llamadas Minerva. La primera fue hija de Iúpiter, de cuyo nacimiento fingen los poetas que viendo Iúpiter que en su mujer Iuno no podía haber hijos, por no carecer dellos, movió la cabeza y del movimiento salió Minerva armada. Otros dicen ser hija de Neptuno y de la laguna Tritonia. El nacimiento de Minerva dicen haber sido en cinco de Luna. Nómbranla con varios nombres, danle tres vestiduras y una toca de diversos colores. Tuvo contienda con el dios Neptuno sobre poner nombre a la ciudad de Athenas, y con Aragnes Colofonia sobre el arte de tejer. Peleó con Vulcano por defender su virginidad, halló el uso de la oliva, de cuyo fruto se hace el aceite. Atribúyenle la invención de muchas artes y los números y las letras con que escrebimos.

     La segunda Minerva fue hija del Gigante Palene, uno de los hijos de Titán, que hicieron guerra a Iúpiter y a los demás dioses. Désta dice Theodoncio que su padre Palene o Palante, con amor loco la quiso forzar, y ella defendiendo su virginidad lo mató, como de otro modo no pudiese defenderse. A ésta pone Tulio por la quinta de las Minervas; diéronle alas, porque después de muerto su padre Palante, temiendo no la matasen, huyó tan apriesa que pareció más volar que correr.

     La tercera fue hija de Iúpiter el segundo, a la cual Tulio llama Tritonia, y hácenla hermana de Mars; y algunos la llamaron Bellona y que fue madre del primero Apolo, siendo preñada de Vulcano, hijo de Celio. A ésta, según Leoncio, la pintaban los antiguos armada, con los ojos turbados, con una lanza larga y un escudo de cristal en los pechos, y en él la cabeza de Gorgon o Medusa, y un yelmo en la cabeza. Algunos tienen a esta por la que dijimos haber nacido de la cabeza de Iúpiter, y no lo es, porque aquélla fue virgen y ésta tuvo hijos.

     La cuarta Minerva fue hija del río Nilo, según Tulio, y dice que fue adorada de los egipcianos. Ésta, según la verdad, fue una mujer de gran prudencia, que halló algunos nuevos ingenios, por los cuales mereció nombre de Minerva, a la cual las artes e ingenios pertenecen, y dicen que fue hija del río Nilo, porque junto a él vivió o tuvo su señorío.

     La quinta fue hija de Iúpiter y de Corypha ninfa, hija de Océano. Fue esta Minerva la que primero inventó el carro de cuatro caballos; la historia de todas se tratará como si una sola fuese. Dedican a Minerva el gallo y la lechuza o mochuelo, que sucedió en lugar de la corneja, que primero andaba en su compañía. Dicen más: que como un Tiresias tebano, una vez la viese desnuda lavándose, le privó de la vista, porque no se pudiese gloriar de haber visto a Minerva desnuda. Empero Chariclo, madre de Tiresias, alcanzó della que en lugar de la vista corporal le diese claridad de entendimiento para saber adivinar. Acompañaba Minerva a Perseo en sus aventuras y a las nueve Musas. Dijeron ser virgen; llamáronla destruidora de ciudades. Orfeo dijo ser Minerva macho y hembra.



Declaración

Artículo I

Cómo se entiende ser Minerva hija de Iúpiter

     Puédese dubdar, como hubiese tres llamados Iúpiter, que fueron en diversos tiempos, de cuál dellos fue hija Minerva. A esto dice Eusebio que no fue hija de ninguno dellos, porque los así llamados eran griegos, y Minerva nació en África; mas queriéndola hacer hija de Iúpiter, y siendo Minerva muy antigua, hase de dar aquel que pueda con ella en tiempo concordar, por lo cual la suelen dar al primero, y hacer a Minerva hija de Iúpiter, no siéndolo, fue que por Minerva entendieron los antiguos la sabiduría, y por Iúpiter entendían el mayor dios de los dioses, para declarar que la sabiduría es tal don que no puede venir al hombre salvo de Dios, como cosa suya; y así lo dice Aristóteles, donde comienza: Sapientia non est humana, sed divina possessio. Quiere decir: La sabiduría no es cosa que los hombres poseen, mas solo Dios la tiene toda en sí como cosa suya; o porque si alguna parte de sabiduría tenemos, no la habemos de nosotros mismos, mas de Dios, que es fuente de donde mana todo saber; así lo dice el Ecclesiástico: Omnis sapientia a Domino Deo est. Quiere decir: Toda sabiduría viene de Dios, y por esto dice Horacio: Proximus illi tamen occupavit Pallas honores. Quiere decir: Sola Minerva entre los dioses está a par de Iúpiter; y no dijeron que Minerva era hija de Iúpiter y de Iuno juntamente, su mujer, así como otros hijos, porque Iuno significa la tierra o el aire, y el saber no viene de la tierra ni del aire ni de alguna cosa criada, mas de Dios viene a todos los que la tienen. Decir que nació Minerva sin madre significa que la sabiduría y razón no tiene parentesco con los carnales ayuntamientos, de los cuales no nace salvo cosas corporales y corruptibles, y la sciencia y razón es cosa incorruptible e incorpórea; y así no debió de ser significada por cosa que en tal manera naciese. Dijeron haber nacido de la cabeza más que de otra parte para denotar que así como la cabeza es el más noble miembro del cuerpo, así la sabiduría es el mayor don de los dones, o porque la razón e ingenio y sentido del sabio, que todas las cosas halla, es en la cabeza, según san Isidro. Que naciese Minerva meneando Iúpiter la cabeza es declarar que la sabiduría no se alcanza sin muchos trabajos y diligencia, y aunque de Dios nos venga el saber, hase de trabajar para alcanzarlo, y después de aprendida, conservarla en continuarla especulando en ella; y por esto dijeron que salió por la boca, porque hablando y comunicando se aumenta. Decir que nació Minerva de Neptuno y de la laguna Tritonia es por significar que la sabiduría nace de las perturbaciones que los hombres experimentan en la vida, y principalmente en el agua. ¿Quién ignora tener a la continua el estudio tantos cuidados y trabajos como la mar (entendido por Tritonia o por Neptuno) tempestades y movimientos?

     Nace armada porque el ánimo del sabio nunca está desarmado para sufrir los sucesos de fortuna con paciencia, si no se pudieren evitar con consejo, o porque fue inventora de las armas, o porque los poetas hablan de las Minervas como si una sola fuera. Y porque Minerva se llama Pallas, y ésta pusieron ser diosa de la guerra y siempre estar armada, porque sin sabiduría no se puede hallar buena manera de combatir ni defender de los ardides y engaños que los enemigos en contra hacen.

 

Artículo II

Por qué dicen que nació Minerva en el día quinto de la Luna

     Que Minerva naciese en cinco días de Luna procedió de una opinión falsa de poetas, los cuales creyeron que la Luna quinta era siempre mala para todas las obras, y que en ella nacían las cosas que habían de ser estériles; y por esto Vergilio pone reglas de cuáles días de Luna eran buenos y cuáles malos, y dijo que la Luna quinta era mala y la séptima y décima buenas, y que la nona era buena para huir o esconder algo, y la razón que desto daban, que en ella nacieron los Gigantes, enemigos de los dioses, donde comienza: Ipsa dies alios alio dedit ordine Luna. Va diciendo: la Luna dio diversa orden, unos días malos y otros muy buenos para obrar. Huye de la Luna quinta, porque el huerco amarillo y las infernales furias nacieron en ella. Otrosí, en ella la tierra parió a Zeto, y Iapeto, y a Tiphoeo el bravo, hermanos juramentados entre sí para destruir el cielo; y si Vergilio no creyera esto, no lo diera por aviso a los labradores, diciéndoles que huyesen de la quinta y descogiesen la séptima o décima; y por esto cuando alguna cosa era estéril, o la llamaban estéril, decían que había nacido en el quinto día de la Luna. Y porque a Minerva la hacen virgen, y las vírgenes no conciben ni paren, dijeron que había nacido en la Luna quinta; y esto significa a Minerva en cuanto se toma por mujer, mas en cuanto significa sabiduría, no tiene cimiento decir que en día cierto naciese.

 

Artículo III

De varios nombres que dan a Minerva

     Nombran a Minerva con varios nombres, hablando como si una sola hubiese sido: Minerva, Tritonia, Pallas, Athena, Viragoflava.

     Minerva es nombre latino, fingido para significar sabiduría e ingenio, y conviénele en cuanto dicen que halló diversas artes. Dícese Minerva, según san Isidro: Quasi manus, vel munus variarum artium. Quiere decir: Mano o don de diversas artes. Llámase mano porque las artes que ella halló (en cuanto fue mujer) eran mecánicas o manuales, como tejer, coser, hilar, según el mismo san Isidro. Decir que es don de diversas artes le conviene en cuanto es diosa del saber. Cicerón deriva este nombre Minerva de minuo, minuis, por desmenuzar; o de minor, minaris, por amenazar, y por esto la pintan armada y feroz e inventora de la guerra, porque en la guerra desmenuzan y espantan. Mas es de saber que aunque este nombre Minerva convenga a las cinco suso nombradas, porque todas ellas trujeron alguna novedad de ingenio al mundo, empero con todo eso este nombre le pertenece más a la primera Minerva que a las otras, porque ella halló más artes y primero que las demás.

     Tritonia se dice, según Callisthenes, porque nació en el tercero día de la Luna, y es argumento dello, que los atenienses consagraron este día a Pallas, y cuádrale porque así como la Luna suele este día aparecer, así, según san Isidro y san Augustín, fue hallada o súbitamente vista la primera Minerva cerca de un lago llamado Tritón, que es en África, y no se supo de dónde vino ni de qué linaje era, y pareció en hábito virginal, no de vieja ni casada, mas de moza no tocada de varón, por lo cual fue siempre de los poetas llamada virgen. Y esto, según Eusebio, sucedió cerca del año doce del reino de Foroneo de 1792 años antes del nacimiento de nuestro Señor Iesu Christo, y ésta fue llamada la primera Minerva; y Pomponio Mela dice que los naturales del lago Tritonio hacen fiesta con juegos ordenados por vírgines, en memoria de haber sido allí Minerva primeramente vista. Tiene Tritonia otra derivación: Quasi terrens, y según esta derivación conviene a la tercera, que fue halladora de las guerras; y dícese así porque en las guerras hay grandes espantos. O dícese Tritonia, porque tres son las partes de la sabiduría: conocer las cosas presentes, proveer lo venidero, y memoria o acuerdo de lo pasado; o porque tres cosas ha de hacer el hombre sabio principalmente: dar buen consejo, juzgar rectamente y obrar con justicia.

     Pallas: este nombre es muy usado entre los poetas; conviene a la segunda y tercera Minerva. Tiene Pallas tres derivaciones: la una a Pallene Ínsula; la otra a Pallante Gigante; la tercera a Pallin, que significa miedo. Pallene es una isla en el mar Egeo, de Grecia, en la cual fue criada Minerva, y della fue nombrada Pallas, según Paulo Perusino. La segunda derivación que dicen Pallante conviene otrosí a esta misma Minerva, porque fue hija del Gigante Pallante, señor de la isla Pallene. La tercera derivación es Pallen, que significa miedo; según esto, puede convenir este nombre a la segunda Minerva y más a la tercera; a la segunda, por el miedo que hubo que la habían de matar por haber ella muerto a su padre; a la tercera conviene aún más propiamente, porque es deesa de la guerra, y en la guerra hay muchos movimientos y temores.

     El cuarto nombre es Athena; éste pertenece a la primera por dos razones: la una, por derivación que se deriva de athenatos, que significa en griego inmortal, lo cual le conviene a esta Minerva por cuanto ella significa la sabiduría, por las muchas cosas de ingenio que halló, y la sabiduría es inmortal, porque ésta en sí misma no es cosa incorruptible, como sea inmaterial. Otrosí, la sabiduría hace las cosas incorruptibles, dando forma y memoria a ellas, según lo cual siempre perseveren, y no hay otra cosa que pueda hacer esto, salvo la sabiduría, según Ovidio. La otra causa es porque habiendo contienda entre Neptuno y Minerva sobre quién pondría nombre a la ciudad, y sentenciando que ella pusiese el nombre, llamóla, Athenas, como ella se llamaba, según Eusebio. Este nombre Athena entre los griegos es propio, así como entre nosotros Minerva. Según san Isidro, Athena significa hembra; y así los griegos a las mujeres llaman atenas, porque ésta era deesa hembra acerca de los griegos; por honrarla pusieron su nombre a la ciudad.

     El quinto nombre es Viragoflava, que significa varona morena. Este nombre conviene a la segunda y tercera Minerva, y aún más a la tercera que a la segunda; llámase Varona, por la fortaleza, porque es Minerva diosa de la guerra, y siempre los poetas la ponen armada; y porque el ejercicio de las armas conviene más a los varones valientes; y porque a Minerva dieron ser diosa de la guerra y armada, quisieron decir que no era tierna como doncella, mas era dura como varón, y así llamáronla varona, que quiere decir mujer que tiene condición y fuerzas de varón. Llamáronla Flava, que quiere decir morena, por significar la fortaleza, porque el color blanco siempre se alienta en mujeres o varones de carne tierna y delicada; mas la carne dura y fuerte no tiene color blanco; o por declarar por el color el ejercicio de las armas, y esta es la principal, porque bien acontece ser uno blanco y valiente, mas no acontece usando las armas quedar alguno blanco, mayormente en el rostro, porque con el cansancio del peso y trabajo viene a tener calor, y del calor a sudar, lo cual se hace más en el rostro que en otra parte del cuerpo (según da la causa Aristóteles), por consumirse las humidades tiernas de la cara, con que se quema el rostro, y porque la propiedad de lo que se quema en general es ennegrecerse, de aquí viene ser necesario que los que usan la guerra no pueden tener el rostro blanco, mas moreno.

 

Artículo IV

De las vestiduras que dan a Minerva

     Atribuyen a Minerva tres vestiduras y una toca o cobertura llamada peplum, que era pintada de muchas colores. Por estas tres vestiduras se denotan los encubrimientos del saber, porque la sabiduría no es cosa manifiesta, mas es tan escondida que apenas la pueden los hombres hallar; así lo dice Iob: De ocultis trahitur sapientia. Quiere decir: La sabiduría se saca de lugares ocultos; y así como la vestidura encubre el cuerpo, así la sabiduría es encubierta; y porque no piensen ser este encubrimiento pequeño, ponen tres vestiduras que cubren. Otrosí por este número tres denotan los muchos sentidos de las escripturas de los sabios que no tienen uno sólo, mas muchos, así como la Sancta Escriptura tiene en algunos lugares cuatro o cinco sentidos, que son: Histórico o Literal, Alegórico o Tropológico, Anagórico, Parabólico o Metafórico, como en el libro primero declaramos, por los cuales los sabios entienden las tres vestiduras que dan a Minerva, poniendo número cierto por incierto, o porque significase este número tres cualquiera muchedumbre, porque este número hace cumplimiento a las medidas de las cosas, como el cuerpo, que es la cosa más cumplida de las figuras geométricas, que sólo consta de tres dimensiones, que son: largura, anchura y profundidad, como declaramos en nuestra Geometría y la toca Aristóteles. El tocado o cobertura que le dan de vanos colores significa la elocuencia de los sabios, cuya habla va con ingenio y orden y composturas de figuras de Retórica; o píntanla vestida porque el buen saber está muchas veces encubierto en personas que no pensamos. Según lo que hemos dicho, estos vestidos pertenecen a Minerva en cuanto denota la sabiduría y no en cuanto era mujer.

 

Artículo V

De la contienda de Minerva y Neptuno

     La contienda de Neptuno y Minerva sobre nombrar la ciudad de Athenas pónela Ovidio diciendo que contendiendo estos dos dioses sobre quién pondría nombre a aquella ciudad, que de Cecrope se llamaba Cecopria, asentáronse doce dioses en juicio, y en medio dellos Iúpiter, para que fuesen trece, porque la sentencia de los más valiese; mandaron luego que mostrase cada uno de los contendientes alguna señal, y el que mostrase mejor señal hubiese derecho de nombrar la ciudad. Neptuno hirió luego las rocas del mar con su real sceptro de los tres dientes y hizo saltar un fiero caballo. Espantados los dioses jueces, querían por él sentenciar; entonces Minerva, con la lanza que en la mano tenía, hirió la tierra, y hizo luego salir una oliva con sus hojas y fructo. Esta señal plugo más a todos los dioses, y a Minerva otorgaron el poder poner nombre a la ciudad.



Declaración

     Esto es fabuloso, como cierto sea no haber tales dioses que contendiesen ni los trece dioses que en juicio se asentasen; y aun otorgado que los gentiles llamasen dioses a alguna cosa fingida, no podían algunos así nombrados dioses tales señales hacer, porque criar caballo y oliva a sólo Dios pertenece; mas por esto entendió Ovidio parte de la verdad de las cosas que acontecieron en dar nombre a aquella ciudad de Athenas. En decir que se pusieron doce dioses y en medio dellos Iúpiter, quiso Ovidio declarar el modo de juzgar de Athenas por semejanza, en la cual ciudad afirman algunos que en el Ariópago, que era lugar de juicio, ponían los atenienses trece jueces, porque la sentencia que diese la mayor parte dellos valiese. Mandar los jueces a Neptuno y a Minerva que mostrasen señal, porque el que mejor la mostrase tendría derecho de poner nombre a la ciudad, denota que los que contienden en juicio, el que mejor prueba su derecho, vence.

     Que Neptuno con su sceptro de tres dientes hiriendo las peñas hiciese salir un caballo, y Minerva una oliva, y tener en más la señal de Minerva que la de Neptuno, y adjudicarle el poder de nombrar la ciudad, dice san Augustín, siguiendo a Marco Varrón, que Minerva fue en tiempo de Cícrope, rey primero de Athenas, que aun este nombre no tenía, porque cuando la fundaban parecieron dos cosas maravillosas en la ciudad, y fueron que en una parte della apareció una oliva, como allí no hubiese sido de alguno conocida, y en otra parte parecieron aguas que bollían; y desto maravillado Cícrope, envió a consultar a Apolo Délphico, que en este tiempo las respuestas daba, y respondió el agua significar el dios Neptuno y la oliva la deesa Minerva, y ser en poder de los ciudadanos poner nombre a la ciudad, del nombre destos dos dioses. Ayuntáronse, esto sabido, a consistorio todos, varones y mujeres cuantos en la ciudad había, porque tal era costumbre de aquel tiempo que las mujeres entrasen en él. Todos los varones dieron sus votos a Neptuno; las mujeres todas dieron sus votos a Minerva, que era deesa y hembra como ellas, y porque había más una en las mujeres que en los hombres, valieron los votos de las mujeres, y fue puesto el nombre a la ciudad del nombre de Minerva. Y por cuanto a ella llaman Athenas en griego, que significa hembra, llamaron a la ciudad Athenas. Enojado Neptuno contra la ciudad, porque a él desecharon, tomando a Minerva por señora y deesa, usando de su poder, enviando las aguas del mar contra la ciudad, destruía muchos de sus términos y poníala en peligro. Los atenienses, por aplacar la ira de Neptuno, del cual sabían esta pena venir, hicieron venganza contra las hembras, dándolas tres penas para siempre. La una, que nunca más pudiesen tener voz en consejo, ni dar votos por cosa alguna. La segunda, que nunca los hijos tomasen los nombres de las madres ni de su linaje, mas siempre de los padres. La tercera, que no llamasen ya a las mujeres atenas en aquella ciudad. Estas cosas cuenta Marco Varrón, las cuales por verdad pone san Augustín, el cual prueba ser verdadero y creíble salir las olas del mar por las tierras de los atenienses, y dice que esto no era difícil de hacer a los demonios, y así quiere que todo esto por verdad histórica sea recebido. O venció Minerva, porque la oliva denota paz y el caballo guerra, y las ciudades y ayuntamientos de los hombres más aman la paz que la guerra. Iuan Bocacio dice sobre esta contienda de Minerva y Neptuno que siendo la ciudad de Athenas marítima, como naciese división entre los marineros y los mecánicos, y que los navegantes dijesen que por la navegación del mar se acrecentaba la ciudad, lo cual se debe entender por el caballo, y que los mecánicos y labradores en contra decían que con los artes manuales y con el agricultura se sustentaba y aumentaba la ciudad, los cuales artes se significaban con la oliva, por ser su licor necesario para todos los oficios, por lo cual, de los dioses, quiere decir de los jueces arriba nombrados, fue publicada la sentencia en favor de los mecánicos, de donde no sin razón vino a entenderse Neptuno por el arte del navegar, y Minerva por los artes mecánicos, la cual fingen ser inventora de los más de ellos. La causa porque Cícrope, rey de Athenas, quiso consagrar esta ciudad a Minerva fue porque Minerva fue halladora de los ingenios y artes, y así la ciudad de Athenas fue madre de las artes y de todas las sciencias; esta opinión tiene san Isidro. Esta contienda de Neptuno con Minerva sobre poner nombre a Athenas pertenece a Minerva en cuanto era mujer y deesa, y no en cuanto era entendida por ella la sabiduría. Podríase dubdar diciendo que el primero Iúpiter fue rey de Athenas mucho antes que Cícrope, y con todo eso hemos dicho que Cícrope fue edificador de Athenas, la cual dubda resuelve Leoncio diciendo que no fue edificada Athenas de nuevo por Cícrope, mas fue por él apartada un poco del mar.

 

Artículo VI

De la contienda de Pallas y Aragnes

     Minerva, según Eusebio, fue trecientos y sesenta y tres años antes que Aragnes, y así la contienda que los poetas fingen haber sucedido entre ellas es fabuloso y fictión de Ovidio para contar el mudamiento de Aragnes, porque vencida de Minerva la convirtió en araña para significar el saber de Minerva y de Aragnes en el arte de tejer, y es para damos por este mudamiento ejemplo de que aunque uno sea muy docto en una arte, puede venir después quien le exceda, añadiendo algunas novedades, como en todos los oficios y sciencias se hace, que los nuevos añaden a los antiguos, por ser el tiempo gran maestro para aumentar las sciencias, como dice Aristóteles: Tempus bonum cooperatur est horum, et per tempus artium additamenta facta sunt. Quiere decir: El tiempo es buen ayudador para estas cosas, y por el tiempo fueron añadidas las artes. Esta fábula conviene a la primera Minerva, por cuanto esta contienda era sobre tejer, y la primera es a quien estos artificios se atribuyen. Otrosí nos da ejemplo que por más excelencia que parezca que tenemos no debemos igualarnos con Dios, ni ensoberbecernos de manera que por no reconocerlo todo de su bondad nos castigue y haga conocer lo que somos, siendo apartados de su gracia, y que todo cuanto sabemos es frágil como tela de araña, como experimentó Aragnes, vuelta en tan pequeño y vil animalejo.

     La contienda de Minerva y Vulcano sobre defender su virginidad tratóse en el capítulo diez y seis, tratando de Erithonio.

 

Artículo VII

De las artes que halló Minerva, y por qué le dedican la oliva

     Dedicáronle a Minerva la oliva porque ella fue la primera que dio la industria de hacer el aceite de las aceitunas; y porque todas las demás artes tienen necesidad deste licor o para alumbrarse con él o para gastarlo en el arte; por esto se dijo inventora de muchas artes. Desta suerte, atribuyeron a Prometheo muchas artes, porque trujo del cielo fuego, que ayuda a ellas. O decir que Minerva halló muchos ingenios y artes se podrá entender en cuanto por Minerva se entiende la razón e ingenio, cosas que sin ellas no se halla ninguna arte. En otra manera se puede entender históricamente que fue verdad que Minerva fue una mujer así llamada, que halló muchas y muy diferentes artes necesarias a la humana vida.

     Los que atribuyen a Minerva la invención de los números y figuras con que escribimos no lo consideraron bien, porque mucho tiempo antes de Minerva había números y letras, como Minerva haya sido en tiempo de Foroneo, segundo rey de los argivos, y eran ya pasados más de tres mil y cuatrocientos años del mundo, según parece por la cuenta de Eusebio, y en tanto tiempo no sólo había cuenta, mas pesos y moneda, porque según se lee en el Génesis, en tiempo de Abraham había moneda de plata, y Abraham fue mucho tiempo antes que la primera Minerva. Y Iosepho dice que los hijos de Set, hijo de Adán, escribieron la Astrología en unas colunas, para que lo que habían ellos alcanzado viniera a noticia de los venideros. Mas pudo ser Minerva la primera que en su tierra lo inventase, como atribuyeron la invención de las simientes a Ceres y la del vino a Baco, como estas cosas mucho antes fueron inventadas de otros en el mundo.

 

Artículo VIII

Por qué dicen ser Minerva hermana de Marte

     En hacer a Minerva hermana de Mars quisieron mostrar los sabios ser necesario tener dos cosas: el capitán, conviene a saber, prudencia para poder gobernar en las cosas que convienen hacerse en la guerra, y esfuerzo para ejecutar aquello que la prudencia hallare deberse hacer. Lo primero se denota por Minerva. Lo segundo por Mars, porque a Mars atribuyeron los poetas más esfuerzo que consejo; y por cuanto estas dos cosas son diversas pusieron los gentiles diversos dioses; y así difiere Pallas de Mars, en que por el uno entienden la sabiduría y por el otro el esfuerzo.

 

Artículo IX

De la pintura de Minerva

     Pintan a Minerva con ojos negros y una muy larga lanza en la mano, con el escudo de cristal y el cuerpo armado, y delante la cabeza de Medusa o Gorgón, y un yelmo en la cabeza; los ojos negros y torcidos es el continuo pensamiento que tiene el hombre prudente en los discursos de las cosas humanas, porque el sabio, entendido por Minerva, tiene los ojos torcidos, que no miran en derecho, mas a dos partes: conviene esto al sabio porque no ha de mirar a una sola parte, mas a muchas, porque vea los males que le pueden venir de vanas partes; y el guerrero a todas partes ha de mirar, para ver los engaños y daños que le puede hacer su enemigo. La lanza larga denota que no puede ser prudente quien no mira las cosas muy de lejos, mayormente en cosas de guerra, donde se han de reparar las asechanzas de los enemigos, y tenerlas muy apartadas de nosotros. El escudo de cristal significa la sabiduría, y esta arma detiene dos cosas: la una en cuanto es escudo; la otra en cuanto es de cristal; en cuanto es escudo, cubre y ampara; en cuanto es de cristal, el que está detrás de él ve las cosas que están de la otra parte; esto conviene al sabio, en cuanto por su prudencia sabe encubrir sus consejos y deseos, y no pueden otros hombres conocer qué es lo que él quiere. Esto mismo conviene al guerrero que ha de trabajar de encubrir sus designos y hechos, porque su enemigo no sepa lo que quiere hacer. Otrosí debe trabajar, por el contrario, de saber los designos de su enemigo, porque pueda estorbarle en lo que hacer quisiere. Traer en los pechos en el escudo la cabeza de Gorgón, que tenía los cabellos serpentinos, denota el saber que ha de tener el capitán, porque a las serpientes se atribuye la prudencia, como dice san Matheo: Estote prudentes, sicut serpentes; o porque, según escribe Ovidio, a cualquiera que esta cabeza era mostrada, le tornaba en piedra; esto es porque sola la razón y el saber es la que hace a los hombres necios ser así como piedras, y los convence que no puedan hablar ni moverse; y como esta Minerva fue tan sabia, conveníale bien la cabeza de Gorgón, pues con su saber convence a los ignorantes y los volvía mudos como una piedra. Decir que traía este escudo o cabeza de Gorgón en el pecho es porque el corazón está cerca del pecho, en el cual ponen algunos estar el saber. O la cabeza de Medusa en el pecho es la prudencia en nuestras acciones y operaciones, la cual habemos de tener siempre en el pecho. Por el yelmo que Minerva traía en la cabeza se denota el secreto de la milicia.

 

Artículo X

Por qué dedicaron a Minerva el gallo, y como admitió en su compañía a la corneja, y por qué después la desechó

     Dedicaron a Minerva el gallo por cuanto es deesa de la guerra, y el gallo es ave muy animosa, y peleadora, y vigilante, y sabidora de cosas por venir, que anuncia la media noche y el alba, como conviene ser el guerrero solícito y cuidoso, y no dormijoso, y sabidor de los ardides del contrario.

     Del cómo recibió en su compañía a la corneja escríbelo Ovidio, donde introduce decir la corneja al cuervo que era de muy alto linaje, hija de muy valeroso rey, y que andándose un día paseando por la ribera del mar, viéndola Neptuno tan hermosa, fue enamorado della y comenzó a manifestarle su grande deseo con amorosos ruegos y honestas palabras; y viendo que todo aprovechaba poco para atraerla a su amor, acordó probar si por fuerza podría alcanzar más; y viendo llegarse Neptuno, comenzó a huir, y considerando que dél no se podía escapar, comenzó con exclamaciones a llamar a los dioses la socorriesen; mas ninguno la oyó sino Diana, deesa de la virginidad, que habiendo della compasión por ser virgen, la transformó en el ave que dicen corneja. Entonces la deesa Minerva, pareciéndole sabia y diligente, especialmente por haber amado tanto la castidad, la recibió por su ave. Esto cuenta Ovidio para dar causa de la mudanza de la corneja. La intención de los poetas en esta fictión fue declarar por Minerva la sabiduría; y darle por compañera a la corneja es porque esta ave tiene virtud alguna de adevinar, y porque saber las cosas venideras es muy alto saber. Y dice san Isidro que los agoreros tienen esta ave por señales de declarar cosas venideras. Que después la desechase es porque así como por la condición del adevinar pertenecía a la compañía de Minerva, que es la sabiduría, así por la condición de parlería, como esta ave lo es, es desechada de los sabios, porque los sabios son de poco hablar, si no les preguntan algo. Y esto es por cuanto los sabios siguen el no tomar el saber con la boca, mas con las orejas, y así son los tales prestos para oír y tardos para hablar sin necesidad, como lo amonesta Iacobo, diciendo:

     Sit omnis homo velox ad audiendum, et tardus ad loquendum. Y para significar esto los poetas, dicen que en algún tiempo la corneja fue en compañía de Minerva, y después desechada della.

 

Artículo XI

Por qué la lechuza o mochuelo fue recibido en compañía de Minerva

     Desechada la corneja de la compañía de Minerva (como en el precedente artículo se dijo), recibió la lechuza o mochuelo, porque esta ave ve de noche, y al sabio, entendido por Minerva, ninguna cosa se le debe esconder por encubierta que parezca; y porque así como esta ave está de día escondida y retraída en lugares obscuros, apartada de la conversación de las otras aves, así el sabio con deseo de la especulación se retrae a lugares solitarios, porque en la familiaridad y frecuencia de la gente no hay quieto reposo para filosofar, y porque el contemplar y considerar tiene más fuerza de noche que de día, y el ánimo muestra en este tiempo más vigor, por esto se denota esto más con estas aves noturnas que con otras. La razón porque estas aves se esconden de día es porque tienen los ojos muy tiernos y no pueden sufrir la claridad o luz del día, y sufren la de la noche por ser menor.

 

Artículo XII

Cómo Minerva cegó a Tyresias, porque la vio desnuda lavándose

     Los fabulistas dicen que como una vez viese desnuda Tyresias Thebano, hijo de Peneto, a Minerva, que en una fuente se estaba lavando, le privó de la vista corporal porque ninguno: se pudiese gloriar haberla visto desnuda; empero Chariclo, madre de Tyresias, con grandes ruegos alcanzó della que por la vista que a su hijo había quitado le concediese claridad de entendimiento para saber adevinar, y así le fue concedido. Otros dicen que estando Iúpiter y Iuno, su mujer, un día en una contienda jocosa y de solaz, diciendo que cuáles apetecen más, los hombres a las mujeres o las mujeres a los hombres, para determinar esta cuestión llamaron a Tyresias, por cuanto había sido mujer siete años y usado de todos los femeniles usos en ellos; y el accidente por donde había sido mujer fue que un día andando Tyresias en una montaña vio dos culebras que andaban en celos una con otra, y con una vara que en la mano traía, hiriólas, y luego incontinente fue convertido en mujer, y así vivió siete años. Después de este tiempo, pasó por aquel mismo lugar y vio otras culebras estar como las otras; entonces hiriólas con una vara, diciendo: Pluguiese a los dioses que por heriros yo agora fuésedes poderosas de tomarme a la mi primera naturaleza. Dicho esto, luego Tyresias se halló convertido en hombre como lo era primero. Y porque éste sabía los deseos de los estados de hombre y de mujer, por esto fue nombrado por juez entre Iuno y su marido Iúpiter, el cual pronunció que el hombre tenía como tres onzas de deseo de amor carnal, y la mujer como nueve. Deste juicio, Iuno, teniéndose por agraviada, privó a Tyresias de la vista corporal, cegándolo de los ojos. Pesóle mucho a Iúpiter, y como unos dioses no contradecían lo que los otros hacían, no pudo tornarle la vista; mas en remuneración della diole que supiese las cosas advenideras, de donde salió ser este Tyresias adivino certísimo y de acudir a él todos con sus dudas.



Sentido moral

     Quitar Minerva la vista a Tyresias denota que las mujeres con sus mudas y amorosas palabras ciegan a los hombres. Que Iúpiter diese gracia a Tyresias después de ciego para adevinar denota que el que no ve el mundo ni le ama, adivina cierto su ser, o que los ciegos son más aparejados para especular secretos de naturaleza que los otros. O quiere decir que el que gusta del dulce fruto de la sabiduría, entendida por Minerva, queda ciego para las demás cosas caducas y mundanas; o que cuando miramos en la divina sabiduría de Dios quedamos ciegos y conocemos de todo punto no saber nada. Recebir después vista con los ojos del alma y adevinar denota que después, ayudados de Dios, que consideremos las cosas, entonces lo que se había quitado del cuerpo, recuperamos grande agudeza con los ojos del ánima o entendimiento, con que sabiamente pronosticaremos lo por venir.



Sentido natural

     Por Tyresias entendieron el tiempo, y por las culebras la revolución del año. Es Tyresias masculino en invierno porque así como el varón no engendra en sí nada, así en este tiempo la fuerza de los renuevos de los árboles y plantas no producen, y parece estar todo encerrado. Mas luego que ha visto los animales juntarse con afecto unos con otros, y herídolos con una vara, esto es, con el hervor de la primavera, vuélvese en sexu femenino por la generación y brotar de las cosas que entonces se hace, saliendo de sus hollejos. Y porque el otoño de tal manera aprieta todas las cosas, que resistiendo las venas de todos los árboles, apretando por de dentro los poros por donde pasa el jugo vital, sacude la marchita calvez de las hojas con que hiere a los animales, y se vuelve a la primera forma de varón como primero era. Quisieron con esta fictión denotar la variación de las cosas en el tiempo que el Sol cumple su círculo. Finalmente, es recibido Tyresias por árbitro o juez entre dos dioses, Iúpiter y Iuno, esto es, dos elementos, el fuego y el aire, que pelean sobre la propia y natural razón del amor, y pronuncia justa sentencia, porque para justificar las plantas, el aire tiene doblada materia que el fuego, porque el aire casa o ayunta y produce en las hojas y hincha en los hollejos, y el Sol solamente madura en los granos. Y aunque esto es verdad, es cegado Tyresias por Minerva porque el tiempo del invierno se para escuro con la escuridad del aire nublado; pero Iúpiter luego da a las cosas ocultas, acudiendo el verano, vista, haciendo brotar a las plantas futuras, que es como advinación.

 

Artículo XIII

Por qué dicen que Minerva acompañaba a Perseo en sus aventuras

     Que Minerva acompañase siempre a Perseo, como trae Ovidio, en la empresa de Medusa, nos da a entender que la prudencia no deja jamás al esfuerzo y valor en las grandes empresas. Que subiese Minerva al monte Parnaso para ver la fuente de Aganipe y las nueve hermanas nos da a conocer que la sabiduría gusta de entretenerse con la gloria (que es la musa Clío) y con el placer que se saca de lo honesto, que es lo que significa Euterpe; y estar en compañía alegre, que halle siempre hermosos y nuevos conceptos, como hace Talía. Ama también la suavidad de la armonía, que es Melpómene, con Tersícore, que es la delectación que toma de saber; y Erato, el amor, que siempre tiene a las verdaderas sciencias; y Polymnia, aquel suavísimo canto que hace inmortales a los poetas, y Urania, aquella celestial felicidad que goza entre sus altos y divinos conceptos, como también Caliope es la inestimable hermosura de las sciencias. Entretiénese mucho Minerva con estas nueve hermanas, como la que casi no puede estar sin ellas, ni ellas sin Minerva.

 

Artículo XIV

Concluye otras cosas que de Minerva se dicen

     Fingen ser Minerva virgen porque no hay persona para las sciencias más dispuesta que la que está apartada del sensual apetito de la carne, o porque así como las vírgines no reciben en sus cuerpos ajena mancilla o torpedad, así el saber es cosa limpia y noble, sin ayuntamiento de la falsedad, error o maldad.

     Llaman a Minerva destruidora de ciudades, porque aprovecha mucho la sabiduría y consejo en las cosas de la guerra, con que se destruyen fortalezas y ciudades.

     Dicen ser macho y hembra Minerva porque es de sabios dar ventaja a tiempos, y a tiempos resistir como varón, y usar de tiempo oportuno.

 

Capítulo IX

Del paladio de Troya a Ilión

     El paladio de Minerva fingen los poetas haber caído del cielo en Pesinunte, ciudad de Frigia, de donde tomó nombre, porque Paladios se llaman todas las imágines que creían no ser hechas de manos humanas y todas las que hubiesen sido echadas del cielo a la tierra. Apolodoro dice que cuando Ilo edificó el Ilión, siguiendo a un buey de dos colores, rogó a los dioses que le apareciese una señal, y entonces cayó el paladio de tres codos, que parecía andar de suyo, y tenía en la mano derecha una lanza y en la izquierda la rueca y el huso. A este Ilo respondió después el oráculo que tanto estaría en pie la ciudad de Troya cuanto se guardase en ella inviolado aquel paladio, y así le tenían a la entrada de una puerta, en grande veneración y guarda.



Declaración

     Grande disparate sería decir que en el cielo hay estatuarios que hacen imágines que echen en la tierra; mas dicen esto los poetas porque quisieron por esta fábula significar la sabiduría, por el nombre de paladio, derivado de Palas; y porque la sabiduría es cosa divina y celestial y venida del cielo, por esto dicen que cayó del cielo, y porque los principios de la sabiduría es el temor de Dios y la religión y justicia, será pues guardada la ciudad, y enexpugnable de los enemigos, en donde el paladio se guardare inviolado. Quiere decir: La ciudad donde se temiere a Dios y se gobernare con sabiduría, no haciendo a ninguno injuria, conservarse ha sin poderla destruir ningunas fuerzas humanas. Y así si Paris no tocara a lo ajeno, injuriando con el robo de Elena, y si Príamo lo mal tomado volviera, hasta hoy durara Troya en su ser.

     Iuan Antioqueno escribe que el paladio fue fabricado en muy buen horóscopo por un filósofo y matemático llamado Asio, por quien se llamó Asia una parte del mundo, hecho de manera que aquella ciudad fuese inexpugnable, que conservase inviolado aquel paladio, el cual dio a los troyanos.

 

Capítulo X

De la deesa Belona

     Algunos han querido que Minerva fuese lo mismo que Belona, la cual semejantemente fue tenida por deesa de la guerra, de quien escribe César que en Capadocia la reverenciaron tanto que su sacerdote había de ser el segundo, tras el rey, en autoridad, pareciéndoles que la deesa lo merecía. Pero son diversas, y la diferencia es que Minerva mostró el buen gobierno y el sabio consejo que usan los prudentes y valerosos capitanes en el guerrear, y Belona es la ejecución o muerte y furor de la guerra, porque Belona era una deesa (acerca de los antiguos) toda llena de ira y de furor, que se deleitaba de ver verter sangre humana, por lo cual sus templos y honras eran hechas fuera de las ciudades, y sus sacerdotes eran llenos de furor, los cuales se herían los brazos con cuchillos como escribe Lucano y Lactancio Fermiano. Desta Belona dice Séneca: Síguese la triste Belona con su mano ensangrentada. Y por esto los poetas convenientemente fingen a esta deesa furiosa y llena de sangre, porque es deesa de la guerra, en la cual reinan estas dos cosas, furor y sangre. Hácenla hermana de Mars y guía de su carro, por la causa que se dijo tratando de Mars.

 

Capítulo XI

De Yo

     De dos mujeres llamadas Yo hacen mención los autores: la una fue hija de Prometheo; la otra de Inacho, rey primero de los argivos, de cuyo nombre un río famoso de aquella tierra se llamó Inacho, según dice san Isidro, y por esto fingieron ser ésta hija del río Inecho, ninfa; y aunque hablaron dellas como si una sola hubiera sido, es de saber que la que Theodoncio dice que se convirtió en vaca, no fue la hija de Prometheo, como él dice, sino la hija de Inacho, como dice Ovidio, donde comienza: Inachus unus ab est, etc. La cual opinión siguen los más autores por más verdadera; mas reconcílianse estos dos autores en que lo dijo Theodoncio de Yo, hija de Prometheo, no es otra cosa salvo lo que dijo Ovidio de Yo, hija de Inacho, excepto que Ovidio habló como poeta, con figuras que encubren la historia. Y Theodoncio escribió abiertamente según la verdadera historia, cuya fábula, según Ovidio en el lugar alegado, dice así: Fue una ninfa hija del río Inacho, la cual viniendo un día de las ondas del río su padre, fue de Iúpiter forzada. Era esto a hora de mediodía y tiempo muy claro; mas Iúpiter, porque la deesa Iuno, su mujer, no lo entendiese, la cual contra sus enamoradas era vengativa, cerró el día con nieblas muy espesas. Iuno, maravillada de tan súbita mudanza, causada a deshora, y viniéndole a la memoria haber muchas veces a Iúpiter en adulterio tomado, sospechando debía ser causa para con ellas encubrir algo, miró a todas partes, y no viendo a Iúpiter en el cielo, sospechó estaría con alguna de sus amigas; y para desto mejor certificarse, decendió a la tierra, y deshizo las nieblas, para saber el secreto que en sí tenían oculto. Iúpiter, conociendo antes lo que Iuno hacer quería, por no ser tomado manifiestamente en el pecado, mudó a la ninfa Yo en una muy hermosa vaca blanca. Iuno, espantada de vaca tan bella, preguntó a Iúpiter cúya era aquella vaca, y de dónde viniera allí errada, y cómo estaba sola, porque sospechara ella no ser vaca, mas alguna de las amigas de Iúpiter en ajena figura. Iúpiter, por cerrar caminos y evitar cuestiones, dijo: esta vaca nació de la tierra; y así no había ya de dar razón cúya era, o de dónde viniera, o cómo estaba sola. Iuno pidió para sí esta vaca; aquí se sintió Iúpiter muy confuso, porque le era duro poner a su muy amada en manos de su cruel enemiga, y el no darla era muy sospechoso, porque si a su mujer negase de dar una vaca, por la cual tanto le rogaba, podría pensar no ser aquella vaca, mas en falsa vaca encubierta verdadera amiga; con angustia de su corazón determinó dársela. Iuno, temiéndose que Iúpiter secretamente se la hurtaría, encomendóla a Argos que se la guardase. Era Argos un pastor que tenía cien ojos a la redonda de la cabeza, y cuando unos de ellos dormían, otros velaban. Argos con mucha diligencia guardaba a Yo, dejándola de día en su presencia en los campos pacer; de noche la encerraba en una áspera cárcel. Iúpiter, no pudiendo comportar que Yo tanta amargura sufriese, envió a Mercurio, su hijo, para que matando a Argos librase la vaca. El cual, fingiendo figura de pastor que por los campos guardaba cabras, tañendo alborgues pasó cerca de Argos. Argos, enamorado del tañer y cantar de Mercurio, rogóle que un poco se detuviese y cantase. Mercurio, hallada ocasión para lo que deseaba, con todas sus fuerzas trabajaba que con abundancia de dulces cantos los ojos todos de Argos se adormeciesen; y aunque con la fuerza del muy dulce canto, en los más de los ojos de Argos el sueño no usado viniese, ya tanto Mercurio no podía que a todos los adormiese, comenzó a contar la razón y arte de los alborgues o zampoña, instrumento músico de siete caños ajuntados por maravilloso ingenio nuevamente hallado. En lo cual, con alto deleite Argos muy embebido, los ojos perpetuos velantes, todos se adormieron. Mercurio entonces arrebató su escondido alfanje, y la cabeza de Argos en tierra derribó, y a la vaca desa acostumbrada peña libró. Iuno, doliéndose de la muerte de su pastor Argos, porque tantos y tan hermosos ojos por su muerte no pereciesen, púsolos en la cola de su ave el pavón, y enojada mucho de la libertad de Yo, la cual aunque quedaba como primero vaca, toda su saña expendió en ella, poniéndole tábanos a la cola y las furias del infierno, como dice Virgilio, donde comienza: Hoc quodam monstruo, etc. Y destos dos continuos tormentos huyendo por todo el mundo corría, hasta que vino al río Nilo, en donde con grandes afanes en tierra tendida, como pudo los ojos al cielo alzados, a todos los dioses y deesas rogó que diesen fin a sus trabajos. Iúpiter entonces a mucha misericordia movido rogó a Iuno que della hubiese compasión, hecha primero promesa que nunca aquélla más la enojaría. Iuno, ya por esto a piedad movida, tornó a Yo en verdadera figura; entonces Yo, en Egipto por deesa grande en los templos de Nilo fue adorada.



Declaración histórica

     Yo fue una mujer principal, que Iúpiter por engaños conoció, y parió dél a Epapho. Esta mujer, ya fuese por confianza del enamorado, ya porque debía ser de ánimo varonil, le vino deseo de reinar, y así con ayuda de Iúpiter y de su real ánimo, movió guerra contra Argos, rey de argivos; y venida a batalla, aconteció ser Yo vencida y presa de Argos y puesta en prisión. Lo cual sabido de Iúpiter, envió a Strillon, su hijo, que después se llamó Mercurio, hombre elocuentísimo, lleno de ardid e industria, el cual obró tanto con sus engaños que mató al viejo Argos y libró a Yo de la prisión; y como aun librada desta prisión no hubiese buenas andanzas en su tierra, confiándose de su diligencia y saber y varonil ánimo, se entró en un navío, cuya insignia era una vaca, y pasó en Egypto en compañía de Stilon, que fue desterrado de Grecia por el cometido delito, y siendo en Egypto Apis poderoso rey, la recibió por mujer. Y como Yo diese a los de Egipto caracteres de letras y les mostrase el cultivar de la tierra y diversos artes a la vida de los hombres muy provechosos, ganó tanta reputación que vino a ser tenida no por hembra mortal, mas por diosa muy grande, edificándole templos y haciéndole sacrificios divinos, aun en vida, y poniendo ley que no osase alguno, so pena de muerte, decir que Yo hubiese sido en algún tiempo mujer mortal, mas siempre diosa; así lo dice san Augustín. Y llamáronla Isis, que en lengua egipciana quiere decir tierra, y esto fue porque mostró labrar y sembrar la tierra, como dice san Isidro. Desta Yo dice Barlaam que antes que pasase en Egipto se había casado con Apis, rey tercero de los argivos; y después, como adulterase con Iúpiter, Apis la dejó y al reino también, y se pasó en Egypto, a quien después siguió Yo, y la volvió a recibir, y muerto Apis se volvió a casar con Thelegono; mas en esto de Barlaam hay tanta diversidad que escurece la verdad de la historia, por no convenir el tiempo de Iúpiter con el de Apis.



Sentido alegórico

     El sentido alegórico de esta fábula, según Macrobio, es que Iúpiter significa el Sol. Por Yo, hija del río Inacho, se entiende el humor vital de la simiente humana, porque Inacho, por ser agua corriente, significa la humanal simiente que tiene flujo. Amar Iúpiter, que es el Sol, a Yo, es porque el Sol obra sobre la simiente viril y sobre el menstruo femeneo, dispuniéndolo y haciéndolo que sea cosa conveniente para la formación del cuerpo; y así dice Aristóteles: Sol, et homo, generant hominem. No llegarse Iúpiter a Yo, aunque la amaba, salvo encubierto primero el mundo de nieblas obscuras es dar a entender que el Sol no hace su operación sobre las simientes, dispuniéndolas por formación de cuerpo, hasta que ellas estén cortadas y ayuntadas dentro de las obscuridades de la matriz, y estando así el Sol obra en la formación del cuerpo. Lo que dice que Iuno tiró las nieblas significa la operación que hace la Luna cerca de la cosa concebida, porque Iuno significa la Luna, y la Luna con su humidad afloja y enternece, ensancha los poros del cuerpo, y este ensanchamiento pertenece a una manera de manifestación, porque saca las criaturas del vientre de la madre, y así creían los antiguos que sin Lucina o Iuno o Luna (que todo es uno), no podían parir las mujeres, como dijimos tratando de la Luna.

     Convertir Iúpiter a Yo en vaca, porque Iuno no entendiese los amores, esto es que el Sol obrando sobre las simientes en las tinieblas ascondidas del vientre, antes que la Luna por su fuerza las saque del cuerpo, las torna en animal, porque la Luna no los puede sacar hasta tornadas en cuerpo viviente, y esto es pedir Iuno la vaca a Iúpiter. Tornóla en hermosa vaca porque el hombre es más hermoso que otro ningún animal, y porque la vaca es animal frutificador y para mucho trabajo, lo cual todo al hombre conviene. Dar Iuno la vaca en cargo a Argos es porque la Luna, entendida por Iuno, después que saca la criatura del cuerpo dala en guarda de la razón, entendida por Argos, y por esto dice que Argos tenía cien ojos, porque la razón toda es ojos; porque no sólo a cien partes, mas aun a infinitas ha de mirar y respetar. O por Argos se entiende el cielo, y los ojos se entienden las estrellas, que como ojos a la continua miran a la tierra, y los que en ella viven y la arrodean; y con su movimiento continuo, a la tierra, entendida por la vaca o por Yo, hace fértil, influyendo virtud. Decir que los ojos de Argos unos dormían y otros velaban esto es porque siempre la mitad del cielo se ve alumbrado del Sol; y en las estrellas que con la claridad del Sol no muestran su resplandor como velas pequeñas en presencia de hachas, por tanto dicen que duermen unos y velan otros, porque en la parte del cielo en donde no da el Sol parecen estar despiertas, y donde da, están durmiendo, porque con su mucha claridad escurece la de las estrellas.

     Matar Mercurio a Argos y tomarle a Yo: Mercurio significa la mala agudeza de la carne y los halagos carnales y deleites, los cuales engañan a la razón. Mercurio engañó a Argos cantando, porque la razón, viendo delante los carnales deleites que al hombre halagan, como a las orejas el dulce canto adormécese, no apartándose de aquello que le es ocasión del mal, y entonces durmiendo muere. Muerto Argos, Iuno pone tábanos y furias a Yo: los tábanos y las furias significan las riquezas, honras, poderíos, los cuales cuidados nos desasosiegan, hasta que venimos a Egipto, que significa tinieblas, porque los que sirven sus deseos, a tanto vienen, que pierden la lumbre de la razón, ya que no sepan qué cosa es regirse por razón. Yo, viviendo en Egipto, trueca el nombre y llámase Ysis, que quiere decir tierra, porque los que dejan la razón y siguen las codicias tórnanse bajos y viles como la tierra. Después Yo es librada por misericordia de los dioses, porque si el verdadero Dios a los tales no librare, quitándoles las tinieblas de los deseos, nunca de su miseria saldrían. Las demás cosas que en esta fábula se dicen son para su ornato y para hacerla creedera.

     Ponían los egipcios en los templos retrato de la deesa Ysis, en la cabeza cuernos, para significar cómo en figura de vaca vino a Egipto, o porque la tierra se labra con bueyes, o para dar a entender que la principal labranza para coger pan es la que se hace con bueyes. Tenía espigas para significar que ella dio a los egipcios la industria o arte de labrar la tierra. Tenía una corona de oro para denotar que fue reina de los argivos y mujer de Apis. Pusieron a Mercurio por compañero de Isis por memoria de la libertad que Yo alcanzó librándola de Argos. También a Esculapio hacen compañero de Isis, porque Isis significa la tierra y Esculapio la medicina, y porque de la tierra nacen las cosas con que los médicos curan, por esto le ponen en compañía de Isis.



Otro sentido alegórico entendido a Yo por la Luna

     Decir que Yo fue hija de Inacho y que para dormir con ella Iúpiter hizo una niebla, Iúpiter denota el Sol e Yo denota la Luna; y porque las más veces en la conjunción de estos planetas, Sol y Luna, se engendran nubes o nieblas, por esto se dice que Iúpiter puso nublos, porque Iuno no viese el adulterio. Mudarse en vaca por la venida de Iuno es porque siempre el tercero día de Luna después de la conjunción parece la Luna con cuernos y imita a los cuernos de la vaca. El no convertir Iúpiter a Yo en vaca hasta llegada Iuno, que denota el aire, es porque la tierra no es fértil con sólo el calor, mas mezclado con aire se causa una templanza que hace fértil la tierra, y se engendran cosas. Salida la Luna de la conjunción o tornada Yo en vaca, darla Iuno a guardar a Argos, que es el cielo y estrellas, esto es porque la Luna es más inferior y llegada a nosotros que otro ningún planeta y estrella, y es mirada o vista de las estrellas del cielo, entendido por Argos.

     Ser muerto Argos por mandado de Iúpiter y libre la vaca es que repartiendo lumbre el Sol a la Luna sobrepuja en claridad y fuerzas a todas las estrellas, y más efectos y obras hace ella en los cuerpos humanos que ninguna de las estrellas, lo cual obra cuando algo está crecida.

     Decir que Yo, muerto Argos, peregrinó todo el orbe de la tierra y que nadó todo el mar, y que una vez fue a Scithia, región septentrional; otras a Egipto, región austral, esto denota la velocidad del movimiento de la Luna, y cómo por su causa se muevan las aguas y las rodee con su movimiento; dice que nadó las aguas. Por el decir que fue a las partes septentrionales y a las partes australes se entiende la latitud de la Luna o apartamiento de la línea eclítica. Decir que llegada Yo a Egipto se convirtió en deesa, a quien la pintaban con cuernos, y recuperó su primera forma, esto es porque los primeros que de los mortales llamaron dioses al Sol y Luna y estrellas fueron los egipcianos, viendo los provechos que con sus movimientos causaban en la tierra, por lo cual con divinos honores les tuvieron acatamiento, como atestigua Eusebio.

 

Capítulo XII

De Voluptia y Angerona

     Los antiguos tenían dos deesas en un mismo templo, la una de la alegría, llamada Voluptia, y la otra de la tristeza, llamada Angerona, y a ésta pintaban con un candado sellado en la boca. Hacen de esto mención Plinio y Macrobio.



Aplicación moral

     Por la boca con candado sellado daba a entender que quien disimula su dolor y trabajo y pone silencio a las injurias recebidas, y refrena sus malos apetitos, vendrá a tener contentamiento por el beneficio de la paciencia y el pesar se le convertirá en placer, porque por esta causa están juntas estas deesas en un mismo templo, para denotar que no hay Voluptia sin Angerona, ni Angerona sin Voluptia. Quiere decir, que no hay alegría ni contentamiento que no sea aguado con algún disgusto, ni tristeza ni trabajo que no tenga esperanza de algún remedio. Apuleyo Mandarense dice a este propósito: A nadie es concedida tanta prosperidad que no tenga alguna mezcla de tristeza y descontento. Séneca dice: Ningún estado dura mucho tiempo; el dolor y el deleite se siguen a veces, y en breve tiempo los altos estados se tornan en bajos. Plauto dice: Así place a Dios que la tristura sea compañera del deleite, y que si algún bien viene a la persona, luego se siga doblado trabajo.

 

Capítulo XIII

De Flora

     San Augustín hace mención de una famosa ramera, que los romanos canonizaron por deesa, llamada Flora. Ésta, siendo en gran manera hermosa, vendía su cuerpo a cuantos querían, mas si no la daban gran suma de dinero, no admitía a nadie; y como con este torpe oficio hubiese allegado mucho, cuando murió, dejando gran cantidad de dinero, dejó al pueblo romano por su heredero, mandando comprar rentas para que cada año le hiciesen solemnes fiestas en memoria suya, El pueblo romano aceptó la herencia con cargo y obligación de solemnizar la fiesta de una tal mujer, y no contentándose con esto, pasaron más adelante de lo que había pedido, que fue hacerla templo y señalarla sacrificios y dedicarla por deesa. Y como después de mejor mirado considerasen ser afrenta tener por deesa una mujer pública, por quitar el mal sonido, mandaron que la llamasen la deesa de las flores, y que presidiese a ellas, y que tuviese cargo de que los árboles floreciesen bien, para que dello procediesen frutos en abundancia, y que dedicada por deesa de estas cosas podía muy bien ser adorada por tal, y así quedó canonizada por deesa; y porque el pueblo recibiese bien esto constituyeron fiestas bien regocijadas y deshonestas, conforme a la torpedad de la deesa cuyas eran.

 

Capítulo XIV

De la Occasión y Metanoea

     La Occasión, deesa muy estimada de los antiguos romanos es hija de las obras y diligencia del hombre; y no es otra cosa Occasión, según Tullio, sino una parte de tiempo que tiene en sí alguna oportunidad o coyuntura idónea para hacer o dejar de hacer alguna cosa. Pintábanla sobre una rueda que se mueve, con alas a los pies, y con un manolo de cabellos delante de la frente, que le cubría la cara, y todo lo demás de la cabeza tenía rapado. Por la rueda y alas dan a entender que la Occasión no para y que va apriesa. Por el manojo de cabellos que trae delante denota que cuando se ofrece ocasión con facilidad se puede asir y aprovechar della. Estar rapada lo demás de la cabeza denota que pasada la ocasión mal se podrá asir, por no tener de dónde, si no es de su compañera Metanoea, deesa del arrepentimiento o pesar que se sigue del no haberse aprovechado de la Occasión que se pasó, estándole convidando la asiese del manojo de cabellos que le ofrecía delante. Cubrirle los cabellos la cara denota que pocos o ninguno ven la Occasión. Hace mención desto Ausonio.

 

Capítulo XV

De la Paz, Amistad y tres Gracias

     Queriendo los antiguos exhortar a los hombres a que tuviesen entre sí Amor, Paz y Amistad, inventaron una deesa en figura de tres doncellas, asidas las manos las unas de las otras, todas desnudas, que se estaban riyendo. Tenía la una todo el rostro descubierto, y otra le tenía todo cubierto. La tercera le tenía parte dél cubierto y parte descubierto; llamábanse las tres Gracias; dábanle por padre a Iúpiter; acompañaban a Venus; sus nombres eran: Pasythea, que otros dicen Aglaia, y Euphrosyne y Acgialis; decían proceder dellas las riquezas y sosiego y descanso de los hombres.



Declaración

     Son tres las Gracias porque en la amistad hay dar unas veces, otras recibir, y a las veces dar y recibir todo junto, y por esto las pintan asidas de las manos. O son tres porque el perfecto amor consiste en amar, temer, honrar. O son tres porque las tres Gracias quisieron algunos exhortarnos al honestísimo ejercicio de la agricultura, y en ella se tiene cuenta con otras tantas cosas, que son árboles, ganados y simientes. Son doncellas o vírgines, porque en la buena amistad todo ha de ser casto, incorrupto y sincero. Son mozas, porque la memoria de los beneficios no ha de envejecer. Están desnudas porque entre los amigos no ha de haber cosa encubierta, o porque para hacer bien al amigo ha de ser el hombre presto y ligero, como lo está más ligero el desnudo que el vestido, según dice Phornuto. Estánse riyendo porque los que dan deben mostrar el rostro alegre. La que descubre el rostro denota que el que recibe el beneficio lo ha de publicar. La que cubre el rostro denota el que cubre lo que da. Y la que tiene el medio rostro cubierto y el medio descubierto denota el que da y recibe, que cubre lo que da y publica lo que recibe. Son hijas de Iúpiter por denotar que la paz y amor y amistad es cosa celestial. Acompañan a Venus porque Venus ama la amistad y paz. Que de las gracias procediese a los hombres la abundancia y riquezas y sosiego y descanso es porque la abundancia de los campos no proviene sino por el beneficio de haber paz, que con guerras no hay sosiego ni descanso ni riqueza alguna. Lee sobre esto a Pierio Valeriano.

 

Capítulo XVI

De Gigantea

     Gigantea era deesa de la fama; dícese Gigantea porque era hija de la tierra y del linaje de los Gigantes. Tenía mil orejas y otros tantos ojos y alas para volar.



Declaración

     Por esta deesa quisieron los antiguos pintar la fama, que corre del bien y del mal, y dícese ser hija de la tierra, porque sobre las terrenales cosas se levanta. Dicen que tenía mil orejas y otros tantos ojos porque la fama es jismera de muchas cosas y ve y oye diversos hechos. Dijeron que tenía alas para volar porque la fama ligeramente vuela y se estiende por todo el mundo.

 

Capítulo XVII

De Nemesis

     Nemesis era una deesa que mostraba a cada uno hacer lo que es bueno, e impugnaba lo malo, por lo cual le dijeron ser hija de la Justicia, y fue adorada como vengadora de la Justicia. Píntanla con un freno en la mano para denotar que enfrenaba los malos deseos, y teníanla por deesa de las venganzas. Trata de ella Angelo Policiano.

 

Capítulo XVIII

De la deesa de la Fe

     A la deesa de la Fe de la palabra pintaban los antiguos cubierta con un velo tan blanco que con una sola mota pudiera ser maculada. Para declarar por ello que la palabra no ha de faltar aun en cosas de poco momento a cualquiera que se prometa.

 

Capítulo XIX

De Feronia

     Feronia era deesa de las montañas frescas o bosques de los parientes; y tierra de donde fuese criada no escriben nada los autores. Strabón dice que tenía templo en la ciudad de Sorate, donde con grande religión era servida, y sus sacerdotes andaban sobre brasas descalzos los pies, lo cual ordenaría el demonio para más hacer idolatrar. Por Feronia entendían los antiguos, según dice Comitis Natalis, la virtud o fuerza divina que está en los árboles, que los conserva y hace brotar. Y a esto llamamos ánima vegetativa con que se conservan y florecen y hace venir los frutos a maduración, porque como entendían los antiguos que ninguna cosa podía consistir ni estar sin algún Dios que lo conservase, honraban por dioses las cosas naturales, y así honraban a ésta como a tal, porque todo esto fue fácil de introducir entre la gente vulgar e ignorante por los demonios.

 

Capítulo XX

De Aurora

     Aurora, según Hesiodo, fue hija de Hyperíon y Thía, hermana de la Luna y del Sol; y según Paulo Perusino, fue hija de Titano y de la Tierra. Dicen los poetas que anda en un carro que le traen cuatro caballos bermejos, como atestigua Vergilio, donde comienza: Haec vice sermonum, etc. Otros le atribuyen solos dos caballos. Theócrito dice ser estos caballos blancos y no bermejos. Homero dice que sale del Océano, como el Sol y las demás estrellas.



Declaración

     Dice que fue hija de Hyperíon y de Thía, porque la Divina bondad instituyó la luz venir a los mortales del Sol.

     Los que dijeron traer caballos blancos no tuvieron consideración a las colores que los vapores causan antes de salir del Sol, sino a la naturaleza de su luz; mas a la Aurora le dan en común tres colores, que son: fosco, bermejo, claro. Éstos vienen por orden, porque el Aurora cuando comienza es fosca o negra por la escuridad de las tinieblas de la noche, de las cuales comienza. Dende a poco tiene color bermejo, el cual es entre claro y negro, y parece al Oriente, por la parte donde el Sol ha de salir, procediendo más el tiempo cuando es cerca de salir el Sol, deja de ser bermeja y es clara. Si quisiésemos decir ser Aurora mujer, por lo que Ovidio dice, podremos entender que fue alguna mujer de gran poder y maravillosa hermosura. Mas en común se tiene entender los poetas por Aurora lo que llamamos alba, conviene a ser, el resplandor de la mañana que vemos antes del Sol salido blanquear en el cielo. Dicen ser hija de Titano; esto es porque aquella blancura del cielo que decimos Aurora procede del Sol, que era de los Titanos. Dícese hija de la Tierra o del Océano, porque cuando la vemos en el horizonte parece salir de la tierra o del mar.

 

Capítulo XXI

De Fortuna y Caso y Hado

     La Fortuna, Caso y Hado, de sí no es nada, ni hay tales cosas, aunque hay tales nombres, porque entre los errores que tuvieron los gentiles del tiempo de Homero (porque en los autores antes dél no se halla mención desto) fue éste uno muy grande, que no conociendo las causas por donde venían las cosas ni quién las hacía y ordenaba, a todos los acaecimientos súbitos y no pensados llamaban obras de fortuna. Que los eseos, entre los judíos, atribuyeron debajo de este nombre Hado, y creyeron ser una divinidad y diosa a quien atribuían el poder mover de arriba abajo a las cosas humanas a su arbitrio, tiniendo dominio entre los hombres para darles todos los sucesos y acaescimientos prósperos y adversos, como riquezas, reinos y pobreza, como lo declara Séneca, en veinte versos que comienzan: O regnorum magnis falax. Y así teniendo a la suerte que por otro nombre dicen caso y ventura o acaecimiento, por dios, como a tal le hacían templos y estatuas, en que el demonio, por engañar e introducir en el mundo su idolatría, entrando en ellos daba respuestas, y adorábanla creyendo que el que le fuese devoto le sucederían bien sus cosas, y a la contra. Y para significar en general su condición y poder, la pintaban dos arcas grandes, la una llena de bienes, a la mano derecha, y la otra llena de males, a la izquierda, y pensaban que cuando alguno nacía, que luego la fortuna le daba el bien o el mal que había de haber en su vida, y para esto llevaban los niños al templo con cerimonias que mueven a risa; y por esta causa creyeron ser dos fortunas, próspera y adversa; a la próspera la llaman fortuna buena y a la adversa fortuna mala. Y para adorarlas a ambas juntamente hacían una estatua con dos caras, la una blanca, que denotaba la buena, y la otra negra, que denotaba la mala. Otros la pintaban en figura de mujer furiosa, y sin seso, y puesta de pies sobre una piedra redonda, significando su poca firmeza; otros la hacían de vidrio, para denotar que era quebradiza. Pintábanla otros moviendo una rueda, por la cual unos iban subiendo a la cumbre, y otros que están en ella, otros que van cayendo. Otros la pintaron con el cielo en la cabeza y en la una mano el cuerno de abundancia de Amalthea. Otros la pintaron en figura de una mujer coja; otros sin pies pero con alas y manos. Poníanla coja o sin pies, por denotar su poca firmeza, y con alas por la priesa con que camina. Pintábanla ciega, como cosa que da sus riquezas sin examinación de méritos. Llamábanla inconstante, infiel, deleznable y más amiga de malos que de buenos. Thales decía que la fortuna era como los representantes de comedias, donde unas veces entran hechos reyes, otras esclavos, y que así en esta vida el que un día es pobre, otro día es rico. Sócrates decía que era como teatro o plaza sin orden, en donde se hacen fiestas, que acaece a veces que los mejores están en peor lugar. El primero que entre los romanos la honró fue Servio Tulio, que siendo hijo de esclava vino a ser rey sexto de romanos que sucedió a Tarquino Prisco; y atribuyendo su estado a la fortuna le hizo un sumptuoso templo en el Capitolio y mandó a todos la adorasen por deesa. Todo fue vanidad y engaños de hombres desalumbrados, que en sólo su saber confiaron, porque todas las cosas que pasan y se hacen en el mundo y en el cielo e infierno provienen y manan de la providencia y sumo saber de Dios, y no hay fortuna ni acaescimiento: todo tiene causa y orden admirable; y aunque no las entendamos ni conozcamos los hombres, unas cosas causan a otras que no vienen a caso, y al fin todo va a parar a la primera causa, que es Dios, hacedor y conservador y gobernador de todas las cosas visibles e invisibles, y esto es lo que debe tener y creer como verdad todo cristiano. Esta blasfemia de Fortuna destruyó Aristóteles por demostraciones absolutas. Salustio aun no dejó de caer en esta cuenta con ser gentílico, como lo da a entender cuando dice que cada uno es oficial de su fortuna. Y en el proemio de la guerra de Iugurta, dice que los perezosos y descuidados que no son diligentes y virtuosos, sin causa se quejan de la fortuna, pues no es otra cosa Fortuna que un vano nombre que demuestra el poco saber del hombre, porque como dice Iuvenal, donde hay prudencia no tiene la Fortuna fuerza ni dignidad.

     Tulio dice que fue introducido el nombre de Fortuna por encubrir la ignorancia humana, a quien dan la culpa de los malos y buenos sucesos, y haciéndola deesa, que queremos que holgando nos venga el bien a buscar. Otros filósofos hubo que decían que la fortuna, en virtud y poder propio no podía hacer nada; creían que era ministra e instrumento de la Providencia divina, como si Dios tuviese necesidad que otro obrase por Él, que no es menor vanidad que las contadas; pierda, pues, el pueblo cristiano la mala costumbre que tiene de quejarse ni alabar a la fortuna, pues no hay fortuna ni hado, y pida a Dios favor, pues dél se ha de esperar remedio y socorro en los trabajos y remuneración de sus obras; y las dos suertes de bien o mal no está en nuestra mano, pero estálo en tomarlo bien, previniéndonos con prudencia a lo que puede suceder, para que si fuere bueno, más nos aproveche, y si malo, menos nos dañe.

 

 

Capítulo XXII

De Ninfas

     Como los antiguos tenían opinión no haber lugar público ni secreto que careciese de algún poderío de Dios, para incitar a los hombres al temor y amor suyo, y significarles que estando en todo lugar, todo lo veía y gobernaba, ordenaron unas diosas hembras, llamadas ninfas, que particularmente presidiesen en fuentes, ríos, bosques y árboles, y dijeron ser hijas de Océano y Thetis, y amas de Bacho y Ceres, y madres de todas las cosas, y diosas de los pastos y pastores. Llamáronlas hijas de Océano y de Thetis porque el mar es el principal origen de la generación de las fuentes, entendidas por las ninfas. Que habitasen unas en fuentes, otras en ríos, otras en estanques, otras en montañas y selvas, otras en árboles, es porque en todas estas partes están derramadas fuerzas de humor, entendidas por las ninfas, aptas a la generación de todas las cosas y dellas mismas.

     Decir ser las ninfas madres de todas las cosas, y amas de Bacho y de Ceres es decir que el vino y los demás frutos que de árboles proceden, y las mieses y flores, y las demás plantas y animales, son criadas con la humidad del agua; y por esto mismo son deesas de los pastos y pastores.

     De estas ninfas, unas dijeron ser celestes y otras terrestres; por las celestes entendían las ánimas vegetativas o fuerzas o influencias de los orbes y cuerpos celestiales, y a éstos por otro nombre llaman Musas. De las terrestres, porque se entienden presidir en diversas partes de la tierra, unas presiden en montañas, otras en prados, otras en árboles, otras en flores y pastos, otras en fuentes.

     Las que presiden o habitan en los montes se dicen Oreades o Orestiades. Destas dice Strabón que fueron cinco. Vergilio, en tres versos que comienzan: Qualis in Eurote ripis, etc., dice que eran muchas y que acompañaban a Diana en sus monterías; éstas creían tener cuidado de las fieras que estaban en los montes.

     Las ninfas de prados se llamaban Henides, las de los árboles Hamadryades, y dicen nacer y morir con ellos, según dice Callímaco. Entendían por esto algunos el ánima vegetativa del árbol. Dícense de hama, que significa selva, y drys, encina; o de drynus, cosa de encina, tomando encina por todo árbol, por ser aqueste árbol el más estimado de los antiguos, por su fruta, que era en aquel tiempo su más principal sustento. Hace mención de éstas Vergilio, donde comienza: Ferte simul faunique, etc.

     Las ninfas de los pastos y flores se decían Napeas, de napos, que es pasto; y algunos dicen ser estas ninfas de collados; las de los bosques se llaman Drýades; las ninfas del mar se decían Nereydes, de Nereo, dios marino. De éstas nombra Vergilio a la ninfa Galatea, y entiende por ella la ciudad de Mantua; las de los ríos y arroyos se decían Náyades, porque los ríos corren, de nayn, que quiere decir correr. Hace mención de estas Vergilio.

     Las de los estanques se decían Limniades, de limin, que es estanque.

     Las que creían estar escondidas en las fuentes se decían Ephydriades. Tenían los antiguos, cuando cavando hallaban alguna agua dulce, ser donde ninfas, por lo cual acostumbraban ofrecer agua en sus sacrificios, y decían habitar en cada fuente su ninfa. Las ninfas unas veces andaban desnudas, como Ciane y Arethusa, que introduce Ovidio, que sacaron parte del cuerpo en el agua, para decir a Ceres quién tenía la culpa del robo de su hija Prosérpina, y púsolas desnudas porque estando en el agua no les aprovechaban las vestiduras, más que no tenerlas; y otras veces andaban vestidas, como Yo ninfa, hija del río Inacho, que la halló Iúpiter entre otras vestida, como introduce Ovidio.

     Estas ninfas ponían los poetas ser de linaje más bajo de los dioses. Dábanles figuras de mujeres, y vida, y todos los actos personales, y amar, y ser amadas, y concebir, y parir, ya de los hombres, ya de los dioses. Lee a Estacio.

 

Capítulo XXIII

De Musas

     Cicerón dice que del segundo Iúpiter nacieron cuatro deesas llamadas Musas, que se nombraron Telxiope, Mhemen, Aoedes y Meletes. Y del tercero Iúpiter, Antiopía, o de Memosyne, según otros, las nueve Musas, que dicen Pierias. Minermo dice ser las Musas hijas de Celo y más antiguas que Iúpiter; otros dicen ser hijas de Memnon y Thespia; y es de saber que aunque les dieron varios padres, todos son de los sabios atribuidos por un mismo fin, y aunque unos dijeron ser las Musas tres, otros cuatro, los más tienen ser nueve. Éstas dicen haber bebido en la fuente Pegasea o Castalia, del monte Parnaso, que por otro nombre dicen Elicón, y habitar en él; traían sceptros en sus manos; nómbranse Urania, Polymnia, Terpsícore, Clío, Melpómene, Erato, Euterpe, Thalía, Calíope. A éstas las tuvieron los antiguos por el gobierno de todo canto y de la poesía y de las demás sciencias; y para denotar esto fingieron traer sceptros en las manos, por los cuales se entiende la virtud de la sciencia que della se recrece, porque ésta sustenta al hombre que la sigue, en recordación de buena fama, después de la muerte, y en hábito de dulce gloria en la honesta vida; y para denotar esta mesma sabiduría, dicen haber bebido en la fuente Pegasea, que estaba en el monte Parnaso, que era monte de la sabiduría, y que habitaban en él; o que eran hijos de Celo, que quiere decir Cielo, o de Iúpiter, porque Iúpiter en la gentilidad era tenido por el mayor de los dioses, y por la sabiduría denotada por estas Musas. Este don de sabiduría no puede venir al hombre salvo de Dios, denotado por Iúpiter, o de lo alto, denotado por el monte, o del Cielo, denotado por Celio, que todo es uno. Y así, el que pretendiere beber en la Pegasea o Castalia fuente, que es indeficiente de saber al monte Parnaso, que es a Dios, debe subir y temer, porque el principio de la sabiduría es su temor. Esto quisieron denotar los sabios en decir que las Musas son hijas de Memnon y Thespia, porque Memnon quiere decir memoria, y Thespia, conocimiento divino, porque para saber es menester memoria y conocimiento divino. Y para denotar que la sabiduría se acrecienta tratando y disputando, o porfiando en ella, dicen que son hijas de Iúpiter y Antíope, porque Antíope quiere decir la que se fatiga o compite con todas fuerzas de no ser vencida en el arte de cantar; y dice más en esta arte que en otra, porque los antiguos, como luego diremos, tenían ser la Música ciencia divina.

     Los que dijeron ser las Musas tres entendieron las tres artes sermocionales, por las cuales se llega al conocimiento de la sabiduría, que son: Grammática, Rethórica y Dialéctica. Los que dijeron ser cuatro, entendieron por las tres dichas, y por la cuarta, la sabiduría que dellas resultaba, declarada por Calíope, la cual era la principal entre todas; porque según Aristarcho, a ésta atribuían la sabiduría de todas las Musas, de tal modo que nombrado Calíope se entienden todas. Los que dijeron ser nueve entendían ser las Musas ánimas de los orbes celestiales o las fuerzas o influencias de los cuerpos celestiales. Conviene saber: Urania, ánima del cielo estrellado o firmamento; Polymnia, de los orbes o cielos de Saturno; Terpsícore, de los orbes de Iúpiter; Clío, de los de Marte; Melpómene, de los del Sol; Erato, de los de Venus; Euterpe, de los de Mercurio; Thalía, los de la Luna. Los cuales orbes, según opinión de pitagóricos, considerando que se movían por grande y continua orden, y unos más tardos que otros, y unos hacían una banda, otros hacia otra, tenían que con el tocamiento de unos en otros causarse ocho tonos, de los cuales resultaba un suave sonido o música, el cual atribuían a la novena Musa, llamada Calíope que quiere decir buen sonido. Y como, según Strabón todos los antiguos creyeron influir o ser gobernadas las cosas humanas de los cuerpos celestiales, tuvieron ser las Musas ánimas de los dichos orbes. Y no sólo les atribuían tener fuerza y sabiduría en cosas de música y poesía y en toda sciencia, mas aun las tenían por deesas del consuelo en las adversidades, y por incitadoras de honras, y de las costumbres buenas y malas, y del templar los ánimos, y dar sabiduría, y que influían en los hombres diversas inclinaciones. Esto según que les atribuían los efectos de la astrología, y tenían que los que en su nacimiento tuviesen a la Luna, entendida por Thalía, por ser de temperamento húmido, los inclinaba a cosas lacivias y a ser variables y mudables. Y los que fuesen saturninos (entendido por Polimnia), por ser de temperamento frío y seco, les promete mucha memoria de cosas pasadas e inclinarse a diversos estudios, según diversos aspectos de planetas. Exempli, gratia: Si Mercurio, entendido por Euterpe, está de buen aspecto, influye sabiduría y suavidad en hablar, e ingenio para sciencia, principalmente para artes matemáticas. Si Mercurio está en aspecto con Iúpiter, dicen inclinar los que nacen en su ascendiente a la filosofía y teología. Si Mercurio mira con buen aspecto a Marte, hace médicos dichosos y muy sabios; mas si está con mal aspecto, inclina a lo contrario. Mercurio con Venus inclina a cosas de música y poesía. Mercurio con Luna inclina a ser mercaderes negociadores y diligentes, y astutos y cautelosos. Y así con otros planetas y aspectos, causa diversidad de inclinaciones en los cuerpos humanos, a las cuales inclinaciones refrena la razón. Piero Valeriano entiende por estas nueve Musas los nueve instrumentos con que el hombre habla, que son los labios, cuatro dientes principales con que se hace la pronunciación, el herir con la lengua, y por do pasa el aire para la pronunciación, y la concavidad de los pulmones en que se engendra la materia de que se hace la voz. Estos instrumentos se dicen Musas a moys, que significa húmedo, porque sin humidad no se puede engendrar la voz, y por declarar esto fingieron habitar las Musas cerca de fuentes, como en partes húmidas entendidas por el agua. Por esta misma causa se dicen también ninfas, porque ninfa es agua o humidad.

     De este poderío que los antiguos atribuyen a las ninfas o Musas salió la costumbre de pedir los poetas en todos los principios de sus obras ayuda a las Musas, para poder bien hablar y proceder en sus poesías. A las Musas les dan diversos nombres, según los lugares donde fingen que habitaron, o nacieron, o de fuentes que les consagraron. Unos las llaman Elicónidas, del monte Elicón. Otros Parnasiades, del monte Parnaso, que es el mismo que Elicón, porque fingieron habitar en él. Otros las nombran Cytheríades, del monte Cytherón, que está cerca de Thebas, porque decían haber habitado en él; otros las llaman Piérides, de las nueve hijas de Pierio, que fingen los poetas haber competido con las

Musas sobre el cantar y fueron vueltas en picazas en pena de su atrevimiento; otros, como Ovidio, las nombran Thespiades o Mnemosynides, madres que fingieron ser de las Musas; otros las llaman Pegásides o Castalias, de la fuente Pegaseya y Castalia, que fingen haber hecho el caballo Pegaso en el monte Parnaso, cerca de la cual habitaban; otros las nombran Hippocrénides, de otra fuente de Grecia nombrada así; otros Libértrides, de una fuente de Macedonia del mismo nombre (según Plinio), a las Musas consagrada; otros las nombran Nereides, de Nereo, dios del mar. Ovidio las llama Aonias, de una fuente así llamada cercana a Thebas, a las Musas consagrada. Semejantes son a las hijas de Pierio, que arriba dijimos, algunos ignorantes, que movidos por un sobrado deseo de hacerse poetas se dan neciamente a hacer versos, y tanto se agradan de sí mismos que piensan que son tenidos por muy perfectos componedores; mas cuando vienen a prueba con los verdaderos poetas, luego se vuelven en picazas, que no saben otra cosa sino imitar la voz ajena.

     No son muy diferentes destos los que parecen a Pireneo, que tienta de encerrar y forzar a las Musas en su palacio, cuando con hermosas librerías y con apariencias de sabios, procuran hacer entender que poseen a las Musas, que son las sciencias, las cuales no tienen más que en los libros, porque no han bebido como debieran para ser tenidos por lo que quieren de la fuente Castalia.

FIN DEL LIBRO TERCERO

 

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