LIBRO SEGUNDO

En que se declara en particular el linaje, vida, hazañas y sucesos de los dioses varones que en el primer libro nombramos, con los sentidos históricos y alegóricos de sus fábulas



Capítulo I

De Demogorgon

     Fue tan grande la ceguedad de algunos antiguos que dijeron Demogorgon no ser de ninguno engendrado, mas que había sido eterno y de todas las cosas y dioses padre, y que habitaba en las entrañas de la tierra, por quien adoraban a la tierra. La cual opinión tuvo principio (según Theodoncio) de los rústicos de Arcadia, los cuales siendo hombres medio salvajes, que habitaban en montañas, viendo cómo la tierra de sí propia producía los árboles, y hierbas, y flores, y otros frutos, que sin cultivar de ella nacen, y de las hierbas y simientes sustentarse y criarse todos los animales, y después recebir en sí todas las cosas que mueren, y haber montes que de sí echan llamas de lumbre, y de los pedernales duros salir fuego, y de las entrañas de la tierra manar agua, y causarse fuentes y ríos y el mismo mar. Otrosí, viendo salir o levantarse de la tierra vapores y exhalaciones, de que se engendran cometas o lumbres encendidas, vinieron a creer locamente haberse della formado el Sol y la Luna y estrellas, a quien los antiguos llaman dioses; y procediendo más adelante los que después destos vinieron, considerando un poco más alto, no llamaron a la Tierra simplemente autora destas cosas, mas imaginaron estar conjunta con ella una mente o ser divino, por cuya voluntad se obrase lo que se ha dicho, la cual mente creyeron tener estancia debajo de tierra; y a éste que hacía producir a la tierra tantas cosas llamaron Demogorgon, que en griego quiere decir el dios de la tierra, que Lactancio la interpreta sabiduría de la tierra, o como a otros place, quiere decir el dios terrible o espantoso, porque muchas veces le exponen diciendo significar Demon, que es cosa de mucho saber o sciencia, a quien los de Arcadia tuvieron en grandísima reverencia, e imaginando que con el silencio de su nombre crecería su deidad, o pareciéndoles no ser cosa convenible venir su nombre en boca de los mortales, temiendo que nombrándole no se moviese a ira contra ellos, de común consentimiento fue vedado que sin pena no fuese nombrado de alguno. Lo cual muestra Lucano donde introduce a Eritio, que llámalas ánimas, y Stacio, donde pregunta por mandamiento de Etheoclo el viejo, ciego Teresias del suceso de la guerra tebana; los cuales poetas hablan sin expresar el nombre de Demogorgon. Lactancio, escribiendo sobre Stacio, dice ser Demogorgon cabeza y principio de los dioses gentílicos; quisieron, al fin, por éste de Demogorgon entender el hacedor de todo lo criado, que es Dios que llena los cielos y tierra.

 

Capítulo II

De litigio o contienda

     Litigio, según Iuan Bocacio, fue el primer dios de los gentiles que fue sacado del vientre del Caos ignorando el nombre de su padre, de cuyo nacimiento y crianza cuenta Theodoncio esta fábula. Pronápides, poeta, escribe (dice él) que residiendo Demogorgon, por reposar algún tanto, en la cueva de la Eternidad, oyó un ruido en el vientre del Caos, del cual movido, extendiendo la mano, le abrió el vientre y sacó al Litigio, que hacía el ruido, y porque era de tosca y fea cara, lo arrojó en el aire, el cual luego voló en alto, porque no podía decender abajo, pareciéndole que le había sacado del vientre de la madre más inferior de todas las otras cosas. Caos, cansada del mucho trabajo, no teniendo alguna Lucina a quien llamar que la ayudase a parir, bañada toda e inflamada, echando fuera infinitos sospiros, parecía que se había de mudar en sudor, teniendo todavía en sí la fuerte mano de Demogorgon. Por lo cual acaeció que habiéndole sacado al Litigio, le sacó juntamente las tres Parcas y a Pan. Después, pareciéndole que Pan era más acomodado que los otros en las acciones de las cosas, le hizo gobernador de su estancia, y le dio por criadas a sus hermanas. Libre Caos del peso por mandado de Pan, sucedió en la silla de Demogorgon. Mas el Litigio, a quien nosotros llamamos Discordia, y Homero le llama Lite o Pleito, fue vuelto a echar del cielo a la tierra.



Declaración

     En esta fábula parece que Pronápides quiso declarar la creación del mundo, según la falsa opinión de los que han pensado que Dios produjo las cosas criadas de materia compuesta. Porque a haber Demogorgon sentido ruido en el vientre de Caos, no es otra cosa sino la sabiduría divina, que la movió alguna causa; como si dijésemos, haberse llegado la madurez del vientre; esto es, la hora del tiempo determinado, y así haber comenzado a querer hacer la creación, y con reglada orden apartó las cosas que estaban juntas, y para esto hacer extendió la mano; esto es, puesta en efecto la voluntad para de un disforme ayuntamiento producir una obra formada y ordenada; por lo cual el primero de todo sacó al Litigio del vientre de la fatigada Caos; esto es, que sufría la fatiga de la confusión, el cual litigio tantas veces se quita de las cosas cuantas se pone en ellas la debida orden. Es, pues, manifiesto que ante todas cosas hizo esto: conviene a saber, apartar las cosas que estaban juntas. Los elementos estaban confusos: las cosas calientes contrastaban a las frías, las secas a las húmidas, y las ligeras a las pesadas. Y pareciendo que la primera acción de Dios para ordenar los desórdenes había sido sacar el Litigio, se dijo ser el primer hijo de Demogorgon. Que fuese desechado por la fea cara, es de notar que el pleito o contienda a nadie parece de buen rostro. Que después volase en alto es por ornamento a la orden fabulosa; demás desto, ser echado del cielo y no hallar lugar en alto donde poderse tener muestra haber sido sacado de las más bajas partes del ya producido mundo. O significa que en el cielo no tiene lugar la contrariedad ni la contienda, y por esto quisieron también declarar carecer los cielos de corrupción y generación. Mas cuanto al sentido inferior, pienso que muy muchas veces del movimiento de los cuerpos superiores nacen pleitos entre los hombres. También se puede decir que los dioses lo echaron a la tierra, esto es, que acerca de los bienaventurados cortesanos del cielo todas las cosas se hacen con concierto y eterno orden, mas entre los hombres apenas se halla cosa alguna que sea concorde. Cuando después dice que Caos, bañada de sudor e inflamada, echaba fuera sospiros, quiere decir el primer apartamiento de los elementos, para que por el sudor entendamos el agua; por los encendidos sospiros, el aire y el fuego y los cuerpos superiores, y por groseza desta mole o pesadumbre, la tierra, la cual luego por consejo de su criador fue hecha estancia y silla de Pan, por quien se entiende la naturaleza.

     De haber nacido Pan tras el Litigio, creo yo que los antiguos imaginaron que en aquel apartamiento de elementos había tenido principio la naturaleza; y luego en continente fue antepuesta a la estancia de Demogorgon, esto es, al mundo, como que por su obra, quiriéndolo así Dios, son producidas todas las cosas mortales.

     Las Parcas, nacidas del mesmo parto y dadas por amas al hermano, fue fingido para que se entienda que la naturaleza fue producida con esta atadura: que produzca, engendre y mantenga y, al fin, críe las cosas nacidas, los cuales son los tres oficios de las Parcas, en los cuales hacen continuo servicio a la naturaleza, como más largamente se mostrará en otro lugar.

 

Capítulo III

Del dios Pan

     Pan, dios de los pastores y de los ejercicios rústicos y campesinos, cúyo hijo fuese, hay diversas opiniones; unos dicen ser hijo de Demogorgon, y según Hesiodo y Homero, de Mercurio. Epiménides y Aristipo le hacen hijo de Iúpiter y de una ninfa; otros dicen ser hijo de Aeter; otros, del Cielo y del Día; criáronle ninfas, y fue guiador dellas y mensajero de los dioses. Decían tener dominio y presidir sobre los montes y pastos y ganados, como lo siente Virgilio, donde comienza: Ipse nemus linquens. Decían tener poder del hacer abundar de leche las tetas de los ganados. Isaico dice haber amado Pan a Eco, por lo cual algunos le llamaron marido de Eco, desafió al dios de Amor, y venidos a batalla, fue vencido, por lo cual, por quererlo así el vencedor, le hizo amar a Siringa, Ninfa de Arcadia, como escribe Ovidio donde comienza: Panaque, cum prensam, etc. De quien cuenta, que viendo un día a Siringa, llegándose cerca, le dijo: sabe, ninfa, que de buena voluntad casaría contigo. Ella, despreciando sus palabras, sin aguardar que otra razón alguna añadiese, comenzó a huir, hasta que llegó al río de su padre, llamado Ladón, y viéndose allí atajada, comenzó a rogar a las ninfas, sus hermanas, y al río, que la socorriesen o mudasen en otra forma. Fueron oídos sus ruegos, mudándose en cañaveral; y como con el aire que las movía hiciesen un son como de cosa que se quejaba, oyéndolo Pan, así por el son como por el amor que tenía a la raíz de donde se engendraron, cortó de aquellas cañas y juntó con cera seis o siete cañutos, y compuso el instrumento de música que dijeron fístola, con la cual Pan primero cantó y tañó, como dice Virgilio donde comienza: Pan primus calamos cera coniungere plures instituit; quiere decir: Pan fue el primero que deliberó juntar muchos cañutos o cañas con cera. Fue también amado de la Luna, a quien ofreció un vellocino de lana blanca, como atestigua Virgilio donde comienza: Munere sic niueo, etc. Pintan a Pan con cara bermeja; la cabeza con cuernos de cabra, mirando al cielo; la barba larga que le colgaba por el pecho, vestido de un cuero de pantera de diversos colores, y en la una mano un báculo o cayado, como de pastor, con el extremo torcido, o con una hoz, y en la otra un instrumento músico de siete cañones o flautas; de medio abajo muy áspero y velloso, y los pies de cabra. Esto dice Rabano, y Juan Pierio Valeriano en el libro 59 de su Hieroglíphica.



Declaración

     Por Pan entendieron los antiguos el Sol o la naturaleza o causa segunda, obradora de la voluntad divina de Dios, criada de su divina providencia. Y porque en la naturaleza el Sol es el que más obra en la operación de todas las cosas, acerca de la generación y corrupción dellas, por tanto a Pan, por quien entendían el Sol, le llamaron Pan o Pana, que quiere decir en griego toda cosa, o todo el universo, que en el regazo de la naturaleza está concluso. Así lo interpretan Eusebio y Phornuto y Servio, y como a tal le tuvieron por padre y señor de las cosas. Dicen ser dios de los pastores, porque los antiguos aquellos tenían por dioses que algún provecho les acarreaba, y como el Sol o la naturaleza entendida por Pan era tan provechoso para los pastos de sus ganados, teníanlo por tal.

     Dijeron ser hijo de Mercurio, porque por Mercurio entendían la voluntad o mente divina, la cual guía el nacimiento o generación de las cosas; y añaden, que luego que nació le envolvió Mercurio en un pellejo de liebre y lo llevó al cielo; lo cual no significa otra cosa sino que la naturaleza, luego en naciendo, se comienza a mover con muy ligero movimiento, porque ¿quién no sabe que todo lo que es está rodeado con el velocísimo movimiento de los cielos?

     Que las ninfas fuesen amas que criaron a Pan, esto dijeron los que siguieron la opinión de Tales Milesio, que tuvo que sólo el humor o agua, entendida por las ninfas, fue autora de todas las cosas, y de aquí dijo el poeta ser Océano padre de todas las cosas; y como Pan la abraza con todas las demás cosas, dijeron ser príncipe y guiador de las ninfas. Mensajero de los dioses se dice, porque con el Sol y naturaleza nos comunica Dios sus misericordias, haciendo días, noches, meses, años, y sustentándonos de los frutos que mediante ella produce la tierra. Y porque de la abundancia de los pastos, que proceden de la templanza del Sol, entendido por Pan, abundan los ganados de leche, por esto decían tener poder de hacer que abundasen de leche las tetas de los ganados. Ser Eco amada de Pan es porque el harmonía del cielo pensaron ser el Eco, que redunda del movimiento, y a imitación de siete planetas, fueron primero siete cuerdas en los instrumentos músicos, aunque Boecio contradice la opinión de Pithágoras, que decía que los cielos causaban música con sus movimientos.

     Que luchase con Cupido y fuese vencido dél, esto dice porque el amor y contrariedad fueron principios de todas las cosas naturales. El amor de procrear mueve y despierta la materia, y en todas las formas compone para la generación; y así dice haber sido sobrepujado del amor que todo lo crió, cuando con él luchó. O en otra manera, ser vencido del amor es que luego que la naturaleza fue producida del Criador, tan presto en comenzó a obrar, y defeitándose de su obra, comenzóla a amar, y así, movida de la delectación, se subjetó al amor. Por los amores de Pan con Siringa quisieron denotar lo mismo que con Eco, porque Siringa, según Leoncio, se deriva de sirim, que quiere decir cosa cantante; por ésta se entiende la melodía (según opinión de Pithágoras) que los cielos hacen con sus movimientos (como se ha dicho) y, por consiguiente, como cosa gratísima a Dios y a la naturaleza obradora viene a ser amada. Ser Siringa ninfa de Arcadia y transmudada en cañas, según parece a Theodoncio: los de Arcadia fueron los primeros que inventaron el canto o son con zampoñas, y hallaron cuatro diferencias de voces, y después añadieron tres, y a lo último lo que hacían con muchos caños o zampoñas, lo convirtieron en una sola con agujeros a distancias, que suplían por los muchos, de donde salió la invención de la flauta; aunque Macrobio atribuye esta invención a Pithágoras de la harmonía y sonido que del golpear de unos martillos pequeños y grandes hacían en una herrería. Y Iosepho atribuye esto a Tubal, sacado de Tubal Caím, su hermano, que fue herrero; mas porque esta invención de música se ejercitó primero con fístulas en Arcadia, por esto se dice ser Siringa de Arcadia.

     Menospreciar Siringa a los Sátiros quiere decir los ingenios groseros convertirse en cañas junto al río Ladón. Ladón es un río donde nacen abundancia de cañas, como en las que dicen haberse transmudado Siringa. Ser ninfa Siringa, es que así como la raíz de las cañas en la tierra toma sustancia de la humidad, así la voz o música se causa mediante ayuda de la humidad, porque sin ella no hay pronunciar. Huir Siringa de Pan es que la humidad encendida por la ninfa Siringa huye del calor del Sol (entendido por Pan), entrándose huyendo en las entrañas de la tierra, se convierte en cañas o en otro género de planta. Los amores de la Luna y Pan, decláranse en el libro 3, tratando de la Luna. Por la pintura de Pan, quisieron los antiguos describir el cuerpo de la naturaleza, así de las cosas que hacen como de las que padecen. Por la cara bermeja entendieron unos al más alto cielo, o la naturaleza del fuego, o las colores que el Sol causa a las mañanas y tardes. Los cuernos hacia el cielo denotan la demostración de los cuerpos sobrecelestiales, o el Sol, y la Luna, o los rayos del mismo Sol, entendido por Pan. La barba larga denota los rayos del Sol, que calan la tierra; o por la barba, que es cosa de varón, quisieron denotar la virtud activa del Sol para la generación de las cosas. El cuero de liebre, o de pantera, que le dan por vestidura denota el cielo estrellado o la tierra, porque abunda de multitud de plantas y animales, y la admirable variedad de ríos y montes, las cuales cosas se distinguen como mancha, o el ornamento y hermosura que se deriva de la luz del Sol. El báculo o cayado denota la potencia y moderación, gobierno y poderío de la naturaleza en él engendrada, y corromper todas las cosas, y del gobierno de las cosas que carecen de razón, que las incita a adquirir sus fines. Por lo torcido deste báculo se denota el año, porque comienza donde acaba, a modo de círculo. Los que le pintan con hoz en la mano quieren declarar la industria de la naturaleza en podar lo superfluo, que es necesario para la generación y conservación de las cosas. Por la fístola de siete caños, denota el harmonía que creían los pitagóricos causar los cielos con sus ordenados y continuos movimientos, conocido con el movimiento del Sol. Lo áspero y velloso de las piernas denota la superficie de la tierra, que está cubierta de hierbas y matas y árboles. Los pies de cabra denotan la estabilidad de la tierra o los mudamientos de las nubes que en el aire se hacen. Tener Pan buen rostro y semejante a hombre de medio arriba, y de medio abajo como de bruto, denota la generación y corrupción de las cosas, o que lo divino y verdadero está en lo alto; y lo malo y falso, en muchos hombres de la tierra, que es lo bajo.

 

Capítulo IV

De Uranio, que después se dijo Celio o Cielo, padre que fue de Saturno

     Lactancio dice que halló un poderoso hombre llamado Uranio haber casado con una señora llamada Vesta, de quien, y de otras varias mujeres, tuvo cuarenta y cinco hijos, y los diez y siete de una llamada Titea, por lo cual al mayor de todos llamaron Titano o Titán; y de los otros, los más nombrados fueron Ceo, Crío, Hiperíon, y Iapeto, que algunos tienen que fue Noé, y Opis, y Saturno, y otros que cuenta Apolodoro, y como Saturno viniese a alcanzar gran poderío, como en su lugar diremos, por ensalzar la claridad de su linaje y ennoblecerle y gloriarse dél, a su padre, llamado Uranio, le llamó Cielo, y a la madre, que se llamaba Vesta, la llamó Tierra porque estas dos cosas, Cielo y Tierra, son las más principales del mundo; y no contento con esto, quiso ennoblecer al abuelo, diciendo que su padre Cielo fue hijo de Aether y del Día, conviene saber, de la Virtud ardiente porque Aether quiere decir fuego o resplandor, y de la luz famosa entendida por el día, de donde vino su nombre en luz de ser famoso; así lo dice Tulio. De la genealogía déste, que fue principio o cepa de donde salieron los más poderosos hombres del mundo, entenderemos bien cómo ellos y nosotros somos hijos de la tierra y nietos de nonada; y así, para declarar los sabios que Dios formó el primer hombre de barro, fingieron haber sido Saturno hijo de la Tierra, y su padre el Cielo, entendiendo por Cielo el hacedor dél.

 

Capítulo V

De Saturno, hijo de Cielo

     Saturno, según Lactancio, fue hijo de Cielo y de Vesta. Muerto su padre Cielo, había de suceder en el reino su hermano Titán, por cuanto era hijo mayor; empero Vesta, madre de Saturno, y las hijas llamadas Ceres y Opis, deseaban que Saturno reinase, porque era gentil mozo y muy sabio, y Titán, a la contra, muy feo y grosero, por lo cual la madre y sus hijas rogaron a Titán diese el reino a Saturno, su hermano. Pudieron tanto los ruegos e importunaciones de los unos, y la diligencia de Saturno, que Titán hubo de darle el reino, con aditamento que Saturno matase los hijos varones que le naciesen, a fin de que, no habiendo Saturno hijos, el reino a los suyos tornase. Esta condición aceptó Saturno de buena voluntad y con intento sano de la guardar, y así comenzó a reinar en paz ciento y cincuenta años antes de la guerra troyana, según Eusebio, y según Lactancio, 322 años antes de la conquista de Troya.

     Casó Saturno con su hermana Opis, porque era costumbre de los dioses de la gentilidad recibir las hermanas por mujeres; así lo pone Ovidio, introduciendo las palabras de Biblis, que amaba a Cauno, su hermano, deseando casar con él, donde dice:



  Dii melius, Dii nempe, suas habuere sorores,
  sic Saturnus Opim iunctam sibi sanguine duxit,
  Occeanus Thetim, Iunorem rector Olimpi.



     Mejor ley tienen los dioses, los cuales a sus hermanas toman por mujeres; así toma Saturno a Opis, la cual era a él muy conjuncta en sangre; el dios Océano tomó a Thetis, y Iúpiter, regidor del cielo, a Iuno su hermana. El primer hijo que le nació mandólo matar, mas la segunda vez que la reina se hizo preñada, naciéronle dos hijos: Lidamas, que los poetas después dijeron Iúpiter y una niña llamada Iuno; mostrando a Saturno la niña, fingiendo no haber parido otra cosa, escondieron a Iúpiter, dándolo a criar a su abuela Vestal. Otros dicen que tenía Saturno costumbre de tragar los hijos que le nacían, y cuando demandó a Iúpiter para lo tragar, Opis le presentó una piedra llamada Abdir, haciéndole entender que aquello pariera. Esta piedra la hizo moler Saturno y se la tragó. En otro tercero parto parió Opis a Neptuno, el cual también con mentiras le escondieron y criaron, y otra vez parió a Plutón y a una niña llamada Glauca; escondieron a Plutón y mostraron a Glauca como que ella sola naciera, la cual, a poco tiempo después, murió, según dice Iuan Bocacio. Andando los tiempos (descubridor de las cosas secretas), supo Titán que Saturno, su hermano, tenía hijos, contra el concierto y pleitesía con él puesta, por lo cual, enojado, juntó grandes compañías de sus hijos, llamados Titanos, y quitó a Saturno el reino, y a él y a su mujer púsolos en prisiones. Sabidas estas cosas de Iúpiter, que era ya valeroso mozo, vino con gran ejército de cretenses a favorecer a sus padres; y habida cruda batalla contra su tío y los Titanes, los venció y libró a sus padres; y restituidos en su reino, se volvió a Creta, según Lactancio. En este tiempo, siendo Saturno avisado de un oráculo que se guardase de Iúpiter, su hijo, que le había de matar o echar del reino, queriendo Saturno evitarlo, ponía asechanzas contra Iúpiter, buscando maneras cómo matarlo. Fue dello avisado Iúpiter de un su familiar, por lo cual luego volvió su ira contra su padre, y vino con mucha gente, y habidas sus batallas, le venció y le echó en prisiones; de las cuales soltándose Saturno, y no osando parar en el reino, se fue a Italia a una provincia que llaman Latium, en donde fue recibido de Iano, que a la sazón allí reinaba, según dice Virgilio, donde comienza: Primus ab aethereo venit Saturnus Olympo. Lactancio tiene por cosa averiguada que luego como Iúpiter venció a su padre Saturno, le cortó el miembro genital y le desterró a los obscuros infiernos. Otros dicen que cuando Iúpiter vino a favorecer a su padre en la prisión que le tenía Titán, que como se vio victorioso, se alzó con el reino; y su padre, viendo que su hijo se apoderaba dél, no osó parar allí, y se fue a Italia. Tulio dice que Saturno cortó a su padre Cielo el miembro viril con una hoz, y que de la sangre que salió deste genital, junta con la espuma de la mar, se engendró Venus, porque la sangre cayó en el mar y la hoz en la tierra de Sicilia, y que lo mismo hizo Iúpiter a su padre Saturno, como hemos dicho. A este Saturno, según Macrobio, lo tenían los griegos por príncipe y origen de los dioses y de los que descendieron dellos, y lo mismo dice san Isidro. Pintan a Saturno viejo, y con cuatro hijos chiquitos, y sucio y pobremente vestido, y perezoso, triste; la cabeza envuelta, una hoz en la mano, y comiéndose sus hijos y volviéndolos a vomitar después de comidos. En sus sacrificios tenían los sacerdotes las cabezas descubiertas, como en los de otros dioses las tuviesen cubiertas. Sobre su templo estaba en Roma un Tritón, que haciendo aire tocaba una bocina.



Declaración

     Decir que Saturno es hijo del Cielo es que por Saturno se entiende el tiempo, porque los griegos al planeta Saturno le llaman Cronos o Cronon, que quiere decir tiempo, el cual tiempo salió del movimiento del Cielo, porque como dice Platón, antes de la creación del Cielo ningún tiempo había, y así tiempo no es otra cosa sino medida del movimiento del Cielo. Por el concertarse Titán con Saturno que todos los hijos que le naciesen los matase, se entiende la concordia y discordia ser dos principios de las cosas naturales, como lo sintió Empédocles Agrigentino. Y no hay duda, sino que luego como el Cielo fue de Dios todopoderoso criado y junto con los demás cuerpos inferiores (como pensaron los sabios), luego nació la contienda y amistad, quiero decir, la concordia y discordia en las cosas que dentro de la materia informis, que dijeron Chaos, creían asconderse. Luego procediendo del mismo Dios, el tiempo que antes ninguno era, fueron criados los elementos, los cuales significaron por los hijos de Saturno: por Iúpiter, el resplandor de los cielos o fuego elementar, o toda la región etérea, la cual pensó Anaxágoras ser fuego, que del tiempo entendido por Saturno y de la tierra entendida por Opis, había nacido; y por Iuno entendieron el aire; y por Neptuno el agua; y por Plutón y Ceres, dioses terrestres, la virtud o fuerza sustancial de la tierra. Lo cual todo no es otra cosa sino decir que Dios hizo primero el cielo, y del cielo nació el tiempo, de el cual procedieron los elementos, haciéndolo todo Dios de nada. Decir que Saturno cortó los miembros genitales a Celio es por significar que en el cielo en ningún tiempo nasce cosa alguna, así como si en él no hubiese tales miembros, entendiendo la generación, como de entre animales, que no se hace sin los tales instrumentos. Quiere decir que en el cielo no hay ningún engendramiento de cosas que en él nazcan; y dijeron que Saturno era el que había quitado estos miembros, como quien dijese: no se engendran algunas cosas por longura de tiempo en el Cielo, como en la tierra y agua vemos hacer y corromper por el discurso del tiempo. Esta opinión tiene sancto Isidoro, y Cicerón; la cual virtud de la generación y corrupción, que en la tierra y agua se hace, desciende del Cielo, según Aristóteles, donde dice que la virtud del engendrar está en la misma virtud del Cielo, y aunque las cosas naturales tengan virtud de engendrar a otras, ahora sea por derivación seminal, ahora sin ella, no tienen en sí poder cumplido, ni de sí mismas lo han, mas del Cielo lo reciben, y esto quiso sentir el alegado Aristóteles cuando dice: Sol et homo generant hominem, el Sol y el hombre engendran el hombre; y por dar a entender que hace más el Sol que el hombre, puso primero el Sol. Tómase aquí Sol por todos los cuerpos celestiales, porque todos los cuerpos que están en el Cielo son necesarios, que ninguno hay que no tenga algún efecto particular para la generación y corrupción de las cosas; y tómase aquí la generación del hombre por la generación de todas las cosas, porque el hombre se dice toda criatura. Así le llama san Marcos, porque en el hombre cifró Dios todo lo que hay en el mundo, dándole ser, como la piedra, ser y ánima vegetativa, como las plantas y árboles; ser y ánima sensitiva, como las animalias; ser y entender y raciocinar, como los ángeles, y por esto los filósofos le llaman Microcosmus, que quiere decir mundo menor. Esta generación de las cosas que hace el Cielo entiéndese mediante su movimiento; así lo siente Aristóteles, cuando dice: Per accessum et recessum Solis in circulo obliquo fiunt omnes generationes, et corrupciones in terra. Según el apartamiento y allegamiento que el Sol hace, moviéndose en el círculo oblicuo (que es el Zodíaco), se hacen todos los engendramientos y corrupciones en la tierra. Lo cual no sólo se entiende del movimiento de solo el Sol, mas de todos los demás planetas y estrellas, y si no hobiese movimiento no habría generación, ni el tiempo tendría necesidad de medida, porque cesando el movimiento, del modo que el mundo quedase al tiempo de la cesación, así se estaría, sin mudarse: si de día parase el movimiento a unos, siempre les sería día, y si de noche, noche.

     Que los miembros de Celio los cortase Saturno con una hoz es porque los antiguos pintaban a Saturno con una hoz en las manos, por razón que en Italia mostró engerir y sembrar, y para coger las mieses éste es buen instrumento, y si cortar tenía a su padre algo, con este que tenía lo había de hacer; y es de saber, que porque para cortar a Celio algo, y entendiéndose por él Cielo, era necesario estar Saturno en alto, para poderlo hacer, porque estando en tierra no pudiera alcanzar; y como en común en pendencias suelen caerse las armas de las manos, cayó la hoz, y como viniese de alto y hobiese de dar en alguna parte, los poetas quisieron que diese en tierra de Sicilia, cerca del monte Lilibeo, para declarar por ello una ciudad que está en el puerto de mar, cerca del dicho monte, llamado en latín Drepanis y en lengua vulgar Trapana, y los griegos le dicen hoz, y esto es porque aquel lugar hace una figura de hoz en su asiento, o porque la hoz significa los frutos que de la tierra se cortan con hoz; y caer más en tierra de Sicilia que en otra parte fue por declarar que aquella tierra de Sicilia era la más abundosa del mundo en simientes, y así había menester hoz para segar las mieses más que en otra tierra, pues más pan tenía; o porque Ceres, reina de aquella isla, mostró en ella sembrar y coger el pan.

     Dice más: que los miembros cortados cayeron en la mar, de cuya sangre y espuma del mesmo mar se engendró Venus. Esto es para declarar que para hacerse generación son dos cosas necesarias, conviene saber: principio agente, y material. El agente es el calor, que en cosas de naturaleza tiene vez de varón. El material o pasión es la humidad, que tiene vez de hembra. El principio agente se entiende aquí por la virtud del Cielo y calor natural entendido por los genitales de Celio. El principio material es el humor, el cual humor es dispuesto para padecer del calor y engendrarse de allí las cosas formadas; y porque la humidad pertenece al agua y el agua es más en la mar que en otra parte, por tanto dicen que los miembros, quiere decir la virtud o calor celestial, cayó en la mar, y por tener la virtud agente celestial por materia, la humidad (como dicho habemos), se hacen más generaciones y de mayores cuerpos en la mar que en la tierra; y por esta misma causa algunos antiguos tuvieron opinión de decir ser principio de las cosas el agua; por esto mismo dijeron Océano y Thetis eran padres de las cosas, porque por éstos denotaban la humidad. Así lo sintió Virgilio, donde dice: Occeanum rerum patrem: El Océano es padre de todas las cosas. San Fulgencio dice que por los genitales cortados de Celio se entienden los frutos y mantenimientos de la tierra; por el mar en que cayeron se entienden nuestras entrañas llenas de humores, como el mar de aguas; y allí con la espuma y sangre nuestra se engendra Venus, porque cuando la sangre en el cuerpo se encendiere, se causa el deseo venerial, entendido por Venus, y se deriva el humor seminal, el cual no se engendraría, salvo por el encendimiento de la sangre, hecho por el comer y beber sin orden; y por esto la hoz debió de caer más en la tierra que no en el mar, porque los más de los mantenimientos con que se engendran y calienta la sangre son de la tierra, y pocos del mar, porque los del mar no inflaman tanto, por cuanto son húmidos y fríos, y los de la tierra, calientes y secos.

     Decir que Opis, cuando parió a Iúpiter, en lugar suyo mostró una piedra llamada Abdir y aquélla molió Saturno y se la tragó, es por significar el deseo que Saturno tenía de matar los hijos, por cumplir lo que a Titán le había prometido, pues aun las piedras en nombre de hijos tragaba; o por significar que no hay cosa tan dura ni tan fuerte que si nace en tiempo no se corrompa en tiempo; y aunque la piedra Abdir es de las cosas más duras y fuertes que se hallan, por ser fuerte como diamante, empero Saturno, que es el tiempo, la traga, como vemos que aun las piedras se consumen. Algunos dicen que la piedra que Opis mostró a Saturno por librar a Iúpiter fue un niño que en su lugar mostraron, llamado Piedra. No ser Iúpiter tragado de Saturno denota que ninguna fuerza siente la claridad del Cielo, del tiempo.

     La historia del destierro de Saturno no es fabulosa, sino verdad, acerca de que fue desterrado de Iúpiter, y fue, que siendo Saturno una vez librado de las manos de los Titanos, los cuales preso le tenían, y Iúpiter le libró de cadenas, a él y a la madre, viniendo poderosamente, entonces Iúpiter tomó para sí el reino. Y Saturno, viendo que Iúpiter se apoderaba en el reino viviendo él, sintiólo mucho, y procuró secretamente con los Titanes que lo prendiesen, y sintiendo Iúpiter esto, quiso prender o matar a su padre Saturno, y él, entendiéndolo, huyó a Italia.

     Decir que Iúpiter echó a su padre Saturno en prisiones es porque Saturno, en cuanto planeta, está sobre el orbe del planeta Iúpiter, que a respecto de la tierra, está Saturno encerrado, por estar detrás de Iúpiter.

     Que Iúpiter le cortase el miembro viril es porque en cuanto planeta, estando en conjunción Iúpiter con él, le templa la malicia y aun se la quita, que no puede hacer efecto, y le derriba de su imperio, como si no tuviese fuerza alguna para ello, por lo cual se dice haberle quitado su reino o cortándole el miembro viril, entendiendo por este miembro la virtud de influir algo.

     El decir que se soltó es que este planeta Saturno, cuando no es reprimida la maldad de sus influencias, obra con libertad. El echar Iúpiter a Saturno en los infiernos lo entiende Ovidio en cuanto Saturno y Iúpiter fueron hombres, en donde dice:



         Posquam Saturno tenebrosa in thartara misso,
  sub Ioue mundus erat, subiitque argentea proles.



     Después que Iúpiter echó a Saturno en los infiernos obscuros estaba el mundo so el poder de Iúpiter; entonces vino la edad de plata. Esto dijo Ovidio porque Iúpiter no fue rey hasta desterrado su padre. Decir que lo echó a los infiernos obscuros es porque huyendo Saturno de Grecia, vino a Italia, y porque los poetas llaman a la parte oriental del mundo cielo, y a la más occidental infierno, por ser la parte occidental más baja que la oriental; y porque parece la occidental descender caminando desde Oriente hacia Occidente, y porque lo bajo se llama infierno, y Grecia es más oriental que Italia, dicen haber sido Saturno echado en los infiernos. Dice obscuros porque la parte occidental es más obscura que la oriental, por cuanto de la oriental viene la luz primero y va más tarde a la occidental. Otrosí, por el reino que tenía Saturno se entendía el mundo, porque los poetas no quieren que más cosas hubiese en el mundo de aquellas en que Iúpiter succedió, y por esto la echada o huida de Saturno de su reino se llama huida del mundo. Ovidio, por la prisión de Saturno y atamiento en los obscuros infiernos, no entiende otra cosa, salvo el despojo de la real dignidad, que Saturno primero tenía. Ido Saturno a Italia, según escribe Macrobio, fue bien recibido del rey Iano, que a la sazón reinaba en la provincia que dicen Latium; y como hasta entonces los hombres viviesen como salvajes, y sin saber, y que habitaban en montes, no haciendo vida ciudadana, y se mantuviesen de los frutos silvestres, como de bellotas, castañas y otras cosas semejantes, y Saturno enseñó a labrar la tierra, y sembrar, y a hacer vida ciudadana, y otros muchos provechos (que sería largo de contar), y les dio leyes, como dice Virgilio, donde comienza:



         Is genus in docile, ac dispersum montibus altis,
  Composuit, legesque dedit, Latiumque vocari
  Maluit, his quoniam tutus latuisset in oris.



     Quiere decir, él enseñó a las gentes no enseñadas, que entonces eran en esta tierra, y dioles leyes de vivir; y esta tierra quiso se llamase Latium, porque él allí se había escondido, con las cuales cosas redujo a los hombres, que eran como bestias y agrestes, a más políticamente vivir; y por esta causa, quiriendo Iano ser agradecido a los beneficios recibidos de Saturno, le dio parte de su reino, y no contento con esto, en la moneda que de allí adelante labró, hizo en la una parte del dinero imprimer su cabeza, que era con dos caras, y en la otra la nave en que Saturno había venido a Italia; y vivieron estos dos reyes en gran conformidad y concordia, hasta que un día súbitamente desapareció Saturno, y no siendo más visto, creyó la ignorante gente que era subido al cielo con los otros dioses, y así fue honrado como Dios. Este desaparecerse pudo ser ensayo de los demonios, por engañar la gente; y queriendo Iano acrecentar más la honra de Saturno, a toda la tierra de su reino llamó de su nombre Saturnia, y le inventó altares, y sacrificios que le hiciesen, los cuales fueron dichos Saturnales, y de Saturno nombraron al sábado, en cuyo día le honraban, hasta que el emperador Constantino, entre otras cosas que hizo en favor de nuestra religión cristiana, mandó mudar los días de la semana nombrados y dedicados a los planetas, en los que agora tenemos. Saturno, según san Isidro, se dijo de Sero, que en lengua latina significa sembrar, porque mostró a sembrar y plantar (como hemos dicho) en Italia; otros le derivan a saturando, que significa hartar, porque hasta que alcanzaron el pan, que él mostró beneficiar, los hombres no sentían hartura, y porque inventó el estercolar los árboles y la tierra, le llamaron Esterculio, según Bocacio.



Declaración de la pintura de Saturno

     Pintan a Saturno viejo, en cuanto Saturno significa el tiempo, y el tiempo es viejo, porque comenzó desde que el cielo tuvo movimiento, o porque en cuanto planeta, porque dicen los astrólogos que Saturno es frío y seco y de complexión melancólica, que son cosas que se hallan en los viejos, o porque con el tiempo las cosas se envejecen y corrompen.

     Píntanle con cuatro niños junto dél por denotar la división del año (que es tiempo) en cuatro partes, que son verano, estío, otoño, invierno.

     Píntanle con hábito sucio porque Saturno, en cuanto planeta, tiene dominio sobre las inmundicias o cosas sucias, como son cocinas, secretas, albañares, por donde corren cosas sucias y hediondas.

     Píntanle pobremente vestido porque al principio del mundo no se tenía cuenta con más ropas de las que convenían a sólo cubrir las carnes.

     Píntanle perezoso en cuanto planeta porque es el que más tiempo gasta en cumplir su revolución, según su movimiento propio en que gasta treinta años, y así, los que nacen en su ascendiente o en los que domina, son perezosos en lo que han de hacer y aun hasta en enojarse, porque tarde se enojan, y cuando se enojan, tarde pierden la saña.

     Decir que traía el gesto triste le conviene en cuanto planeta, porque él hace los hombres sobre que tiene dominio tristes, por ser Saturno de complexión fría y seca y melancólica, cosas que repugnan al alegría. Otrosí, hace a los hombres de gran pensamiento, y los hombres imaginativos son de poco placer.

     Píntanle cubierta la cabeza, porque en cuanto planeta es una estrella de poca luz, en comparación de otras, y por su poco resplandor parece estar envuelta, o porque los que son saturninos son cerrados, de pocas palabras y de gran consejo, y de condición que apenas dellos se puede entender lo que en su voluntad tienen, o porque en cuanto significa el tiempo, que esconde las cosas por su largura, y las trae en olvido, como si nunca hubiesen sido.

     Píntanle con una hoz en la mano por cuanto denota el tiempo, y el fin de un año es principio de otro, a modo del círculo, que el principio y fin vienen a parar en un punto, y esto denotaron con la hoz, por ser curva o porque Saturno fue sabio y este instrumento es agudo por de dentro y por de fuera boto; tal es el sabio, el cual de dentro de sí tiene grande agudeza de sabiduría, y no lo parece de fuera si no lo quiere mostrar. Así lo declara san Isidro, donde comienza: Saturnus falcem tenet.

     Píntanle comiéndose los hijos porque según opinión de astrólogos viven poco los que nacen en el ascendente deste planeta, o porque en tiempo de Saturno comían los hombres carne humana, y a esto decían comerse los hijos, o porque lo que nace en tiempo, entendido por Saturno, todo fenece en tiempo.

     Decir que después de comidos los hijos los vomitaba denota la manifestación de Iúpiter y Plutón, cuando después parecieron en la guerra, viniendo a favorecer a su padre Saturno contra Titán y sus hijos, o porque significa el tiempo; y así como en el tiempo se encierra el año que se acaba, así del año, que es tiempo, sale el año que comienza y se manifiesta. Y porque los años y los tiempos son semejantes, porque entre un año y otro, en cuanto ser tiempo, tanta semejanza hay que no hay diferencia entre ellos, salvo que uno no es otro, o porque cuando acaba, uno se ha pasado. Y esto es comerse Saturno, que es el tiempo, a sus hijos los años, que también son tiempo; y porque fin del uno es principio de otro, por esto dicen que comidos los hijos los vuelve a vomitar. Estos hijos no se entienden los años, sino las cosas que en tiempo nascen y se corrompen. Ejemplo: El tiempo, que es Saturno, engendra hierbas y frutos, y acábanse consumiéndolos las animalias con el tiempo, y esto es comerse Saturno los hijos; y porque otra vez vuelve lo mismo con el tiempo a tomar a producir, por esto dicen volver a vomitar los hijos. Toca esto san Isidro en el lugar alegado, donde comienza: Saturnus origo Deorum, etc. En esto quisieron denotar la vicisitud de las cosas, y que la corrupción de una cosa es generación de otra; y es de saber, que por decir las fábulas que Saturno se comía o tragaba los hijos pensaron los gentiles (no entendiendo su significación) que le harían gran servicio y muy agradable sacrificio en ofrecerle ellos sus hijos; de modo que no sólo le sacrificaban los hijos ajenos, mas aun los suyos; y eran unos sacrificios impíos y muy crueles, y en muchas partes que a Saturno adoraban, especialmente en Italia, a los estranjeros que por la tierra pasaban, los mataban, ofreciéndolos sobre el altar a Saturno, la cual costumbre, según Macrobio, duró hasta que tornando Hércules de España, de la conquista de Gerión, mudó la costumbre del ofrecer los hijos, y aun a los estranjeros, aunque del ofrecer estranjeros, como fuese divina cerimonia (según ellos) no cesó del todo, mas mudáronlo en otra cosa, dando en lugar de los estranjeros unas imágenes de cera, las cuales sobre el altar de Saturno ofrecían encendidas hachas. Esta costumbre se guardó mucho tiempo en Italia, como lo toca san Isidro en el lugar alegado.

     Que los sacerdotes tuviesen las cabezas descubiertas en sus sacrificios, como en los de otros dioses las tuviesen cubiertas, es por denotar que Saturno en cuanto hombre fue verdadero y justo, y por exhortamos en esto, que amemos la verdad, porque el tiempo entendido por Saturno, tarde o temprano la descubre declarando la mentira.

     Había en Roma sobre el templo de Saturno un grandísimo Tritón, según dice Natalis Comitis, que tocaba una bocina todas las veces que se levantaba viento. Esto dicen que significaba que las cosas que pasaron en el mundo antes de Saturno se habían callado, mas que después del señorío de Saturno habían sido celebradas con voz clarísima de los historiadores.

 

Capítulo VI

Trata de Iúpiter

     Muchos hubo nombrados Iúpiter en la antigüedad. El primero, según Leoncio y Cicerón, fue un hombre de Arcadia llamado Lisanias, el cual, como fuese a Atenas y hallase allí los hombres a manera de bestias, y él fuese de singular y excelente genio, mostróles vivir debajo de ley que fuese común a todos, y usar del matrimonio, teniendo cada uno su mujer (como primero usasen una torpe comunidad); y después mostró honrar y servir a los dioses y edificar templos y hacerles sacrificios. De lo cual los atenienses, como groseros, maravillándose, hiciéronlo rey suyo, y honráronlo por dios, y llamáronle Iúpiter, nombre a ningún hombre otorgado antes dél, y por ennoblecerlo más, aunque tuviese nobles padres, porque no serían de tanta fama, que por los nombres dellos este Iúpiter fuese conocido, los autores, con grande ingenio, diéronle por padre a Aether, que significa el celestial fuego, porque fue de ardiente entendimiento; diéronle el Día por madre, aunque no es persona ni puede engendrar, por la fama y claridad de su nombre, porque Día es cosa clara, o porque Día es tiempo, y el tiempo engrandece a los tales varones, porque los que salen muy excelentes no eran antes ni luego como nacieron, mas por distancia de tiempo las virtudes y saber crecen, hasta hacerse excelentes; y así, con estos padres y con el nombre que le pusieron de Iúpiter, y siendo presupuesto poético hablar de Iúpiter, así como si fuese Dios, y no así como de hombre mortal (como lo fue), le engrandecieron y honraron lo posible, porque lo que en griego dicen Zeus, en latín quiere decir Iúpiter, y Zeus quiere decir vida o dador de vida; o según otros, Iúpiter se dice cuasi Iuvans pater, que quiere decir padre ayudante o padre que engendra y da ser. Llámase padre ayudante, porque no sólo da vida, engendrando, así como padre carnal, pero ayudando a criar, como el padre hace sustentando sus hijos, cosas que no convienen a hombre, como lo fueron todos los que se llamaron Iúpiter, salvo a Dios verdadero, porque Él es Padre y principio de todas las cosas, las cuales, o no viven, o dél reciben la vida. Dícese ayudante, por la continuación del ser en que conserva al que cría, porque este ser en cada momento perecería y se volvería al nada que primero era, si no se conservase por actual flujo de aquel que sólo puede dar ser, que es Dios verdadero; y esto quiere decir Iúpiter, por donde entre los nombres no fue alguno hallado que tanta excelencia significase como éste, porque dar vida y ser es la cosa más perfecta y poderosa que ser puede; y aunque los gentiles en otras cosas muchas errasen, introduciendo muchos dioses, pero bien entendieron ser un solo Iúpiter, del cual estos bienes a los hombres viniesen; y dar tal nombre a algún hombre fue por ser de tal excelencia, a su parecer, que fuese a los otros como causa de ser y vivir, por algunos provechos grandes como éste dio; y después procediendo el tiempo, fuese conocida alguna estrella excelente en influir o causar bien, y a ésta pusieron este nombre Iúpiter; y así se concluye que este nombre primero se puso a algún hombre que al estrella o planeta que dicen Iúpiter. Este primero Iúpiter, según Leoncio, fue el más antiguo de todos los reyes de Atenas; y Eusebio dice que el primero rey de Atenas fue Cíclope; y reconcílianse que pudo ser Cíclope y Lisanias, todo uno; y a éste los suyos le llamaron después Iúpiter, y de aquí salió el origen del llamar a los reyes de Arcadia, Iúpiter; como del primer César se llamaron césares los emperadores de Roma.

 

Artículo I

Del segundo llamado Iúpiter

     El segundo hombre que se llamó Iúpiter, según Tulio y Theodoncio, fue un hombre de noble linaje de Arcadia, de quien finge que convirtió a Licaón, rey de esta provincia, en lobo, como en la fábula de Licaón, diremos; aunque Ovidio atribuye esto al tercero Iúpiter; mas Eusebio dice que no puede ser, porque el tercero Iúpiter fue de Creta y hijo de Saturno; según Cicerón, fue más de cien años después, mas sálvase diciendo que Ovidio y todos los poetas tratan de los que se llaman Iúpiter como si fuese uno solo, aunque saben que fueron muchos; y del Iúpiter que todos hablan es del hijo de Saturno y de Opis, tercero deste nombre, porque éste fue el más famoso; y tanto, que después de muerto fue tan celebrado su nombre acerca de todas las naciones, que ninguno después dél fue llamado Iúpiter. Y es de saber que hay gran diversidad entre los autores, porque lo que uno dice del primero, dice otro del segundo, y otro del tercero; mas todo lo que se dice se ha de entender del tercero, hijo de Saturno, porque ninguno hubo deste nombre que le fuese propio desde su natividad como a este hijo de Saturno, el cual desde su nacimiento le llamaron Iúpiter o otro nombre griego que quiere decir lo mismo; y así, hablando de Iúpiter, de sólo aquél entienden, que desde su nacimiento fue así llamado.

 

Artículo II

Del tercero Iúpiter

     Del tercero Iúpiter de quien hemos de tratar, diremos que fue un verdadero hombre de la isla de Candía, de Grecia, hijo de Saturno y de Opis; déste se dicen algunas cosas que son verdadera historia, y muchas según ficción poética, para declarar doctrina natural y moral a los hombres. Fue este Iúpiter el más famoso y que más nombre tuvo en el mundo, y hasta hoy es celebrado, de quien dice Eusebio que en todas las naciones griegas, romanas, egipcias, fue tenido por el mayor de los dioses, y le adoraron por tal, y cada nación le quería para sí, y para honrarse decían que había nacido en sus mesmas provincias. Los de Fenicia decían que había nacido entre ellos. Los egiptios no querían consentir que hubiese nacido fuera de Egipto. Los cretenses profiaban contra todos (según Luciano). Los atenienses no podían sufrir fuese de otra parte. Éste, según Diodoro Sículo excedió a todos los otros dioses y después de la muerte de Saturno, su padre, hizo grandes y señaladas cosas, y comenzó luego a señorear otros muchos señoríos, no tanto adquiridos con fuerzas y armas, cuanto con industriosa prudencia, mostrando a los hombres grandes secretos de naturaleza, porque publicando que toda nueva invención que saliese, que a él fuese el primero que se notificase, prometiendo por ello grandes premios, y así, aprendiendo de muchos, todos la recibiesen por nueva dél solo, con que trujo la gente a más sabios y ordenados modos de vivir, dando para ello muchas industrias provechosas y necesarias para el concierto de la vida humana, quitando malas costumbres, como era que no comiesen carne humana, como hasta el tiempo de su padre Saturno se había usado. Enseñó guardar justicia en los pueblos, y que nadie agraviase a otro, so pena que sería castigado. Hizo leyes a muchas gentes. Quitó contiendas que había entre los hombres, y dio orden cómo se concertasen, con que fue tan quisto y amado, que no sólo cuando trujo guerra contra los Gigantes, todos los demás dioses le vinieron a ayudar, mas ganó mucho señorío y honra mundana (como él deseaba) y divinidad, lo cual no fue muy difícil de adquirir, porque la ignorante gente, conociendo los muchos y muy buenos avisos de vivir y beneficios que dél recibían, no sabiendo con qué le poder pagar, ordenaron de adorarle, viendo serle muy acepto este género de paga; y él por su parte no se descuidaba en que esto pasase adelante, porque tomando amistad con los príncipes, les rogaba le hiciesen templos, como hombre muy ambicioso de honra, a su nombre dedicados; y así el rey Casio le hizo un templo y le puso nombre Iúpiter Casio, y el rey Molión, otro, llamado Iúpiter Molión; y así lo hicieron otros muchos, que sería largo de contar. Con todo esto era por otra parte tan desordenado en el vicio sensual que aun a su hermana no perdonaba, y así, no veía mujer de buen rostro que della no gozase, y aun hasta el amar mozos, de que le acusa san Augustín. Cosa de admirar es la ceguedad de los antiguos y engaño del demonio (por cuyo medio, permitiéndolo Dios por sus pecados), que un hombre tan vicioso, y que después de muerto fue sepultado en el infierno, se tuviese en opinión de dios y dejase tan firmes sus obras en los corazones de los hombres, que cuanto mal o bien venía del cielo creyeron sucedería por Iúpiter, y que él lo enviaba; y así, los rayos, y piedras, y lluvias, lo recibían como cosa de su mano. Diéronle muchos nombres, así entre griegos como entre los latinos y otras naciones, y todos eran según la propiedad del poder, oficios, y efectos que le atribuían. Llamáronle padre por la benevolencia, y provisión y cuidado que de todos tenía. Llamáronle rey óptimo, máximo, porque comunicaba a todos sus bienes. Nombráronle vencedor, emperador, guardador, fulminador, capitulino, y otros varios nombres, que refiere san Augustín. Los egiptianos le llamaron Hamón, por la causa que en otra parte dijimos.

 

Artículo III

Del cómo y dónde se crió Iúpiter, y de sus amas

     Iúpiter, luego como nació, por escondello, lo dieron a criar a su abuela Vesta (como tratando de Saturno dijimos), y llevándolo al monte que dicen Ida (que es en Creta o Candía), le encomendaron en la guarda de los curetes, como lo escribe Eusebio, y porque, según la costumbre de los niños, Iúpiter algunas veces lloraba, porque Saturno no oyese el llanto y entendiese dónde estaba y lo matase, fingen que cerca de una cueva donde le tenían, tañían atabales y bacines de cobre, y otros instrumentos que causaban ruido; a este ruido acudieron las abejas, y con la miel que en la boca del niño hacían le sustentaban; otros dicen que le crió una cabra; otros una osa, o que sus amas se convirtieron en osas. Pausanías dice que le criaron dos Ninfas llamadas Ithome y Neda, es un alto de un monte de la provincia de Mesenia, junto de una fuente llamada Clephidia. Cicerón dice que Adrastea y Ida y Amalthea fueron amas de Iúpiter. Otros dicen que le criaron unas palomas. Pintaban a Iúpiter, unas veces sin orejas y otras con ellas; otras con tres ojos; otras como carnero, o con cuernos de carnero; dedicáronle el águila y traíala por divisa, y servíale de subirle rayos de los que hacía Vulcano y sus criados los Cíclopes.

     Dicen que cuando Iúpiter iba con intento de echar a su padre Saturno del reino, llegando a los pueblos ceclopios, que habían recibido sueldo para que en sus guerras le ayudasen, como le mintieron como gente mala y engañadora, los convirtió en ximios.



Declaración

     Que nacido Iúpiter y Iuno de un vientre mostrasen a Iuno y escondiesen a Iúpiter, diráse su significación tratando de Iuno. Que Iúpiter fuese dado a Vesta que le criase denota que los animales y plantas se crían de la tierra, entendida por Vesta, o que las mudaciones de los elementos son hechas cerca de la tierra, de la cual se levantan los vapores, de que pensó Thales sustentarse la región etérea o celestial. Darle a Iúpiter por guarda a los curetes fue porque éstos, según sentido histórico, fueron muy leales y grandes servidores de Iúpiter, y por el buen tratamiento y mercedes que les hacía, los llaman hijos de Iúpiter.

     Decir que los curetes, porque no oyese Saturno los llantos que Iúpiter, según condición de niños, hacía, tañían atabales y bacines, esto es porque, según opinión de pitagóricos, tenían que la región etérea o cielos, con sus movimientos, causaban harmonía musical. Para declarar esto, dice la fábula que Iúpiter fue guardado entre el ruido de atabales y adufes y bacines que los curibantes tañían, porque Saturno no le oyese llorar.

     Que las abejas acudiesen luego a criar a Iúpiter, haciendo en su boca miel: Esto denota varias cosas: la una, que es bueno a los niños luego que nacen ponerles en la boca una gota de miel, porque se muestren a mover la lengua para mamar. Otrosí, acudir las abejas allí, haciendo los curibantes tanto ruido es mostrar que las abejas dando golpes en los corchos, se juntan, como muestra Virgilio, diciendo: Nunc age natura apibus. O significa que en aquella tierra donde se crió Iúpiter, fue donde primero se tuvo cuidado de beneficiar las abejas.

     Decir que le crió una cabra o las abejas es que, según Dídimo, Iúpiter fue encomendado al rey Milesio de Creta, el cual tenía dos hijas llamadas Amalthea y Melisa, y éstas criaron a Iúpiter; y dijeron que una cabra llamada Amalthea, por poético encubrimiento, o de las abejas, porque Melisa, hermana de Amalthea, en griego, quiere decir Apis en latín, que en nuestra lengua es abeja; por esto dicen que le criaron las abejas y una cabra. Y esto dijeron los poetas por engrandecer a Iúpiter, diciendo que no había sido criado como las otras criaturas, sino con cosas ajenas de naturaleza, o por dar a entender que las animalias que no saben de razón le obedecían y servían, para que por esto pareciese ser Iúpiter alguna divinal virtud; o quisieron por esto decir que así como las abejas se crían sin ayuntamiento de macho y hembra, así los elementos, entendiendo or Iúpiter el del fuego, se engendran sin ayuntamiento, de los cuales pensaban los antiguos cebarse y criarse la región etérea, o para significar que de a tierra se levantan exhalaciones y los engendramientos de los elementos.

     Dijeron haber criado a Iúpiter más una cabra que otro animal porque la cabra es amiga de subir a lo alto, tanto que aun hasta para comer se alza y sube a las matas; así los elementos y vapores se levantan sobre la tierra. Y para declarar que también se levantan vapores del agua dijeron que criaron a Iúpiter una, porque ninfa es nombre general de toda humidad, y por humidad se entiende el agua.

     Decir que le crió una osa es que donde le criaban había un monte llamado Ursus, que quiere decir oso, o porque iban allí y le desnudaban y limpiaban, decían que le criaba una osa, o que su ama se convertía en osa.

     Decir que le criaron palomas es que algunas amas que criaron a alguno nombrado Iúpiter se decían Columbae, que quiere decir palomas.

     En Creta, según Plutarcho, pintaban a Iúpiter sin orejas, para denotar que el rey no debe dar oídos a burlas, o que no ha de oír a unos más que a otros sus justicias. Los lacedemonios asimismo le pintaban al contrario, con cuatro orejas, para declarar la prudencia y diligencia que ha de tener el rey para administrar y oír y entender todo aquello que sus pueblos hacen; y por esto mismo denotar, le pintan con tres ojos, porque ha de verlo todo y ninguna cosa le ha de ser oculta; por esto mismo le atribuyen el águila por su ave, por la gran vista que esta ave tiene. Otros dicen que la causa porque Iúpiter recibió el águila y la tomó por divisa fue que cuando partía de la isla llamada Naxos, a la guerra contra los Titanos, en favor de sus padres, como hiciese sacrificio en la costa del mar, vínole una águila por agüero; y como él después venciese a los Titanos, tomó al águila por buena señal y hízola su divisa, y dicen que cuando el águila vino, se le asentó en la cabeza. Lo cual significó que había de ser rey, como entonces no lo fuese; y ultra desto hicieron el águila paje de Iúpiter, y que le servía de llevarle los rayos que hacían los Cíclopes, criados de Vulcano. Esto dicen los poetas, porque según afirman los naturales, esta ave no es herida de rayo; lo cual para significarlo decían que llevaba los rayos en los pies, porque si le hicieran mal, no los osara tocar, o que su vuelo es tan alto que excede a la región del aire, donde se engendran los rayos. Otrosí le dedicaron el águila, porque así como es la reina y la principal de las aves, así Iúpiter era tenido por el mayor de los dioses gentílicos. Y porque esta ave la traía en su escudo o armas por divisa, le dicen Armiger Iovis, cosa que trae las armas de Iúpiter.

     Los cecropios, vueltos por Iúpiter en ximios, porque faltaron la palabra o blasfemaron contra él, nos da ejemplo que los soberbios y mentirosos, que tienen osadía de hablar mal contra la religión y contra Dios, no son otra cosa, por juicio de Dios, sino monas, que teniendo semejanza de hombres, les falta las obras.

     Llamaron los de Egipto a Iúpiter Amón que según Papias quiere decir carnero, o arenoso, y esto es porque cuando fingen haber huido los dioses del gigante Tiphoeo hasta Egipto, se mudó Iúpiter en carnero, por miedo, no pudiendo pasar de allí; y los demás dioses se mudaron en otras figuras, como dice Ovidio. Lo otro le conviene arenoso, porque en la tierra de Libia, que es África, está un templo de Iúpiter en un arenal, y fue este templo de tanta veneración en tiempo de los gentiles que fue a visitarlo Alejandro.

 

Artículo IV

De la partición del mundo que hizo Iúpiter con sus hermanos

     Después de haber Iúpiter echado a su padre Saturno del reino, y recibido por mujer a Iuno, su hermana, Neptuno y Plutón pidieron a Iúpiter la parte del reino, atento que le habían ayudado contra Titán y que estaba todo en paz. Iúpiter vino en ello, y según poético fingimiento, partieron entre ellos el mundo, como dice Lactancio y Estacio, porque presuponen no haber otra cosa en el mundo, fuera de lo que Iúpiter tenía; dividiéronle en tres partes, y echadas suertes, le cupo a Iúpiter el cielo, y a Neptuno el mar, y a Plutón el infierno, con toda la tierra. Esto es, que todos tres hermanos heredaron lo más de Grecia; y porque a Iúpiter cupo la parte más oriental de aquella provincia, a respeto de las otras partes de sus hermanos, que fueron más occidentales, o porque acostumbró vivir en el monte Olimpo, de Thesalia, al cual monte los moradores dél le llaman cielo, por esto dicen haberle cabido a Iúpiter el cielo, o habitar en el cielo. A Neptuno, porque le cupieron las islas de Grecia, y algunas tierras cercanas de mar, le llamaron dios del mar, o haberle cabido el mar. A Plutón, porque le cupieron las partes más occidentales de Grecia o porque esta parte, a respeto de la oriental, de do sale el Sol, es muy tenebrosa, o porque caminando a Occidente bajan hacia abajo, y a lo bajo se dice infierno, por esto llaman a Plutón dios de los obscuros infiernos, y porque el infierno está en el medio de las entrañas o en el centro de la tierra, dijeron también haberle cabido el señorío de toda la tierra.

     Decir que este repartimiento o partición del mundo se hizo por suertes fue por denotar la igualdad de los hermanos, hijos de Saturno.

 

Artículo V

Cómo se entiende transmudarse Iúpiter en varias cosas, y descender del cielo

     Hemos dicho que Iúpiter se dijo así: Quasi invans pater, que quiere decir padre ayudante o padre ayudador, porque ayudaba a los hombres con grandes avisos necesarios para la vida, o porque iuvo iuvas, en otro significado, se toma por delecto delectas, que quiere decir deleitar, porque fue un hombre de los más viciosos y sensuales de cuantos en las historias se hace mención, el cual, como para cumplir sus torpes deseos y sucios apetitos, bajase del monte Olimpo de Thesalia, donde hacía su habitación, a gozar de muchas mujeres, a quien iba a buscar donde pensaba hallarlas, con diversas formas de cautelas para poderlas haber, fingen los poetas que bajaba del Cielo, porque a este monte los moradores dél le llamaban Cielo, y que se convertía en diversas formas, diciendo que para alcanzar a Dánae se convirtió en pluvia o en granos de oro, que según dicen san Isidro y san Augustín, no fue otra cosa sino que Iúpiter, con mucha suma de oro que dio, vino a engañar a la simple y recogida doncella.

     Decir que otra vez se convirtió en Amphitrión, como trae Plauto, es decir que dándole muchos tesoros a Amphitrión, le consentió que en su lugar durmiese con Alcmena, su mujer.

     Decir que otra vez se convirtió en toro es porque viniendo por la mar trayendo la vela de su navío un toro pintado por insignia, robó a la noble Europa, hija del rey Agenor; y de esta manera fueron todas las demás transmutaciones que se dice haber hecho para sus adulterios y homicidios y maldades. Y así, dice Arnobio, autor antiguo, que cuando Iúpiter algún mal recaudo pretendía hacer, se transformaba en diversas formas; quiere decir, buscaba varios modos para ello, por terceros, y con suma de dineros y otros sobornos.

 

Artículo VI

De la pelea de los titanes o gigantes contra Iúpiter

     Cuenta Ovidio que los Titanos o Gigantes, que tenían los pies de serpientes, desearon subir a los reinos celestiales, por echar de allí a Iúpiter y a los demás dioses, y para ponello por obra amontonaron montes unos sobre otros; conviene a saber: el monte Osa sobre el monte Pelión, y sobre éstos pusieron el monte Olimpo, hasta que con ellos llegasen a las estrellas, para después prender a todos los dioses y echarlos de sus aposentos. Entonces Iúpiter, indignado de tan gran soberbia, arrojó un rayo del cielo, con que hirió a estos Gigantes, y abriendo la tierra, los puso debajo de ella, poniéndoles encima unos grandes y pesados montes; mas de la sangre de ellos caliente, mezclada con la tierra, se engendraron otros, y por esto se dice gigante, que es nombre griego, que quiere decir nacido de la tierra. Gigante también quiere decir hombre disforme y fuerte más que los otros.



Declaración moral

     Estos Gigantes, según Macrobio, no fueron algunos hombres de grandes cuerpos, como en común solemos entender; mas llamaron Gigantes a una gente muy necia, que negaron haber dioses; y por esto dice la fábula que querían echar los dioses del cielo, porque los gentiles dieron el cielo a los dioses por lugar. Decir que estos gigantes tenían los pies de serpientes es por significar la maldad y mala inclinación de los tales, porque la serpiente no anda derecha, mas tendida sobre la tierra; así, éstos eran todos terrenales, que no pensaban cosas celestiales. Decir que de la sangre de los Titanos o Gigantes, y de la tierra, se engendraron otros Gigantes, esto es porque los Titanos fueron hombres de malas condiciones y peores costumbres, y es cosa creedera de un malo nacer otro malo, o que de la raíz de la soberbia entendida por los Titanos o Gigantes nacen todas las impiedades y males. Poner los montes Pelión y Osa y Olimpo unos sobre otros, esto es porque son unos montes en Thesalia o Macedonia, que están tan cercanos unos a otros, y de tal modo, que Osa es más alta que Pelión, y Olimpo más alto que Osa, y mirados de lejos parecen estar unos sobre otros; y para declarar esto, fingen que los Gigantes los juntaron. Algunos quieren decir que los Gigantes fueron unos hombres tan feroces como soberbios, que negaban la deidad y poder de sus dioses, y quiriendo combatir con ellos, fueron convertidos en ximios, que no es otra cosa sino querer decir, que no quiriendo los malos conocer los beneficios de su Criador, ni guardar sus leyes y mandamientos, antes con presuntuosa soberbia, que es cabeza de todos los vicios, embebidos en feas maldades, se convierten en bestias, como ximios, lo cual quiso sentir Tulio cuando dijo: No es otra cosa los Gigantes combatir con los dioses sino los hombres vivir fuera de razón y resistir a naturaleza. Decir que cudiciaron el cielo, esto es porque cudiciaron los Titanos el poderío real que tenía Iúpiter. Lo que dicen que Iúpiter derribó los montes sobre los Gigantes es que por Titán entendieron el Sol y por su mujer la Tierra, y porque de las calidades de estas cosas, que es el calor entendido por el Sol, y humidad entendido por la tierra, nacen todas las cosas, por esto dicen que de la sangre de los Titanos mezclada con la tierra nacieron los Gigantes. Algunos dicen que los antiguos por esta fábula declararon los mudamientos de los elementos, unos en otros, y las generaciones de las cosas naturales, entendiendo por los Titanos lo grueso y terrestre, que entre sí tienen los elementos, que la fuerza de los cuerpos celestiales arrempuja de lo alto a lo bajo, porque los vapores por la fuerza o virtud del Sol, por quien se entienden los Titanos, suben hacia arriba, los cuales, llegados a lo alto por virtud de los cuerpos divinos se resuelven en puros elementos, o se rechazan hacia abajo, y dellos se vuelven a entrar en la tierra, como hace el agua, y desta entrada vuelve la tierra a engendrar cosas, y otros vapores, que es una pelea perpetua, mediante la cual contrariedad de elementos consiste la generación de las cosas naturales, como lo que decimos Metheoros. Según sentido histórico, la verdad desta guerra fue que los Titanos pelearon contra Iúpiter en Thesalia o Macedonia, en el campo de Phlegia, donde fue muy grande pelea, y fueron vencidos los Titanos, muriendo muchos de ellos, como escribe Solino.

 

Artículo VII

De otra guerra del gigante Thiphoeo contra Iúpiter y los demás dioses

     Esta guerra que dicen del gigante Thiphoeo contra Iúpiter y los demás dioses, no fue verdadera, mas fingida, para alegórica exposición. Esto se prueba por cuanto las guerras de Iúpiter contra los Titanos fueron, según Lactancio: la primera, cuando peleó con ellos para librar a su padre Saturno de las prisiones en que le tenían; la segunda, cuando ellos pelearon contra Iúpiter por tomarle el reino. Después de echado Saturno de Grecia, toda la demás vida de Iúpiter fue en paz, que fue causa que gastó la vida mal en deleites carnales. Y dice el alegado Lactancio, que esta guerra fue comienzo de todos los males del humano linaje, por cuanto en ella venció Iúpiter; porque si él fuera vencido, no se hiciera tener por dios, haciéndose templos y ordenándose sacrificios, de lo cual quedó después en los gentiles costumbre de adorar a Iúpiter, Diana, Mars, Mercurio, Apolo, Ceres, Hércules, Bacho, y otros muchos que son, o se dicen, del linaje de Iúpiter; y así esta guerra fue fingida para declarar las propiedades del movimiento y efectos de los planetas y otras cosas, como en su declaración diremos. Dice, pues, la fábula, que la Tierra concibió de Titán y parió a Typholo o Thiphoeo, príncipe de los Gigantes, y era de tan admirable grandeza de cuerpo, que llegaba con la cabeza a las estrellas y con una mano al Oriente y con otra al Occidente; la barba muy larga, y que echaba fuego por la boca, de cuyas fuerzas y vista tan espantosa, no pudiendo resistir los dioses, huyeron hasta Egipto, y no pudiendo más huir ni tieniéndose por seguros mudaron las figuras: Iúpiter se mudó en carnero, Phebo en cuervo, Bacho en cabrón, Diana en cierva, Iuno en vaca blanca, Venus en águila, Mercurio en cigüeña, y así de otros dioses.

     Theodoncio cuenta esto de otra manera: dice que los Gigantes, siguiendo la condición de sus padres los Titanos, movieron guerra contra los dioses, empero no osaron comenzarla hasta que su madre la tierra escondiese en una cueva a Egla, mujer del dios Pan, que era la más hermosa de todas las mujeres. Lo cual hecho, movieron guerra y fueron huyendo los dioses hasta Egipto, en donde se mudaron en diversas figuras: Iúpiter en águila, Pan se mudó parte dél en pescado, y parte en cabrón. Mas Iúpiter, teniendo revelación del oráculo, que si quería vencer encubriese su escudo con el cuero de Egla, mujer del dios Pan, y su cabeza con la de Gorgón, entonces presente la diosa Palas movió la guerra, y los Gigantes fueron vencidos y en el infierno metidos: a Thiphoeo, que con un rayo había sido herido, le echó encima la isla de Sicilia, puniendo el brazo derecho debajo del monte Peloro, que cae hacia el mar estrecho de Italia, y la mano izquierda debajo del monte Plachyno, el cual es fin de Sicilia contra mediodía; los pies debajo del monte Lilibeo, que es hacia la parte de Occidente de Sicilia, y la cabeza debajo del monte Ethna, el cual es contra Oriente, que en lengua vulgar se dice Mongibel; y fingen que este gigante está vivo, y como tiene respiración, con la apretura de su espíritu inflámase y tórnase fuego; por esto en el monte Ethna de Sicilia, salen llamas de fuego de la boca de Typhoeo, que está debajo. Otrosí, dicen e este Gigante, cuando se cansa de estar de una parte tendido, quiriéndose volver, cansado de tener sobre sí tanto peso, porfía para mudarse, y así, se mueven las ciudades de la isla.



Declaración

     La causa de la variedad desta fábula es que los autores quisieron por ella entender diversas cosas: por la primera narración de la huida que hicieron los dioses hasta Egipto, por quien son entendidos los planetas, quisieron decir que la mayor declinación que los planetas tienen es hacia aquella banda, porque Egipto es ábrego o mediodía. Y decir que en Egipto mudaron los dioses sus figuras es para significar muchas cosas, conviene a saber: la costumbre que los egipcianos tenían de adorar a Iúpiter en figura de un cordero y los otros dioses en otras diversas, y también porque adoraba esta gente animales, como lo sintió Juvenal, donde comienza:



Quis nesciat Volusi Bithinice, etc.



     Va diciendo Volusio de Bethinia, no hay quien no sepa qué cosas tan de disparate son las que Egipto adora; sirven al cocodrillo, que es un animal monstruoso en el río. Otros adoran las cigüeñas, que están hartas de serpientes. Allí adoran unos a los peces del río, otros, a los peces del mar, y hay pueblos que tienen a los perros por dioses, y no hay quien a Diana adore.

     El mudarse los dioses en unas figuras de animales, más que en otras, es para declarar las propiedades de los planetas; y así, mudarse la Luna en cierva denota que así como la cierva es animal ligerísimo, así la Luna hace su curso más brevemente que otro ningún planeta. Convertirse Mercurio en cigüeña es porque la cigüeña es contraria a las serpientes, como Mercurio, que las mata, o porque por Mercurio se entiende el médico, y éste ha de matar las serpientes, que es quitar las enfermedades de los cuerpos, las cuales corrompen e inficionan los cuerpos, como las serpientes venenosas al que pican. Venus se convirtió en anquilla; esto es, porque como el anguilla es deleznable, que mientras más la aprietan y pretenden tener, más se desliza, y tanto más apriesa se suelta de las manos, así el deleite deshonesto (entendido por Venus), cuanto más sus amadores vanos tenerle desean, tanto más apriesa huye y se acaba. Convirtióse Apolo, entendido por el Sol, en cuervo, por la semejanza; porque así como Apolo era dios de la adivinación, así el cuervo tiene condición (según agoreros) de adivinar. Bacho, se mudó en cabrón, porque el cabrón es de naturaleza cálida, así como el vino entendido por Bacho; y así como el demasiado vino provoca a lujuria, así este animal cabrón es lujuriosísimo. Y así como el vino se sube a las cabezas, así este animal cabrón se sube a las breñas altas. Convirtióse Mars en raposo, porque así como este animal usa de grandes astucias para matar las aves y animalias, así en la guerra, entendida por Mars, son necesarios muchos ardides. Mudarse Iúpiter en carnero, según Ovidio, es por convenir a Iúpiter las propiedades deste animal, porque así como el carnero manso guía los demás, así Iúpiter es benigno y guía a los que nacen, porque en común nacen los hombres en el noveno mes, y Iúpiter gobierna este noveno mes; porque en el primero mes del concebimiento tiene dominio Saturno (según opinión de astrólogos), en el segundo mes Iúpiter, en el tercero Mars, en el cuarto Sol, en el quinto Venus, en el sexto Mercurio, en el séptimo Luna, en el octavo vuelve otra vez a dominar Saturno, y en el noveno Iúpiter. Decir Theodoncio que Iúpiter se convirtió en águila es porque así como es reina de las demás aves, y que jamás se ceba o come sin dejar parte de que puedan comer otras aves, así Iúpiter fue el principal de los dioses vanos, y es planeta en sus efetos más benigno que los otros para los niños concebidos. Saturno no se cuenta agora entre los dioses, porque presuponen los poetas su hijo Iúpiter haberle echado de los cielos en el infierno, como dijimos en el capítulo segundo, o porque Saturno es perjudicial a la vida del infante engendrado, por lo cual parece que proveyó Dios de apartallo más de la tierra que a otro planeta, porque con sus malas influencias menos dañase. Llamarse dioses los planetas es porque ellos son los que entre los gentiles fueron tenidos por los mayores dioses, porque alumbran la tierra y causan en ella muchos provechos, y las generaciones y corrupciones que en ella se hacen. Iuno se convirtió en vaca blanca: esto se pone para cumplimiento de la fábula, porque Iuno no es del número de los planetas; mas como era mujer de Iúpiter, huyendo su marido y mudándose en figura ajena, necesario era que su mujer le siguiese en ello, con lo cual se da doctrina a las mujeres casadas que sigan y se conformen con las voluntades de sus maridos en cosas lícitas y honestas. Y el convertirse en vaca más que en otra cosa es porque por Iuno algunas veces se entiende la tierra, y para declarar que el principal animal para labrar la tierra es la vaca o buey, para que dé abundosos frutos. Ser blanca esta vaca denota que Iuno, entendida por la tierra, en invierno se cubre de nieves, con que se hermosea y hace más poderosa para frutificar, por las causas que en nuestra Astronomía dijimos.

     Pan se convirtió (según Theodoncio) en cabrón y en pescado; esto es porque por Pan entendían los antiguos la naturaleza de las cosas del mundo, cuyas partes la una es tierra, y significada por el cabrón, el cual en la tierra vive. Otra es agua, la cual es entendida por el pescado que en ella se cría. Quisieron por esto dar a entender que todos los animales y cosas del mundo se sustentan y conservan en tierra y agua, o que de la templanza del húmido entendida por el pescado, y lo cálido entendido por el cabrón, consiste la vida de todo animal.

     Por Tiphoeo, que hizo huir a los dioses hasta Egypto, se entiende el movimiento de los cielos, mediante lo cual los planetas se mueven. Por la barba larga se entiende la virtud celestial, mediante lo cual se engendran y corrompen las cosas de este mundo, según obra la causa segunda, por la orden que nuestro Señor lo ordenó.

     Lo que dice Theodoncio, que los Gigantes no osaron comenzar la guerra contra los dioses hasta que Egla, mujer del dios Pan, fuese escondida en la tierra, fue para significar la industria de la guerra, la cual no debe alguno intentar sin tener las cosas necesarias para ella; y por cuanto una más necesaria era esconder a Egla, que significa la riqueza o mantenimientos de los hombres, que por ser mujer de Pan, que como hemos dicho, Pan denota las cosas del mundo. Es Egla, mujer del dios Pan, para significar que el mundo en común ama la riqueza, como el marido a la virtuosa y querida mujer. Decir que era Egla la más hermosa de todas las mujeres es porque los hombres mundanales avarientos tienen las riquezas por mejores que todas las cosas y por muy hermosas. Llámase la mujer de Pan Egla, que en griego quiere decir cabra, porque antiguamente todas las riquezas de los hombres eran ganados, y de aquí sale que de pecus, que en latín quiere decir oveja o cabra o puerco, salga pecunia, que en la misma lengua quiere decir todo género de dinero, porque Pan en otro significado era dios de los pastores, y por esto es Pan marido de Egla. Ser Egla escondida en la tierra era que aguardasen tiempo que Iúpiter estuviese desapercibido y sin bastimentos, porque no hallando Iúpiter a Egla, por estar escondida en la tierra, estaría pobre, porque todo haber procede de la tierra. Que Iúpiter hubiese revelación que si se cubriese el escudo con e cuero de Egla y la cabeza con Gorgón, y estuviese presente Palas, vencería, quiere decir que si se apercibiese de bastimentos, entendidos por el cuero de Egla, y siguiese la guerra, con consejo entendido por Gorgón, vencería. En lo que dice que para que Iúpiter venciese estuviese presente Palas es que Palas era diosa de la guerra, y significa también la sabiduría y expiriencia del arte militar, sin el cual mal puede vencer. Y Iúpiter, tiniendo estas cosas, venció a los Gigantes y los echó en el infierno; esto es porque los vencidos se abajan de sus dignidades, y porque así como no hay cosa más baja que los infiernos, así no hay cosa más abatida que el captivo y vencido. Esta guerra pone Ovidio, contando la contienda de las nueve Musas con las nueve hermanas, hijas de Aganipe, disputando sobre cuáles eran más entendidas en el arte de cantar, y poniendo por jueces a las ninfas.

     Decir que Tiphoeo había sido herido de un rayo es porque los poetas dan estas armas a Iúpiter, y si Iúpiter le venció, con rayo había de ser.

     Que Iúpiter le pusiese a toda la isla de Sicilia, poniéndole un brazo debajo de un monte, y otro debajo de otro, etc., es para declarar la descripción o postura de aquella isla.

     Decir que echaba fuego por la boca, y que resollaba o salía este fuego por la cumbre del monte Ethna, debajo del cual fingen tener la cabeza, es para declarar el vulcán o boca de fuego que en este monte Ethna de Sicilia salía. Y Tiphoeo quiere decir cosa que de sí echa fuego, por ser costumbre de poetas decir las verdades debajo de fingidos encubrimientos. El que quisiere ver la causa del los vulcanes, lea nuestra Astronomía.

     Decir que moviéndose Tiphoeo hacía menear las ciudades de Sicilia es por declarar los temblores de tierra que en aquella isla se causan, por ser tierra cavernosa, más a la continua que en otras partes.

     Haber puesto Iúpiter a Tiphoeo más debajo de esta isla que de otra, es porque Tiphoeo, según Theodoncio, fue muy antiguo rey de Sicilia, el cual, trayendo diferencias con su hermano llamado Osiris, le mató; después peleó con Iúpiter, y siendo vencido dél, fue muerto; y por esto se dice que quiso tomar a Iúpiter el cielo, porque peleó por tomarle el reino. Llamar a Tiphoeo hijo de Titán, es porque Titán fue soberbio, y todos los soberbios se llaman hijos de Titán. Llamarse hijo de la tierra, porque tenía gran señorío en ella, o por ser gigante, porque todos los gigantes se llamaban hijos de la tierra, porque como tengan tan grandes cuerpos, creyeron no poder haber salido de vientre de alguna mujer, mas de otra cosa mayor; y porque no hay mayor vientre que el de la tierra, dijeron que della nacieron los Gigantes, como madre de todas las cosas. Y para colorear esta cosa sin orden, del cómo podrían nacer los Gigantes de la tierra, dijeron que los Titanos, sus padres, movieron guerra contra los dioses, en la cual, derramada su sangre, la tierra concibió y engendró aquellos grandes cuerpos. Hesiodo, en tres versos que comienzan: Sanguineae quot guttae, recipit, etc., dice que nacieron de la tierra, y de la sangre del miembro viril que Saturno cortó a su padre Caelo, para declarar que de la virtud generativa celestial entendida por este miembro, y de la tierra, se engendran las cosas.

     En otro modo se puede aplicar la huida de los dioses del gigante Thiphoeo; entendiendo por la tierra los Gigantes, o por Thiphoeo, que era uno dellos, y no tomando tierra por toda ella, porque della nunca huyen los planetas (por quien son entendidos los dioses), mas por alguna parte septentrional de ella, en la cual habitaba Iúpiter; y según este sentido, se podrá decir huir los dioses o planetas de ella, porque el Sol en invierno se aparta de esta tierra, llegándose hacia el mediodía, y en el verano se acerca. Así la Luna en un mes se aparta y acerca, como este planeta en cada mes cumpla su círculo; otros planetas le acaban más tarde; esto se entiende según sus movimientos propios y no según el que les hace hacer a todos el primer móvil, en espacio de un día natural, y así se acercan y apartan en diversos tiempos, y por este apartamiento o declinación dicen los poetas que los planetas o dioses huyen de Thiphoeo, que es la tierra correspondiente donde habitamos. El cual apartamiento o declinación de planetas es desde Septentrión hacia Mediodía, lo cual se entiende por la huida a Egipto, porque Grecia, donde se finge haber habitado Iúpiter, es hacia Septentrión, y Egipto hacia Mediodía. En lo que toca a longitud, no se pone término, porque todo lo andan pasando de Oriente en Occidente, y procediendo a la redonda hasta volver al Oriente.

 

Capítulo VIII

De Iuno, hermana y mujer de Iúpiter

     Iuno fue hija de Saturno y de Opis; nació de un mismo parto con Iúpiter, y mostrándola a Saturno y diciéndole que había nacido sola, se escapó Iúpiter. Del lugar donde nació hay diversas opiniones. Pausanias dice que en tierra de los samios; Homero, en Argos; Apollonio dice que fue criada en Samos. Las amas que criaron a Iuno fueron: Eubaea y Porsimna y Acraea, hijas del río Asterión. Ovidio dice que fue criada de las hijas de Océano. Homero dice que de Océano y Tethis; otros dicen que la crió Neptuno; otros tienen lo contrario, diciendo que Iuno crió a Neptuno; y otros le dan por amas a las Horas. Del cómo la engañó su hermano Iúpiter y casó con él, dicen los poetas, que amándola Iúpiter por su extremada hermosura, viéndola un día sola en un monte, apartada de otras deesas, se mudó en el ave que dicen cuquillo, y incitando primero gran tempestad de agua y fingiéndose muy mojado, se le fue a asentar en las rodillas; Iuno, viendo aquella avecilla tan mojada y arrecida de frío, movida de compasión, metióla entre la ropa con intento de abrigalla; después Iúpiter, convirtiéndose en su primera forma y prometiéndole casamiento, gozó de su hermana, y de allí adelante quedó por su mujer; hubieron por hijos a Vulcano, y a Hebe, y a Mars, y otros. Y dice Luciano que Iuno hubo a Vulcano sin ayuntamiento de varón. Y Theodoncio dice que de esta misma manera hubo a Hebe y a Mars. Y esto hizo Iuno, viendo que Iúpiter, sin ayuntamiento de hembra, había engendrado a Minerva, como en sus lugares se dirá. Pintan a Iuno con un sceptro en la mano y un cuquillo, y cubierta la cabeza. Dedicáronle el ánsar y el pavón, y danle muchas ninfas que le acompañen y sirvan. Y al arco del Sol que dicen Iris, hija de Thaumas y de Electra, y hermana de las Harpías, que se asienta debajo del trono de Iuno y le sirve de mensajera, según Valerio Flaco. Dicen que Iúpiter la colgó en alto, poniéndole a los pies dos grandes ayunques y atándoles las manos con una ligadura de oro; y como así estuviese colgada del cielo, movidos a compasión los demás dioses, quisiéronla descolgar, mas no pudieron, según atestigua Homero. Es señora de las riquezas y de los reinos. Tenían los antiguos, entre otros templos dedicados a Iuno, uno sin puertas y sin techumbre. Nómbranla con varios nombres, unos de acaecimientos, otros de oficios, otros de templos que le dedicaron, otros de otras cosas. Los más comunes son Iuno, reina de los dioses, madre de los dioses, Lucina, Eliciana, Matrona, Artemia, Fluonia, Februa, Interduca, Domiduca, Unxia, Cinthia, Soticena, Populonea, Prosérpina, Argina, Samia, Aegophaga, y así otros.



Declaración

     Para entendimiento de esto que de Iuno se dice es de saber que por Iuno se entiende unas veces el aire, otras la tierra, otras las riquezas o reinos, otras la Luna, otras otras cosas, y así los sabios le atribuyen algunas cosas, según que significa el aire, otras según las demás cosas.

     Decir que Iuno era hermana de Iúpiter, esto es en cuanto Iuno significa el aire y Iúpiter el fuego elementar, debajo del cual fuego está el aire; y porque estos dos elementos están juntos uno tras el otro, llámanlos hermanos, porque hermano es el mayor parentesco que puede ser en parentesco, y este sentido da Tulio.

     Decir que en el nascimiento escondieron a Iúpiter y mostraron a Iuno denota que el fuego elementar entendido por Iúpiter se nos esconde con el aire que le rodea, entendido por Iuno.

     Que Iuno naciese o se criase en la isla Samos o en Argos denota que en aquellas tierras se engendran muchos y saludables aires.

     Que Iuno fuese criada de las hijas del río Asterión o de las hijas de Océano, o del mismo Océano, y Tethis, o de Neptuno, denota que el aire entendido por Iuno se engendra principalmente de las exhalaciones que mediante el calor natural se levantan de fuentes y ríos y humedades, entendidas por las Ninfas o por Océano y Neptuno, de donde suben en más abundancia que de otra cosa; y a esto llamaron los antiguos criar, y por esto Iuno es criada destas cosas.

     Que Iuno criase a Neptuno conviene en cuanto por Iuno se entiende el aire y Neptuno las aguas del mar, y el agua se engendra del aire encerrado en las concavidades cavernosas de la tierra, o porque las nubes que en el aire son se deshacen en pluvia, de la suerte que declaramos en nuestra Astronomía.

     Darle también por amas las Horas es decir que en todo tiempo se corrompen y varían, y se engendran y augmentan exhalaciones, de que se engendra y cría el aire.

     Decir que Iúpiter en figura de cuquillo mojado se sentó en las faldas de Iuno, aquí entienden ser Iuno la tierra y por Iúpiter la región etérea o celestial. Enviar pluvias sobre el regazo o superficie de la tierra denota que entonces conoce Iúpiter a su hermana y hace la producción de frutos y engendramientos. Convertirse Iúpiter más en cuquillo que en otra cosa es porque esta ave es anunciadora de tempestades y pluvias, como aquel día se finge haber hecho.

     Decir ser Iuno mujer de Iúpiter es en cuanto Iuno denota la tierra, y porque así como el varón deriva en el ayuntamiento seminal humor, del cual se hace concebimiento en el vientre de la hembra, y de allí nace la criatura, así el cielo o Aether, entendido por Iúpiter, según Tulio, deriva de sí las pluvias que caen sobre la tierra, y éstas recibidas en sus entrañas, hace concepción de frutos. Así lo entendió Virgilio donde comienza: Ver adeo frondi, etc. De suerte que el cielo es entendido como varón o marido, por cuanto tiene virtud activa para engendrar. Y la tierra se entiende como mujer, por tener virtud pasiva para recibir como hembra; y aunque el cielo no tenga las pluvias en sí, cáusalas por su virtud alterativa, con la cual altera los elementos y cosas elementadas, de donde proceden todos los engendramientos, o porque otras veces por Iúpiter se entiende el fuego y aire, y por Iuno, agua y tierra, de la conmixtura de las cuales cosas se producen y engendran las cosas, y por esto Iuno es mujer de Iúpiter.

     Que Vulcano sea hijo de Iúpiter y de Iuno es que entendieron por Iúpiter el fuego y por Iuno el aire y por Vulcano los rayos, los cuales se engendran en el aire por operación del fuego o calor elementar; y porque en el aire se engendran y parecen, dicen el aire ser madre del rayo; y así tomaron a Iuno por el aire, cuando dijeron ella ser madre de Vulcano, sin ayuntamiento de varón. Tener Iuno también por hijos a Hebe y a Mars es porque la templanza del aire es causa de abundancia y fertilidad de todas las cosas, de la cual salen los frutos y riquezas entendidas por Hebe, y de las riquezas y fertilidad se causan cudicias y discordias en los mortales; y por estas guerras se entiende Mars, y por esto Mars es hijo de Iuno y hermano de Hebe. Danle sceptro como reina. Píntanla con el cuquillo por lo que se ha dicho del convertirse Iúpiter en aquella ave, cuando la conoció. Píntanla cubierta la cabeza, por cuanto las riquezas, por Iuno entendidas, están cubiertas en las entrañas de la tierra o en las arcas de los avarientos.

     Dedicáronle el ánsar porque esta ave siente el movimiento del aire más que otra, por poco que sea.

     Dedicáronle el pavón, en cuanto es deesa de las riquezas, por denotar con lo que hace el pavón la condición de los ricos. Es el pavón ave soberbia y vocinglera, suele andar por lo alto de los tejados, es pintada de diversas colores, levanta la cola para mostrar su hermosura, y entonces deja la trasera descubierta. Estas cosas son condiciones apropiadas a los hombres ricos; son éstos, por la mayor parte, soberbios como el pavón, porque las riquezas les hace pensar no haber menester a ninguno, antes que los otros los han menester a ellos. Son vocingleros, porque se loan, y desprecian, y hablan palabras altivas y soberbias; andan por los altos, por cuanto los ricos no andan por lo llano, mas desean las altezas de estado y preeminencias. Son pintados de diversos colores, por cuanto los ricos se visten de preciosas y varias vestiduras de oro y seda, y de diversos colores, como aquel rico del sagrado Evangelio, que se vestía de púrpura y viso. Y así como debajo de la cola del pavón, que es hermosa, se encubren cosas feas, que son los pies y lo postrimero del cuerpo, así debajo de la hermosura de las preciosas vestiduras de los ricos se encubren muchos vicios y torpedades de costumbres. Y así como cuando el pavón levanta la cola descubre sus fealdades, y cuando no la levanta las tiene cubiertas, así los ricos, cuando quieren gloriarse en sus riquezas y preciosos arreos, hacen sus vicios y menguas ser conocidas, lo cual no vendría si ellos callasen, no se gloriando. Denota también el tener el pavón partes feas, siendo ave tan hermosa, que no hay estado, por rico o próspero que sea, que no tenga trabajo o tacha encubierta.

     Decir que Iuno tenía muchas ninfas que a la continua le servían: por estas ninfas se entiende las nubes que están en el aire, y entonces por Iuno se entiende al aire; o por estas ninfas, que son muchas, significan los muchos y varios mudamientos e impresiones que se engendran en la región del aire, porque en ella se hace la pluvia, y viento, y nieve, y granizo, nieblas, rocío, rayo, relámpago, cometas y todas las demás cosas que Aristóteles trata y nosotros declaramos en nuestra Astronomía, lo cual no se hace en otro elemento.

     Decir que el arco celestial servía a Iuno, porque este arco se engendra en las nubes que están en el aire, entendido por Iuno, y no se puede engendrar en otra cosa, según declara Aristóteles. Otros, como Iuan Bocacio, aplican esto a Iuno, en cuanto significa las riquezas, porque el arco celestial es muy hermoso, de diversos colores, y es en forma corva, y deshácese apriesa, lo cual conviene a los ricos y riquezas, porque ellos toman diversas aposturas y se hacen esclarecidos y admirables en los ojos de los otros hombres, y no es un color, mas de muchos, porque los ricos de diversas aposturas se pintan, y como el arco es corvo, así por una parte suben y por otra descienden, porque las riquezas no permanecen siempre en unos mesmos hombres, mas unos suben a ellas y otros descienden, no teniendo holganza; mas unos las dejan y otros las toman; y como el arco se deshace muy apriesa, así el estado de los ricos suele deshacerse presto.

     Dice ser Iris hija de Thaumas y de Electra, porque Thaumas fue hijo de Ponto o Océano, que es agua, y Electra es nombre compuesto de Ilios, que es Sol, y aetrius serenus; luego nace Iris de agua y de serenidad, de reflexión de los rayos del Sol en alguna nube que se está deshaciendo en agua, como en nuestra Astronomía declaramos. Que Iris se asiente debajo del trono de Iuno es porque se engendra en la parte inferior del aire, esto es, debajo de las nubes. Que sea mensajera de Iuno y hermana de las Harpías o de los vientos es porque cuando se causa arco es señal que se seguirán vientos, o aguas, o serenidad; y por esto Virgilio, donde comienza: Et bibit ingens arcus, entre las señales que pone para pronosticar lluvias, cuenta el arco celestial. Y Valerio Flaco, en los versos que comienzan: Emicuit reserata dies, la pone por señal de serenidad. La color colorada del arco se causa de la primera parte del aire, que es penetrado con los rayos del Sol. El color negro se causa del no poder penetrar bien los rayos del Sol la nube, por su densidad o groseza. Lo verde se causa de lo colorado más escuro y del escuro de la nube; lo azul se causa de lo obscuro o negro de la nube y del resplandor o blancura de los rayos del Sol.

     Decir que Iúpiter colgó a Iuno, esto es porque el aire, entendido por Iuno, es inferior al fuego elementar entendido por Iúpiter. Los dos ayunques que dicen que le puso a los pies denotan el agua y la tierra, entendidos por Neptuno y Plutón, que están debajo, que parece todo estar colgado en el aire. Y por la fición de estos cuatro hijos principales de Saturno quisieron los antiguos declarar los sitios y orden de la región elementar, quiriendo decir que el fuego está primero junto al cielo de la Luna, y más abajo el aire, luego el agua y tras ésta la tierra. Y por Saturno, padre de éstos, quisieron entender la mente primera de Dios, Criador de todo lo visible e invisible. Algunos dicen que este Saturno fue Noé, y llamáronle Saturno por la doctrina religiosa, y política, y civil, y de la agricultura que enseñó a sus hijos y a los italianos. A Sem, hijo de Noé, llamaron Iúpiter, y éste se quedó en Asia, donde salieron del arca después de pasado el diluvio, viniéndose su padre a Europa, a la provincia de Italia, se quedó allí. A Iaphet, hijo de Noé, llamaron Iano, y Neptuno, y a éste le hizo su padre Noé general de una flota, y por esto fue llamado Neptuno, dios de las aguas, o presidente del mar, o porque enseñó la navegación a Cham, el otro hijo de Noé, llamaron Plutón, o Cameses; habitó en España.

     Decir que todos los dioses, pesándoles de ver a Iuno colgada, procuraron librarla de las ataduras y no pudieron, denota que es tanta la potencia y poderío de Dios y artificio de la colocación de las cosas elementales y etéreas, que ningunas fuerzas humanas pueden deshacer ni mudar cosa alguna de las naturales, si no fuere el mismo Dios, que todo lo crió de nada; la ligadura de oro o cadena con que estaba atada Iuno denota la fuerza de la región etérea o celestial, que por ella son entendidos los once cielos que rodean a la región elementar de que tratamos en nuestra Astronomía. Dice ser esta ligadura de oro más que de otra cosa, para declarar que así como el oro excede a los demás metales, así la región etérea o celeste excede a la elementar.

     Los que dijeron ser señora de las riquezas y reinos entendieron por Iuno la tierra. Ésta es señora de los reinos, por estar todos en ella situados y ninguno en el aire. Otrosí, es deesa de las riquezas, por cuanto todas son encerradas en las entrañas de la tierra, tomando las riquezas por las artificiales, que son metales o de metales hechas, o por los frutos que de la tierra nacen, de que nos sustentamos.

     Por el templo que los antiguos tenían sin puertas ni techumbre, dedicado a Iuno, denotaban que en ninguna manera ha de ser encerrada esta diosa, entendido por ella el aire, por ser el aire un elemento con que respiramos y vivimos.



Declaración de los nombres que a Iuno le dan

     Iuno, según Tulio, se deriva de iuvans omnes, que quiere decir que ayuda a todas las mujeres, por cuanto entendían los antiguos ser Iuno diosa de los casamientos y de las mujeres que paren, porque casándose o pariendo se abren las naturales clausuras, y esto se entiende en cuanto Iuno significa la Luna, que con su humidad relaja y afloja las dichas clausuras, y a este fin le atribuyeron los más nombres suyos.

     Dícese reina de los dioses porque fue mujer de Iúpiter, y así como Iúpiter le tuvieron por rey de los dioses, así su mujer Iuno era razón ser reina de los dioses y diosas de la gentilidad.

     Dícenle madre de los dioses porque todos los hijos que tuvo fueron tenidos por dioses, o porque tomando a Iuno por la tierra, es madre, porque según la opinión de los gentiles (que tales dioses ponían), decían ser engendrados de la tierra. O en cuanto Iuno es señora de los que paren, y los dioses de los gentiles todos nacieron de mujeres, y así, según la manera de hablar de los poetas, de todos será madre, porque a todos ayuda a nacer por las razones dichas.

     Lucina se dijo en cuanto significa la Luna.

     Elicina se dice de Elicio, por traer por fuerza, porque las criaturas están atadas con las madres por una tripa que es ombligo, y hasta que aquella se madure y por movimiento de la naturaleza se corte, no sale la criatura; y Iuno hace esto naturalmente en cuanto significa la Luna.

     Matrona quiere decir madre o señora de las madres; ella es madre de todas, en cuanto a todos saca a luz, como que ella los pariese.

     Artemia es nombre griego, significa cortadora o abridora, y según quiere Macrobio, conviénele este nombre en cuanto ayuda a parir, por lo que se ha dicho.

     Fluonia es vocablo latino; significa humor corriente, y esto es porque la Luna entendida por Iuno es madre de los humores.

     Februa es vocablo griego y significa alimpiadora; esto le conviene en cuanto significa la Luna, porque ella alimpia a las mujeres de las humidades no convenientes, así como la sangre menstrual que a las mujeres viene cada mes, distilando algo, que es purgación de la pura sangre cocida, para materia de la generación.

     Interduca se dice ab introducendo, porque le atribuían poder para traer las desposadas a las casas de los desposados, porque en los primeros ayuntamientos causa vergüenza a las mujeres vírgines de ir a los esposos, por ir a perder la virginidad, y habiendo vergüenza de ir de día, iban de noche; y porque para esto les alumbraba la Luna, que es Iuno, llámase Interduca.

     Domiduca significa lo mismo que Interduca. Unxia significa ungidora. Este nombre le pusieron por significar la costumbre de los antiguos, según Marco Varrón, que cuando las desposadas venían la primera vez en casa de los desposados, antes que en casa entrasen, ungían los postes de la puerta con unciones diversas, y luego entraban y quedaban en poder de los varones. De aquí sale la razón por qué cuando una doncella es prometida a algún varón, por ceremonias de palabras de presente, y que se está en casa de su padre, antes de consumir matrimonio se dicen esposas, y cuando las dan a sus esposos, llevándolas de casa de sus padres, les dicen casadas así dichas, porque en casa de los varones las llevaban; y a esto dicen en latín uxores, ab ungendo, y porque Iuno, que era señora de las que casaban, les hacía hacer estas cerimonias de unciones, llamáronla Unxia y a ellas uxores.

     Cynthia se deriva de cíngulo. Esto es, porque Iuno, señora de los casamientos, quitaba la cinta a la esposa para que con su esposo se ayuntase. Éstos quieren atribuir más a Venus que a Iuno; empero como quiera que sea, ponían los antiguos una deesa que este oficio tuviese. En otra manera se puede entender esto del quitar la cinta, y es que la cinta que las vírgines se ponen después de haber concebido de varón, por razón de la preñez como crece el vientre, así por esto como por la molestia que da la pretina para resollar, era necesario aflojar la cinta o quitarla; y así el latino, para decir que la mujer conoce varón, dice: Soluere zonam. Y para esto atribuían una deesa que este cargo tuviese, que les quitase la vergüenza.

     Soticena se deriva a sociando, porque ayunta al marido y a la hembra; este ayuntamiento se hace en dos maneras: el uno es ayuntarlos por vínculo matrimonial, lo cual se hace al comienzo; y este cargo dio Marco Varrón al dios llamado Iugantino; el otro ayuntamiento es ayuntarlos carnalmente, para lo cual no pensaron los gentiles bastar varón y hembra con sus naturales deseos, mas pusiéronles ayuda de dioses y diosas; y así ponían a Iuno llamándola Soticena.

     Populonea, a populis dicta, porque Iuno, mediante estos casamientos, hace la multiplicación de los pueblos, de lo cual nace la muchedumbre de gente que por el mundo se derrama.

     Prosérpina; éste conviene a Iuno, en cuanto por ella entendieron la tierra, en la cual nacen simientes y mieses, que son cerca de nos, porque se dice Prosérpina: Quasi prope nos serpens, que quiere decir que rastrea cerca de nosotros. Esto conviene a lo que sobre la tierra es, y no se mueve, como mieses y hierbas. Otrosí, conviene a Iuno este nombre Prosérpina, en cuanto significa la Luna, según entendieron muchos antiguos; y la Luna conviene ser llamada Prosérpina, que quiere decir rastrante cerca de nos, porque entre todos los planetas y estrellas no hay alguna que tan cerca de nos ande como ella.

     Argina y Samia son nombres que le dieron de lugares donde nació y se crió.

     Egophaga se dijo porque Hércules le sacrificó una cabra, de lo cual quedó costumbre acerca de los lacedemonios, de sacrificarle cabras debajo de este nombre.

 

Capítulo IX

De Neptuno

     Neptuno, dios del mar, fue hijo de Saturno y Opis, y hermano de Iúpiter, y no se halla entre los dioses de la gentilidad otro ninguno deste nombre; trata dél Tulio, y Virgilio dice mucho de su estado y magnificencia; danle por mujer a Amphitrite, y según algunos a Salacia, que es la Onda, de que san Augustín hace burla. Atribúyenle muchos hijos, así como Doris varón, porque Doris hembra fue hija de Océano, Amicus, Phorco, Albión, Borgion, Thara, Polifemo, Telefo, Brontes, Esterope, Piraginon, Nau, Theo, Melion, Ateiron, Aon, Mesapo, Busiris, Pegaso, Hirceo, Pelias, Neleo, Agnus, Octo, Niteo, Ofialtes, Egeo, Onchesto, Pelasgo, Namplio, Celeno, Elo, Occípite, Sicano, Sículo; fueron tolos crueles, como en el discurso desta obra se verá.

     Danle carro en que ande, y tráenle monstruos, y acompáñanle muchos dioses y Nimphas y Tritones con gesto alegre. Estacio le da los presurosos vientos que le acompañen, y las recias lluvias, y los gemidos de las ondas, y el obscuro cieno del hondo mar; danle en lugar de sceptro real, una vara de tres dientes, que dicen tridente. Escriben algunos que Neptuno crió a Iuno, y otros, a la contra, que Neptuno fue criada de Iuno; consagránronle los fundamentos de los edificios. Píntale Cicerón desnudo, el medio cuerpo fuera del agua, con una concha en la una mano y el tridente en la otra, de ojos verdinegros, y sobre un caballo. Edificó los muros de Troya en compañía de Apolo, y por esto se dijo haber servido a Laomedón, rey troyano. Nómbranle con varios nombres: unos le dicen Neptuno, otros Enosigros; los griegos le llaman Posidona; los que le nombran Océano y Nereo, dijéronlo en cuanto por Océano y por Nereo entendieron la mar. Mas la verdad es que Océano y Nereo son cosas diversas de Neptuno.



Declaración

     Ser Neptuno hijo de Saturno y de Opis es verdad histórica, como tratando de Saturno dijimos. Mas como en la partición que Iúpiter hizo con sus hermanos del reino le cupiese a Neptuno las partes marítimas de Grecia y algunas islas, o porque fue el primero, según Diodoro, que metió flota en la mar y que mostró navegar, dijeron ser dios del mar o de las aguas, aunque el vulgo de la gentilidad pensaba ser algún dios que especialmente tenía poder del mar y de las aguas, como ellos no pusiesen todas las cosas en poder de un dios solo, mas de muchos. La verdad es que por Neptuno físicamente se entiende el mismo elemento del agua, y algunas veces el espíritu o mente divina que está esparcida por el mar, lo cual no es otra cosa sino el ánima infundada en los elementos, así como en los animales y plantas que se conservan en su ser.

     Danle a Amphitrite por mujer, según dice Alberico, porque como era hombre, había de tener mujer, aunque la mujer que le atribuyen no es según la verdad, mas según el poético fingimiento para por ella significar algo. Lo cual parece por el vocablo que le atribuyen. Amphitrite es nombre griego, compuesto de amphi que quiere decir en rededor, y Tritón, sonido, que todo quiere decir sonido en rededor, lo cual no pertenece a Neptuno en cuanto era verdadero hombre, mas en cuanto el espíritu esparcido por toda la grandeza del agua, porque en todas la riberas de la redondez de la mar, quebrantándose las ondas, hacen sonido. Por esto mismo le dan a Salacia por mujer, que es la onda del mar, que aunque viene con ímpetu, al cabo se hunde ella misma; y así por estas mujeres se entiende el mismo cuerpo o materia del agua o de todo humor que se incluye cerca de la tierra o dentro della. Danle estas mujeres a Neptuno, porque como la mujer no se aparta del mando por el vínculo del matrimonio, así el sonido y olas de las riberas es cosa que nunca cesa ni se quita del mar. La mujer que tuvo verdaderamente, según que fue hombre, se decía Venilia.

     De los hijos que le dan, algunos podrían ser suyos, como él fuese verdadero hombre; empero otros no, mas pónenselos por alguna conveniencia de propiedad. Otros hijos le dan que ni fueron suyos ni de otro, como no sean hombres, así como las ninfas y dioses del mar, los cuales no son cosa alguna; mas pónese para algo significar o por causar deleitosas narraciones. Danle, otrosí, por hijos a Neptuno los hombres que mucho crecen y los hombres desconocidos que vienen por la mar. La razón de lo primero se funda en que parece ser natural que las cosas de grandes cuerpos atribuyan a Neptuno, por cuanto Neptuno significa la mar, el cual en común produce mayores animales que la tierra ni el aire, como parece en las ballenas y otros pescados; y porque a la humedad, denotada por el agua, tuvieron por principio de todas las cosas. Por esto, a lo que de agua se engendraba llamaban hijos de Neptuno. La razón de lo segundo, de que a los no conocidos llamasen hijos de Neptuno, consiste en que los que por tierra caminan, no pueden venir súbitamente mas por sucesión, en medio de todas las otras gentes que entre nos y ellos son; y así, primero que vengan son conocidos de muchos, porque caminando conversan con muchos y van dejando rastro de quién son; empero los que vienen por mar, como pasan por pocos pueblos o ninguno, cuando llegan donde pretenden son tan desconocidos que está en su mano venderse por quien quisieren, principalmente que por mar se hacen caminos muy largos, lo que no se puede hacer por tierra; por esta causa, porque los tales no son conocidos ni dellos se tiene otra noticia sino que pasaron por la mar, por esto se dicen hijos de Neptuno.

     El darle a Neptuno muchos hijos es por denotar la fertilidad del mar; el ser todos los hijos de Neptuno crueles, denota que los peces se comen unos a otros.

     Enviar Neptuno el delfín a Amphitrite para que la reconciliase en su amor es darnos a entender exceder el delfín a todos los demás animales del mar, en conocimiento e ingenio y ligereza del cuerpo.

     Danle a Neptuno carro, porque así andaban los reyes y dioses antiguos, para representar majestad o por denotar el movimiento del agua, que se hace a la redonda de la tierra, lo cual se denota por las ruedas, o porque hace el agua con su movimiento ruido como el carro.

     Los monstruos marinos que traen este carro denotan el ondear que hace la mar con su movimiento.

     Por los dioses y ninfas y tritones que le acompañan con rostro alegre quisieron significar el mar cuando está en calma o bonanza. Darle otras veces por compañía a Neptuno los vientos recios y turbados, y lluvias, y gemidos de las ondas, y el cieno, fue por denotar el estado de la mar en tiempo de tormenta. Y por esto, Estacio no puso algunos dioses o cosas alegres, mas todas tristes y trabajosas, como lo están los que navegan con semejantes perturbaciones.

     Danle el tridente en señal de cetro real, por significar por los tres dientes que tiene tres condiciones del agua, conviene a saber: que nadamos en ella, y tiene movimiento, y es buena para beber, cosas que no se hallan en otro ninguno de los elementos, o por denotar el poderío que los antiguos daban a Neptuno de poder conservar el mar y mover tempestades y aplacarlas, o por denotar las tres diferencias de meteoros de que el agua es madre. La primera, de la exhalaciones y vapores que son materia de engendrarse vientos. La segunda diferencia es de las exhalaciones de que se engendran rocíos, escarcha, lluvias, nieves, granizos, piedra, maná, miel, producidos del vapor, que después de hecha nieve se espesa, o antes que se espese toma alguna forma de las referidas; la diverdad de lo cual se causa según fuere el lugar más alto o más bajo adonde la toma el aire, como dijimos en nuestra Astronomía. La tercera diferencia es de las exhalaciones de que se engendran impresiones que tienen substancia inflamable, cuales son las cometas, relámpagos, rayos, roturas de cielo y sus incendios, y otras formas de fuego que en el aire vemos.

     Criar Neptuno a Iuno, o a la contra, Iuno a Neptuno, denota las mutaciones o generaciones recíprocas que hay en los elementos, convirtiéndose unos en otros, porque levantándose del agua y de otras partes humidas de la tierra (entendidas por Neptuno) exhalaciones, se engendra aire, que es Iuno; y a la contra, encerrándose el aire denso (que se entiende por Iuno) en las cuevas y otras concavidades de la tierra, se convierte en agua, que es Neptuno, y el aire, resuelto en subtil exhalación, se hace el elemento del fuego.

     Consagrar a Neptuno los fundamentos de los edificios es porque las aguas, entendidas por Neptuno, moviéndose por la tierra, la cavan y horadan y destruyen, y así le sacrificaban los cimientos o fundamentos que en ella se hacen, porque estuviesen firmes y no se los lleve el agua. Y los gentiles adoraban a los dioses buenos, porque les hiciese bien, y a los malos, porque no les hiciese mal, y por esto le sacrificaban un toro negro; dice negro, porque Neptuno era dios malo; dice toro, porque el toro imita al mar en el furor y bramido.

     Pintarle desnudo denota la naturaleza del agua dulce, o en cuanto elemento puro y limpio sin mextura.

     La concha en la mano denota el ruido de las aguas.

     La forma o figura de Neptuno o de sus ojos, declara la naturaleza del mar, y su color ser verde azul. Píntanle sobre un caballo, por ser tan ligera como la corriente de la galera o navío que va por la mar, o porque los que navegan van sobre el navío como sobre caballos, o porque uno de Thesalia llamado Neptuno fue el primero que mostró subir a caballo y usar dél. De la edificación de los muros de Troya y del cómo sirvió a Laomedon, diráse tratando de Apolo.

     San Isidro dice que se llamaba Neptuno Quasi nube tonans. Esto es, que da sonido en las nubes, porque en las aguas, entendidas por Neptuno, caen de las nubes sonando. Tulio y Alberico le derivan a natando, que es nadar, porque en ellas nadamos. Rabano, escribe que se dice Neptuno porque cubre la tierra, como el agua hacía antes que Dios mandase juntarse en un lugar. Homero le nombró Enosigeos, que significa movedor de tierra; esto es, porque a Neptuno pertenecen las aguas, las cuales moviendo se gastan y comen la tierra. Los griegos le llaman Posidona, que según san Fulgencio quiere decir el que hace imagen, porque del agua, entendida por Neptuno, ayudando el calor natural, se forman y causan la generación de las cosas.

Capítulo X

De Océano

     Océano, según Virgilio y Orpheo y Thales y otros autores, fue llamado padre de todos los dioses y de todas las demás cosas. Mas según Hesiodo, tuvo principio porque fue hijo de Coelio y de Vesta y nieto del Amor. Dicen que Iuno se crió cerca del Océano; otros dicen que Iuno crió a Océano. Eurípides dice tener la cabeza de toro; dijeron asimesmo haber sido muy amigo de Prometheo y haber casado con Thetys, y ser sus hijos los ríos y fuentes, y tener otros muchos hijos, entre los cuales cuentan a Tyche; danle carro en que ande, que le llevan ballenas; acompáñanle ninfas; sírvele Tritón de trompetero, que va delante dél.



Declaración

     Es Océano la universal grandeza del agua que ciñe toda la tierra, que es lo que decimos mar. Océano en griego quiere decir lo mismo que en latín caeruleus; que en español es un color verdinegro, semejante al que vemos tener al agua de la mar. Este Océano toma varios nombres, unos de los cuatro puntos principales del mundo, que son Oriente, Occidente, Mediodía y Septentrión, y otros de las provincias cuyas costas baña. La parte del Océano correspondiente hacia el punto oriental se dice mar Índico. El que cae hacia la parte occidental se dice mar Atlántico. El Océano que cae hacia el mediodía se dice mar Rubro o Aethiópico. El de la parte septentrional se dice mar Póntico o congelado, porque se hiela o puede helar, por distar mucho del Sol. Ultra desto, el Océano cuyas aguas baten en la costa de Inglaterra se dice mar Británico, porque Inglaterra se decía Britania. El que toca a la costa de Galia, que es Francia, se dice mar Gálico; y así toma varios nombres, según la diversidad de provincias en que toca.

     Considerando, pues, Thales Milesio, según Aristóteles, ser entendido por Océano toda agua, y que las cosas primero que se engendren tienen necesidad de humidad, sin la cual ninguna cosa podrá engendrarse ni corromperse, vino a decir haber sido Océano principio o padre de todas las cosas del mundo y aun de los mismos dioses. Lo mismo sintió Orpheo en un himno, y Virgilio cuando dice:



Oceanum rerum patrem, Nymphasque sorores.



     Quiere decir: hagamos sacrificio y ruegos a Océano, que es el padre de todas las cosas, y a las mis hermanas las Nimphas. Hesiodo le dio principio diciendo que fue hijo del cielo y de la tierra, entendidos por Celio y Vesta, porque tenían los de su opinión, que el amor había mezclado toda la grandeza del Chaos, de que nació el cielo y la tierra y el mar, de que se engendraron no sólo todas las cosas, mas aun los mismos dioses. Los que esto dijeron profetizaban lo que los cristianos tenemos por fe y creencia, porque criando el Omnipotente Dios el mundo de nada, movido de amor dijo: sea hecha la luz, luego fueron hechos los cielos y planetas, que son instrumentos de la luz; por lo cual primero fue hecho el cielo, después mandó apartarse las aguas a un lugar, que sobre la tierra estaban. Y este apartamiento que las aguas hicieron, juntándose y descubriendo por mulas partes la tierra, se dijo Océano, que nosotros decimos mar; y porque fue primero hecho el cielo, dijeron ser padre, y por el apartamiento que las aguas hicieron de la tierra dijeron madre, porque parece que la tierra la sacó de sí, o porque el agua salió de los vacíos y partes limosas de la tierra; y porque el amor, que es la divina bondad del mismo Dios, crió todas las cosas, por esto le dieron por abuelo al Amor.

     Que a Iuno criase Océano, o a la contra, Iuno a Océano, es lo mismo que dijimos en el capítulo precedente, sobre que Neptuno crió a Iuno, y a la contra.

     Que Océano tenga cabeza de toro denota la fuerza de las aguas, que se suelen alterar y embravecer como toro, con grandes y altas olas, o porque Océano hace ruido al modo de bramido de toro, o porque como furioso toro hiere en las riberas.

     Ser Océano amigo de Prometheo denota que como Prometeo fue hombre ingeniosísimo y prudente, así el que con Océano hubiere de tener amistad, conviene que sea otro Prometheo. Quiere decir, el que quisiere navegar en paz y en salvamento por el Océano tiene necesidad de mucha prudencia, del conocimiento de las estrellas, y ser muy experimentado en conocer las rocas y peñascos y bajíos, y en conocer las tempestades venideras por señales de los vientos y otras cosas.

     Diéronle a Océano por mujer a Tethys, como dice Ovidio:



Duxerat Oceanus quondam Titanida Tethym.



     Quiere decir casaráse Océano con una mujer del linaje de los Titanes, llamada Tethys. Por Océano se entiende la virtud activa para la generación que del agua se hace, y por Tethys, la pasiva o la materia de la generación. O por Océano se entiende el agua elementar pura, y por Tethys, el agua elementada o mezclada de otros elementos, apta de sí para engendrar algo como madre.

     Danle a los ríos y fuentes por hijos, porque aunque sea verdad que el aire espesado, encerrado en las concavidades y cuevas de la tierra, se convierte en agua y causa fuentes, el origen principal de donde se ceban las fuentes y ríos es el Océano. Ponen a Tyche entre los hijos de Océano, porque Tyche significa ventura o buen suceso, porque los navegantes que en la mar se ponen confiados de los dudosos y varios vientos, conviene sean dichosos, porque ninguna cosa más verdadera se podrá decir de la seguridad del agua que no tener ninguna.

     Danle carro, por denotar que el Océano rodea toda la tierra. Trae este carro ballenas, porque es paseado de las ballenas. Por las Nimphas que le acompañan se entienden las diversidades de aguas que hay en el mundo: unas dulces, y otras salobres, etc., como tratamos en nuestra Philosofia natural.

     El Tritón que le dan por trompetero al Océano denota el ruido que las aguas con su movimiento hacen.

 

Capítulo XI

De Tethys o Thetis

     Servio y Hesiodo dicen que Tethys, mujer de Océano, fue hija del Cielo y de Vesta. Llamáronla Madre de las Deesas, como Océano, su marido, lo fue de los dioses; hace mención desto Vergilio, y Ovidio, y Paulo Crisipo, y Lactancio.



Declaración

     Este fingimiento no pertenece nada a sentido histórico; mas fue ordenado para algún sentido alegórico, y así, decir que Tethys fue hija del Cielo y de Vesta es porque, según Iuan Bocacio, es una agua que por virtud de la fuerza del calor celestial es sacada de las entrañas de la tierra. Y así del Cielo, y no de hombres, y de Vesta, que es la tierra, es nacida; y porque esta agua, entendida por Tethys, se junta con la agua marina, por quien se entiende Océano, por esto le dicen ser su mujer. Y que sea una destas aguas diversa de otra, vese por experiencia (según opinión de navegantes), que el agua salada sobrenada a la no tan salada, de modo que a diez pies de la agua marina se halle más dulce. Y la causa que a Tethis hacen mujer de Océano, siendo también Océano agua, es porque los que esto fingieron quisieron entender por el Océano el elemento puro del agua, y por Tethys el agua elementada, quiero decir agua que tiene mixtura de otros elementos, por obra de la cual mixtura puede algo criarse; de suerte que cuando el agua o elemento simple obra alguna cosa, se diga Océano, porque hace como varón; y cuando padece o recibe materia para engendrar, como hembra, se diga Tethys, y a ésta llaman algunos Tethys. Hay grande diferencia de Thetis escrita con aspiración la primera sílaba, que fue hija de Chirón Centauro (según Epicharmo), y aunque según Homero fue hija de Nereo y madre de Achiles, mujer que fue de Peleo, rey de Thesalia, de cuyas bodas diremos en otro lugar, tratando de Peleo, de quien hace mención Ovidio, y es de advertir, que así la una como la otra, ambas fueron tenidas por deesas del mar o por una misma cosa. A la primera Tethys, mujer que fingieron ser de Océano, la llamó Servio, por otro nombre, Doris, que se interpreta amargura, la cual por virtud del calor del Sol se junta con el agua marina. Dijeron ser ésta Madre de las Deesas, por la razón que Océano se dijo serlo de los dioses.

 

Capítulo XII

De Nereo

     Nereo, según Hesiodo, fue hijo de Océano y de Tethys; y según Apolodoro, de Océano y de la Tierra; casó con su hermana Doris en quien hubo las ninfas, que de su nombre se llamaron Nereides, que fueron en número cincuenta. Deste Nereo dijeron los sabios que era viejo, y que tenía barba muy blanca, y era adivino, y que se mudaba en varias figuras.



Declaración

     Nereo se dice de Neros, que en griego quiere decir agua; y porque el ayuntamiento de las aguas es en el mar, por esto dijeron ser Nereo dios del mar, y así los poetas por Nereo entienden el mismo mar. Así lo usó Ovidio y Vergilio, donde comienza: Grandaevus Nereus, etc., y Valerio Flaco dijeron ser hijo de Océano y Tethys, porque por Nereo entendieron algunos el agua marina o la mixtura que se hace en la mar del agua cuando es puro elemento, entendido por Océano; y el agua elementada o mezclada, entendida por Thetys, o quisieron entender por Neptuno, según dice Iuan Bocacio, el mar Mediterráneo, porque según Pomponio Mela, Hércules, abriendo el estrecho de Gibraltar, hizo que el agua del Océano entrase por entre el monte Abila, de Mauritania, y el monte Calpe, de España, como primero ambos estuviesen juntos; y porque entrando por allí agua del Océano se causó el mar Mediterráneo, por esto dicen que Nereo, entendido por el mar Mediterráneo, es hijo de Océano y de Tethys. Los que dicen ser hijo de Océano y de la tierra entienden lo que primero dijimos, acerca de que por Nereo se entienden ambas calidades de agua, la simple elementar y la mixta de elementos, porque por virtud del calor del Sol, sale de las entrañas de la tierra un agua diversa de la elemental, que dijimos se entiende por Tethys, y de la mezcla de entrambas se entiende Nereo, y por esto es hijo de Océano y de la tierra, o de Océano y Tethys, como se ha dicho. Que casase con su hermana Doris, es decir con el amargura del agua, porque esta amargura sale de la tierra, como el mismo Nereo, y así son hermanos, y es su mujer, porque mediante esta mixtura se hace capaz de engendrar.

     Tener Nereo muchas hijas llamadas Nereydes es porque del mar entendido por Nereo, se engendran muchas fuentes y humidades, por diversas partes de la tierra, y a esto llaman ninfas Nereydes. Decir que fueron cincuenta es que ponen número cierto por incierto, o por ser estas ninfas muchas, se entiende, según algunos, las muchas invenciones y mudanzas de consejos pertenecientes a la navegación. Y para de notar esto mejor, dijeron que Nereo era viejo, porque para navegar es necesaria la experiencia de viejo, y no de hombre mozo, sino que tenga la barba blanca, porque en éstos se aposenta la experiencia, o darle barba blanca denota la espuma que el mar hace con sus movimientos.

     Que Nereo fuese adivino es decir que el que ha de gobernar navíos ha de ser adivino de lo que ha de succeder en la mar antes de tiempo, quiere decir, que ha de tener experiencia para pronosticar antes que vengan los mudamientos del mar, que son crecientes y menguantes, y mudamientos de vientos, y por señales de aves y otras cosas, saber la tempestad advenidera.

     Que Nereo se mudase en vanas figuras denota la mudanza del mar, que nunca mucho permanece en un ser, porque ya está en calma, ya no, ya de un modo, ya de otro.

     Por esta fición nos quisieron los antiguos exhortar que fuésemos prudentes, no sólo en el navegar, mas aun en otros negocios, y que no nos quejásemos de nuestra suerte cuando por imprudencia o temeridad nos pusiésemos en peligro.

 

Capítulo XIII

De Tritón

     Theodoncio dice que Tritón fue hijo del Océano y Tethys. Servio le hace hijo de Neptuno y Salatia. Hesiodo, de Neptuno y Amphitrite. Lycophron dijo ser hijo de Nereo. Fue Tritón mensajero y trompetero, que tañía con una concha, de Océano y de Neptuno, según Ovidio, donde comienza: Caeruleum Tritona vocat, etc.; y Vergilio, en cuatro versos que comienzan: Hunc vehit immanis Triton, etc. Del ombligo arriba tiene forma de hombre, y de allí abajo de delfín; los pies primeros de caballo, la cola grande, redoblada a forma de luna; su voz es humana. Dábanle carro en que andaba, llevándole unos caballos verdinegros, según dice Ovidio, donde comienza:



Caeruleis Triton per mare curret equis.



     Quiere decir, corre Tritón por el mar unos caballos verdinegros. Dicen que como éste hallase una concha o bocina y la tocase en la guerra de los Gigantes, creyendo ser alguna grande animalia, y por el sonido no oído, huyeron, con que los dioses alcanzaron con facilidad victoria.



Declaración

     Por Tritón entendieron los antiguos una cosa divina que estuviese presente con los navegantes, porque no hubiesen lugar que pareciese carecer de favor o cosa divina. Y su introdución dicen haber sido, que hallándose algunos en tormenta viesen algún monstruo en el mar nunca antes visto, y como supersticiosos pidiesen favor y a caso se librasen, atribuyéronle deidad y llamáronle Tritón, que quiere decir sonido, por el ruido del tiempo de tempestad; y por este ruido dicen que es trompetero de Océano o de Neptuno, y que tañen con una concha, que era lo que primero usaban en lugar de trompeta, y por este ruido le fingen que anda en carro. Los caballos verdinegros que traen su carro denotan el color del mar, en decir que son verdinegros; y en ser caballos es por denotar la velocidad con que las olas se mueven. Que tenga voz humana es porque el ruido del mar parece como de cosa viva o animada. Algunos dicen que los tritones son unos pescados que tienen la forma de hombre acerca de lo cual dice Alejandro de Alejandro, que en Epiro había una fuente cerca de la mar, donde iban por agua las mozas, y subía un hombre marino, que dicen Tritón, y se escondía en una cueva cercana al camino, por donde las mujeres pasaban, y estaba en asechanza hasta ver alguna, a quien tomándola se entraba con ella en la mar. Y Petro Gelio dice que en Marsella pescaron un tritón o hombre marino, y lo presentaron al rey Renato. Las hembras destos tritones, que emitan a mujer, se dicen Nereydas, de Nereo.

 

Capítulo XIV

De los peligros del mar

     De siete peligros hacen mención los poetas que hay en la mar, que son Sirtes, Cicladas, Acloceramina, Scilla, Charibdis, Carina, Cafareo.

     Sirtes son unos lugares arenosos en el extremo del mar de África, en los cuales se mueve el arena con el viento y con las olas; y lo que agora es más hondo, desde poco está lleno de arena y hecho bajío, a cuya causa perecen allí muchos, encallándose en la tierra.

     El segundo peligro dicen Cicladas; es un lugar peligroso de mar, que sume y traga los navíos, y no es ninguno de las setenta y tres ínsulas que llaman Cicladas.

     El tercer peligro se dice Acloceramina; es peligro donde remolinan las naos y se trastornan y hunden.

     El cuarto se dice Scilla, y hubo dos deste nombre: la una fue hija de Phorco, según Servio y Leoncio, que fingen que por amarla Neptuno, Amphitrite, mujer de Neptuno, de celos, inficionó una fuente en que Scilla se solía bañar, y como entrase en ella, le vino una locura que se despeñó en la mar, y Neptuno la convirtió en un monstruo marino.

     Otros dicen que se convirtió en una peña. Ovidio dice que como Glauco menospreciase a Circe por amor de Scilla, Circe inficionó la fuente donde Scilla acostumbraba lavarse, y entrando en ella se mudó en una disforme figura, la cual, espantada de su disformidad, se despenó en la mar, y por obra de su enamorado Glauco fue convertida en una deesa marina. Homero dice que Scilla fue una mujer que tenía la voz de perrillo, de espantoso aspecto, y doce pies y seis cabezas, y en cada cabeza una grande boca, con tres órdenes de dientes; los ojos de fuego, y del medio cuerpo abajo como serpiente; la cola larga, para llegar así de lejos los navíos, y que habitaba en una cueva, de donde sacaba la cabeza y pescaba los delfines y ballenas. A ésta dicen que la mató Hércules, mas su padre Phorco la volvió a la vida.

     San Fulgencio, moralizando esta fábula, dice que Scilla significa confusión o lujuria. Esta lujuria ama Glauco, que quiere decir ceguedad, porque todo hombre que ama la lujuria es ciego.

     El sentido histórico deste poético fingimiento es que entre el estrecho que aparta la Calabria de Sicilia hay algunas piedras y peñas agudas y cavernosas, que con el continuo sacudir de las ondas hacen un ruido que parece latido de perro. Dice que era de espantoso aspecto, porque el ruido y el peligro que allí había hacía parecer a los que por allí pasaban, espantosa cosa. Tener muchas cabezas es que hay muchos peñascos, y como están altos, parecen cabezas. Las muchas bocas y dientes son las ondas que allí hieren peligrosas para hundir al que allí llega. Pescar delfines y ballenas fue dicho porque aquel lugar está siempre lleno de grandes y monstruosos peces.

     Dice que amó a Neptuno porque el peñasco en que fingen haberse convertido Scilla está en el mar, y porque allí hay siempre fortuna y continuo estruendo, se fingió que el agua hubiese sido inficionada de Amphitrite. Que Hércules la matase, dice Theodoncio que fue así fingido, porque un hijo de Cíclope murió entre las peñas de Sicilia, de donde Cíclope, por vengarse, echando allí muchas peñas y zarzas, cubrió las bocas de Scilla y hizo el mar navegable, y por esto se dijo haber sido muerta Scilla. Después, por discurso de tiempo, quitando el mar aquellas peñas y zarzas allí echadas, volvió el lugar en la primera forma, y así de Phorco fue resucitada la hija. Y según Filocoro afirma, Scilla fue una mujer, hija de Phorco, la cual, partiendo de Cerdeña para Corintho, porque era dada a un corintio, llamado Stelleno, en casamiento, se murió allí, y tomó su nombre este lugar peligroso del mar, llamado Scillallo. Otros dicen que entre los habitadores de unas islas llamadas Tyrrhenas, del mar Ionio, hubo una fiera que del ombligo arriba era mujer, y la cabeza de perro, y lo demás de serpiente. Y la historia desto es que esta gente tenía una nave que por nombre se decía Scilla, con una insignia de la forma que la fábula dice, y con ella saqueaban todas cuantas naves encontraba, y desta Scilla se escapó Ulises, con buen tiempo que tuvo.

     La segunda Scilla fue hija de Nisso, de quien escribe Ovidio que peleando Minos contra él y teniéndole cercado en una ciudad por vengar la muerte de su hijo Androgeo, que le habían muerto los atenienses, Nisso tenía un cabello hadado de tal manera, que entre tanto que en la cabeza durase, la ciudad no tenía temor de guerra que le pudiese hacer ninguno, por poderoso que fuese. Subiéndose Scilla en una alta torre para de allí ver el campo de los contrarios, vio a Minos, y enamoróse tanto dél que cortó los cabellos a su padre estando durmiendo, y llevóselos a Minos por agradarle, declarándole consistir en aquello las fuerzas de su padre; y siendo de Minos menospreciada y aborrecida por mala y cruel mujer, la despeñó. Otros dicen que ella misma, considerando la traición cometida contra su padre, y viéndose menospreciada de Minos, se despeñó. Ovidio dice que fue convertida en cogujada, y su padre Nisso, después de vencido y muerto, en águila o esmerejón, aves entre sí contrarias. Hace mención desto Virgilio, donde comienza: Apparet liquido, etc. Y Servio sobre el Virgilio.



Declaración moral

     Nisso, padre de Scilla, es figurado por la razón, que mientras tiene en el hombre imperio absoluto, se ve que tiene un cabello fatal, que es el verdadero amor de Dios y del prójimo, por el cual no puede ser echado del reino por ninguna maldad artificiosa de sus enemigos, ni muerto. Minos es el mundo, que pone asechanzas a la razón y la cerca como Minos a Nisso. Scilla, hija de Nisso, es la mala afición y voluntad, enamorada del mundo y de sus cosas; ésta sola puede prender a Nisso, su padre, apagándole la caridad, de manera que viene a perder a un punto la razón, la vida y el reino. Después, esta mala afición, desesperada por no poder gozar cumplidamente los placeres del mundo, es transformada en peña de su error, o en cogujada, ave que continuamente anda saltando y volando y jamás anda queda; así la voluntad que hace traición a la razón y le hace perder la vida y el reino, no se pudiendo afirmar en cosa del mundo, anda vagando por las olas del mar deste mundo, perseguida de la razón, que es figurada por el águila, porque así como el águila mira al Sol más en lleno que otra ave alguna, así la razón guía al entendimiento, al conocimiento de Dios, mejor que otra ninguna parte del ánima, como aquella que querría volverla a mejor camino, haciéndola morir a las cosas transitorias y volverla al amor de las eternas y divinas, en que tendrá verdadero reposo. Y como Scilla se enamoró de Minos, así la voluntad se enamora de las cosas del mundo, subiendo sobre la torre de la comodidad y ocasión de los objetos propincos y del placer en los deleites.

     Charibdis es un lugar peligroso, en el estrecho del mar de Sicilia, que está a par de Scilla, hija de Phorco, donde el agua tres veces al día crece y desmengua, y el navío que por allí pasa estando bajamar, encállase en el arenoso suelo.

     Carina es peligro que procede por las ondas grandes del mar.

     Cafareo es gran golfo en donde pierden los marineros la orden por donde guiar.

     Estos siete peligros fingen los poetas sojuzgar las naves y fustas que en la mar andan. Pone Ovidio esta ficción en el libro de sus epístolas, en la carta que Ariana, hija de Minos y Pasiphe, escribe a Theseo, cuando se la dejó sola en una isla y se fue con su hermana Phedra. Compáranse estos peligros a los siete pecados mortales, porque así como la nave es sumida y anegada por cualquiera dellos en la mar, así los hombres, cuyos cuerpos son como naves del ánima, se anegan en el mar de este mundo, por cada uno de los pecados mortales que cometen.

 

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